Con la emoción del
beso caímos hacia atrás quedando ella a horcajadas encima mientras mis piernas
sobresalían de la cama formando un ángulo de noventa grados apoyadas en el
suelo.
Empecé a acariciar
la cintura de Niamh por debajo de la camiseta cosa que la hizo sonreír durante
el nuevo beso que habíamos dado comienzo al momento de habernos quedado sin oxígeno
con el anterior.
Comencé a subir
lentamente la camiseta deslizando mis manos por sus costados cosa que la hizo
estremecer, me gustaba saber que yo provocaba eso en ella.
Iba a quitarle la
camiseta al completo cuando sentimos unos golpes en la puerta.
Gruñí sobre los
labios de Niamh y cuando vi que tenía intención de ir a abrir cerciore mi
agarre en su cintura.
- No… - susurre sobre sus labios.
- Niall, es tarde puede ser que ha pasado algo –
me dijo mientras separaba completamente nuestros labios y me sonreía sin
enseñar sus dientes – vuelvo en nada ¿vale? – yo negué serio y firmemente con
mi cabeza.
- Es tarde como tú has dicho, voy yo mejor – ella asintió
y se apartó de encima mía poniéndose a mi lado de rodillas.
(narra Niamh)
Después de depositar
un corto beso sobre mis labios, Niall se dirigió hasta la puerta.
Cogí mi móvil por si
Helen me había contestado y cuando estaba bicheando en este escuche un quejido
proveniente de la puerta.
Mi corazón se puso a
mil pensando que le podía haber pasado algo a Niall, por lo que pegue un brinco
y salí corriendo hacia la puerta.
En cuanto llegue el
hombre del ascensor estaba tirado en el suelo mientras Niall tenía en rostro
enfurecido y tenía sus manos cerradas en un puño, con tanta fuerza hasta tal
punto que sus nudillos estaban más blancos de lo normal.
Me agache al suelo
al ver que el hombre no reaccionaba.
- Niall trae agua – le dije lo más calmada
posible.
- No-dijo serio.
- ¿Piensas dejarlo así aquí? – le recrimine
poniéndome de pie delante de él. El asintió - ¿¡Pero se puede saber qué te
pasa?! – le grite furiosa.
- ¡Ese tío venía a por ti Niamh! – me dijo furioso
señalando al tío tirado en el suelo.
- ¡Pero no deberías de haberlo resuelto así
bestia, que eres un bestia! – le volví a gritar.
Seguimos gritándonos
y reprochándonos; pero es que no me creía que lo había dejado inconsciente y
encima no quería asegurarse de que lo había dejado en el sitio. El hombre empezó
a toser y yo me agache poniéndome a su lado.
- ¿Se puede levantar? – le pregunte a lo que el
hombre afirmo mientras se incorporaba un poco con ayuda de mis brazos
sujetándolo por debajo de los brazos.
En cuanto el hombre
se puso en pie dirigió la mirada hacia Niall y salió corriendo por patas.
- Eres un bestia, un bruto, un terco… - le
recrimine a Niall mientras entraba en el cuarto y cerraba de un portazo - ¿De
verdad pensabas dejarlo ahí? – le dije poniéndome delante de el con mis brazos
en forma de jarra mientras este me miraba desde un pequeño sillón que había en
la habitación. El asintió serio - ¿Se puede saber qué te pasa? ¿Estás loco?
- ¡NIAMH! – me chillo haciendo que todo mi cuerpo
se estremeciese ya que se había puesto se pie de repente - ¡TE ESTABA
PROTEGIENDO DE ESE TIPO! – se acercó a mí.
- ¡HABIA OTRAS MANERAS DE PROTEGERME! – le
conteste intentando convencerme a mí misma de que no me estaba intimidando.
Niall empezó a
respirar fuertemente. Gire sobre mis talones, cogí mi pijama y me dirigí hacia
la puerta.
- ¿A dónde vas? – me pregunto con tono furioso y
preocupado a la vez.
- A algún sitio donde no me protejan a golpes – oí
como suspiro fuertemente. Abrí la puerta y sentí como se acercaba a mí y se
quedaba a unos centímetros de distancia.
- Ni… Niamh, no me dejes solo – me dijo con la voz
quebrada.
- Hablamos mañana, buenas noches – salí de la
habitación y después de dar un portazo me deje deslizar sobre la puerta mientras
las lágrimas comenzaban a salir de mis ojos.
Oí como Niall se
apoyaba sobre la puerta y suspiraba tristemente, e incluso, pude oír como sorbía
por la nariz. Decidí levantarme y me acerque a la puerta de la habitación de
Helen.
Toque varias veces y
no abrían y cuando me iba a dar por vencida delante de mi apareció una Helen,
con los ojos achinados los pelos a los locos y el entrecejo fruncido. En cuanto
vio las lágrimas de mis ojos ablandó su rostro y se acercó a abrazarme.
Entramos abrazadas a
la habitación.
- ¿Quién era? – gruño Harry que estaba boca abajo
en la cama, solamente en bóxer y con las manos debajo de la almohada mientras
su cara la tenía dirigida a la puerta pero con los ojos cerrados.
- Niamh – dijo Helen tan normal, me soltó, me
susurro algo que no logre entender y se acercó a Harry – Harry… - lo llamo. El
contesto con un sonido proveniente de lo mas profundo de su garganta – Hoy te vas
a dormir con Niall – Harry en cuanto lo oyó pego un bote y se sentó en la cama
con las piernas cruzadas.
- ¿Cómo? – le pregunto bostezando.
- Por favor… - le suplico Helen – mañana te lo
recompenso ¿vale? – el asintió dudando, pero asintió. Agarro a Helen de las
mejillas con sus dos manos y la acerco a ella dándole un corto beso en los
labios – te quiero… - le susurro Helen sobre sus labios pero lo escuche
perfectamente.
- Te amo – le susurro Harry se vuelta. Empecé a
llorar otra vez, yo también quería estar así con Niall ahora mismo.
Después de depositar
un beso en mi mejilla y limpiar algunas de mis lágrimas Harry se fue hacia mi
habitación con mi llave para poder entrar sin llamar.
- Cuenta – exigió Helen mientras nos sentábamos a
lo indio en mitad de la cama.
Le conté todo a
Helen, desde el hombre del ascensor a como me lo encontré tirado en el suelo.
- Niamh… - susurro mientras con sus manos en mis
mejillas limpiaba mis lágrimas – solo intentaba protegerte… - yo la mire
furiosa.
- Que si – dije con un tono molesto – pero no puede
ir pegándole a todo el mundo – me deje caer en la cama.
- Bueno, vamos a dormir, - se tumbó a mi lado –
que aparte de que me has despertado de mi sueño con conejitos rosas que sabían
a chocolate tengo sueño – bostezo.
- ¿Helen? – dije ya en la oscuridad.
- Umm – dijo mientras se revolvía.
- ¿Qué te ha dado Harry para cenar? – las dos reímos
a carcajada.
Al final después de
unas horas pude caer en los brazos de Morfeo.
(narra Niall)
Llevaba dando
vueltas en la cama desde que decidí “dormir”. Sabía que Harry llevaba tiempo
dormido porque además de que tenía la respiración más tranquila se le escapaba
algún que otro ronquido.
Seguía dando
vueltas, la quería aquí conmigo, quería susurrarle un “te amo” y poder darle su
beso de las buenas noches correspondiente. Que se acurrucase en mí y sentir su
respiración en mi pecho; la necesitaba.
No sé en que vuelta
fue cuando Harry me abrazo.
- Te quiero preciosa… - Harry también necesitaba a
Helen.
- Harry, soy Niall – le susurre. El tío dormía
como un tronco.
Llevaba un tiempo
aprisionado en sus brazos y piernas mientras intentaba recordar como lo
desperté esa perfecta noche en la que Niamh y yo empezamos a salir. El día en
el que por fin encontré a mi princesa.
- Harry, Helen te está viendo dormir y se está
riendo de ti… - le susurre a lo que pego un brinco y se levantó corriendo. Yo
sin poder evitarlo me reí a carcajada.
Empezó a removerse
por la habitación, buscando a Helen me imagino, igual que esa noche y luego se
volvió hacia mí, furioso, muy furioso.
- ¡Mira Niall, es la segunda vez que me levantan
esta noche asique ahora mismo vamos a mi habitación y hablas con Niamh! – yo me
calle en un segundo y me incorpore - ¡YA! – grito furioso.
Tal y como dijo
Harry fuimos a su habitación, pero lo mejor no fue eso, lo mejor fue que íbamos
en bóxer y nos cruzamos con una niña chica que era sonámbula, nunca podré
olvidar el bote que pegamos cuando la vimos, porque la madre también le podía
poner pijamitas normales, no un camisón blanco tipo el exorcista.
En cuanto entramos
estaban las dos a cada lado de la cama durmiendo plácidamente.
Pude diferenciar en
el rostro de Niamh los restos de las lágrimas, me estaba matando por dentro.
Harry me dio un empujón
y él se acercó a Helen. Empezó a susurrarle cosas a Helen a lo que ella
sonreía.
- Vamos preciosa – Harry cogió a Helen como los
recién casados y en cuanto lo hizo esta se acurruco en su pecho. Me miro y
luego miro a Niamh - ¡Venga! – me susurro chillando para acto seguido salir de
la habitación y dejarme solo con Niamh, la cual seguía durmiendo.
Me senté en el borde
de la cama y le aparte varios mechones que caían por su rostro.
- Niamh… - no se despertaba – princesa, despierta…
- se removió un poco pero no se despertó.
Empecé a soplarle
lentamente sobre la cara y ya empezó a abrir poco a poco los ojos mientras
parpadeaba varias veces.
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¡Hooooola!! Bueno nunca dejo ninguna nota ni nada asi que bueno eso jajaja aver pongo esto para que las que la leáis y os avise si queréis que os siga avisando pues rt el tweet o comentarme o lo que sea y así no aviso a gente que no la va a leer y probablemente mis avisos pues sean un poco pesados jajajajajaja y bueno si la lees y no te aviso y quieres que te avise pues mi twitter es @13_aramh me decís lo que sea y yo os contesto, os aviso o lo que queráis jajajaja bueno que me enrollo jajaja espero que hayáis disfrutado el capitulo.
Un besito :)