Incline un poco mi
cabeza hacia arriba uniendo nuestros labios, no podía esperar más, nuestros
labios se unían desesperadamente con pasión y lujuria mientras nuestras lenguas
libraban la tercera guerra mundial.
Nos separábamos, cogíamos aire y nos volvíamos
a unir en un nuevo beso.
Harry comenzó a
subir mi camiseta por un lado dándome a entender perfectamente lo que quería.
Arquee mi espalda para darle más facilidad para subirla, luego no separamos, subí
mis brazos y me termino de quitar la camiseta por completo.
Mis manos en vez de
volver a su nuca bajaron hasta el dobladillo de su camiseta para tirar de ella
y librarnos de ese trozo de tela que sobraba.
Harry rozo
débilmente mi costado con sus dedos, como si temiese romperme, subió hasta la
tiranta de mi sujetador y empezó a bajar lentamente la tiranta por mi hombro.
Dejo mis labios y se dedicó a dejar pequeños besos de bebe por donde pasaba la
tiranta. Arquee mi espalda de nuevo dándole a Harry más facilidad para
desabrocharme el sujetador. Se puso de rodilla entre mis piernas, se incorporó
un poco y deslizo el sujetador suavemente para tirarlo por la habitación en
cuanto terminase.
Enrolle mis piernas
en su cintura y tire de él provocando así que cayese encima mía. Nuestros
pechos se rozaban mientras nuestros labios y nuestras lenguas se volvían a unir
en una nueva lucha.
Pasee mis manos por
los abdominales de Harry mientras el bajaba a mi cuello.
Llegue hasta su
cinturón y empecé a desabrocharlo con lentitud y delicadeza mientras Harry me
dejaba una marca. Subió hasta mi oreja y mordió el lóbulo de está provocando así
que de lo más interno de mi garganta saliese un leve gruñido.
- Mia… - susurro en mi oído para acto seguido
volver a mis labios.
Termine de
desabrocharle el cinturón y con él, también el pantalón, dejando a la vista una
pequeña parte de sus bóxer negros.
Nos separamos y mire
hacia abajo con una sonrisa pícara en mis labios y comencé a bajar los
pantalones hasta que la longitud de mis brazos me permitió.
Harry soltó una
carcajada ahogada y me agarro los brazos para llevarlos encima de mi cabeza
agarrando mis manos y entrelazando nuestros dedos.
- Tranquila preciosa… - susurro sobre mis labios.
Soltó mis manos y
con un par de pateos se terminó de quitar los pantalones para quedarse solo en
bóxer.
Bajo sus manos por
mi barriga produciendo que la encogiese cosa que hizo sonreír a Harry.
Desabrocho el botón de mi pantalón mientras me miraba y se relamía los labios. Subí
mi cabeza hacia arriba y uní nuestros labios en varios cortos besos pero con
nuestras lenguas en contacto.
Apoyando mis pies en
la cama eleve la cadera para que Harry terminase de quitarme los pantalones.
Volvimos a unirnos
en un beso en el que nuestros labios se deslizaban sobre los del otro y
nuestras lenguas se encontraban desesperadamente.
Harry comenzó a
bajar el lateral de mis bragas separándose de mis labios, no sin antes, atrapar
su labio inferior entre mis dientes y hacerlo soltar un gemido ahogado.
Termino de quitarme
esa prenda de ropa que, en esos momentos, molestaba y al igual que el había
echo también comencé a bajar el lateral de sus bóxer.
Nos encontrábamos
piel con piel, completamente desnudos para, finalmente, convertirnos en uno.
Enrolle mis piernas
en su cintura, Harry escondía su cara en mi cuello mientras ambos soltábamos
gruñidos y gemidos de lo más profundo de nuestras gargantas.
Íbamos lento,
disfrutando el uno del otro. Harry subió su cabeza provocando que ambos nos
mirásemos a los ojos demostrando cuando nos queríamos.
Mis dedos
correteaban en la espalda de Harry y en alguna que en otra embestida le clavaba
las uñas o le arañaba a lo que el soltaba un gruñido.
Observe el rostro de
mi novio; gotas de sudor recorrían su frente provocando así que algunos rizos
se le pegasen a esta, sus ojos estaban más verdes que nunca demostrando su
felicidad, de sus labios salía la sonrisa más sincera que jamás había visto
formando así, en sus mejillas, esos preciosos hoyuelos. Subí mis manos hasta
ellos y se los achuche. Harry, con la respiración entrecortada agarro mi mano
que se encontraba en su mejilla y entrelazo nuestros dedos llevándola hasta lo
alto de mi cabeza.
Ambos apretamos la
mano del otro llegando así a la cumbre.
Harry salió de mí
despacio y sin prisa, deposito un corto beso en mis labios pero con nuestras
lenguas en contacto.
- Te amo pelo escarola – ambos sonreímos mientras
Harry rozaba nuestras narices provocando así un beso de esquimal.
- Te amo preciosa – deposito un dulce beso en mi
frente y se dejó caer a mi lado.
En la habitación
solo se oían nuestras respiraciones entrecortadas.
Me puse de lado
mirándolo hasta que se dio cuenta y también se puso de lado mirándome a los
ojos. Ambos teníamos sonrisas de tontos en nuestra cara.
- ¿Estás bien? – me pregunto Harry en un susurro.
Yo asentí.
- Peeerfectamente, ¿y tú? – asintió y acercando
nuestros rostro deposito un corto beso en mis labios.
Nos quedamos así
mirándonos hasta que mi móvil sonó. Un whatsapp. Me levante y lo busque
mientras arrastraba la sabana cubriéndome el cuerpo.
[HELEN, llevo horas
llamándote, ¿Dónde estáis?, bueno, que ya hemos terminado de cenar, espero que hayáis
cenado. Buenas noche y ¡descansad! HAHAHAHAHA. Te quiero]
Harry vino por detrás, note su respiración en
mi nuca. Rodeo mi pecho con sus brazos y me obligo a que soltase la sabana
quedando completamente desnuda ante él.
Con sus manos en mi
cintura hizo que me girase y me agarro la cara con sus manos en mis mejillas
mientras que con mis manos sostenía mi móvil. Tenía el ceño fruncido.
- Eres PER.FEC.TA – señalizo rozando nuestras
narices – no te cubras – sonrió – bueno, no te cubras conmigo, solo yo puedo
disfrutarte – ambos soltamos una carcajada que callamos uniéndonos en un corto
beso pero con un roce entre nuestras lenguas.
- Era Niamh que si habíamos cenado – ambos reímos
a carcajada.
- Se podría decir que si – Harry paso sus manos de
mis mejillas hacia mi cintura y bajo hasta mi trasero el cual apretó provocando
que yo gruñese.
- ¡HARRY! – le di un manotazo a lo que él puso
pucheros y yo roce levemente sus labios con los míos poniéndome de puntillas.
- ¿Quieres que pidamos algo? – me pregunto ahora preocupado.
Yo asentí.
- Vale, mientras me voy a duchar ¿vale? – el asintió
y tras darme un beso en los labios me metí en el cuarto de baño.
Me duche, dejando
que las gotas de agua caliente resbalaran por todo mi cuerpo.
Salí de la ducha y
me envolví en una toalla y me mire en el espejo. Con mi mano quite un poco de
vapor que se había incrustado en el espejo y empecé a cepillarme el pelo.
Incline mi cabeza y
vi la marca que Harry me había dejado antes. La roce débilmente con mis dedos y
cuando me quise dar cuenta Harry estaba rodeando mi cintura y estaba
depositando un pequeño beso en la marca.
- Ya está aquí la comida – susurro.
- Vale, me pongo algo y salgo – el asintió y salió
del cuarto de baño.
Me puse la ropa
interior que había traído y una de las cuantas camisetas que le había robado a
Harry para dormir.
Harry estaba sentado
en el borde de la cama con un bóxer puesto y un carrito delante lleno de
bandejas.
Me acerque a él, me subí
a gatas por detrás, pase uno de mis brazos por su cintura y el otro por su
hombro y uniendo mis manos deposite un beso en su mejilla dejando caer todo mi
pelo para un lado.
- Hola… - le susurre.
- Señorita, aquí tiene usted su cena – no me
preguntéis como lo hizo porque no me di cuenta ni yo, la cosa es que me
encontraba en su regazo sentada de lado mientras Harry me hacía cosquillas.
- ¡PARA PARA, POR FAVOR! – seguí riéndome a carcajada
y alguna que otra vez abría los ojos para ver la cara de felicidad de Harry.
- Paro si hacemos una tregua – me contesto con una
sonrisa maliciosa.
- ¿Cuál? – le pregunte curiosa.
- Yo paro si me prometes que lo nuestro va a ser
para siempre, que no te vas a alejar de mí, que por mucho que nos enfademos
siempre vamos a tener buenas reconciliaciones, que nunca vamos a cambiar la
manera de sonreírnos, de mirarnos, y de hacernos reír con nuestras tonterías –
me miro con una sonrisa de felicidad en la cara – que no vamos a ser capaz de
dormir cómodos si el otro no está a tu lado abrazándote – se acercó a mi rostro
– que tus besos y tu cuerpo siempre serán para mí, - nuestros labios ya se
rozaban - ¿aceptas? – una lagrima rodo por mi mejilla.
- Dime donde tengo que firmar – le conteste y el
acabo con la poca distancia que nos separaba para unirnos en el beso perfecto.
- Helen Morrisey, he de confesarte, que estoy
completamente enamorado de ti – otra lágrima.
- Joder Pelo escarola, yo también estoy
completamente enamorada de ti, hasta lo más profundo de mis huesos – hundí mis
manos en sus rizos y nos volvimos a unir en un nuevo beso rodeado de dulzura,
ternura, y claramente, amor.
Como siempre me volví
a perder en sus ojos en el instante en el que abrí los ojos y vi ese verde
mirándome fijamente mientras su sonrisa marcaba más que nunca sus hoyuelos
hasta que mi barriga hizo su aparición.
- Anda vamos a comer – dijo Harry entre
carcajadas. Yo asentí pero en mi intento de sentarme a su lado me frunció el
ceño y apretó su agarre en mi cintura haciendo que quedase encima de él – no –
me dijo serio.
- Eres un cabezón – me pego más a él y me dio un
beso en la mejilla.
(narra Niall)
Llegamos al hotel y después
de darnos las tarjetas de cada habitación subimos hasta la planta con Harry y
Helen, los cuales estarían en la misma planta que nosotros.
Entramos en la
habitación, dejamos la maleta en el suelo y nos sentamos al borde de la cama.
- Tengo hambre – le susurre a Niamh la cual soltó
una carcajada cuando se lo dije.
- Me ducho y vamos a cenar ¿te parece? – yo asentí
sonriente y acercando mi rostro al suyo le di un corto beso en los labios.
- ¿Me puedo duchar contigo? – a ella se le escapo
una sonrisa y asintió sobre mis labios.
Fuimos al cuarto de
baño y nos duchamos entre risas, besos y caricias.
Salimos del cuarto
de baño y mientras me ponía mi bóxer pude observar como Niamh se ponía la ropa
interior negra y de encaje.
Me acerque a ella y
la rodee por la cintura por detrás ya que me estaba dando la espalda.
- Tú no quieres que durmamos esta noche ¿verdad? –
le susurre mientras mechones de su pelo mojado rozaban mi rostro.
- Puede… - en el reflejo del espejo que teníamos
en frente pude ver como se mordía el labio inferior mientras se formaba una
sonrisa pícara en sus labios. Con mis manos en su cintura la gire quedando
frente a frente. Ella coloco sus manos en mis brazos.
- No me tientes, no me tientes… - ella rio y después
de depositar un corto beso en mis labios se separó y siguió vistiéndose,
preciosa como siempre (http://www.polyvore.com/cgi/set?id=96227893&.locale=es)
Terminamos de
vestirnos y bajamos hacia el vestíbulo del hotel donde nos encontramos con
Eleanor y Louis.
- ¿Vais al restaurante? – nos preguntó Eleanor. Ambos
asentimos con la cabeza.
- ¿Y los demás? – le pregunte a Louis mientras
observábamos como Eleanor y Niamh se adentraban en el restaurante.
- Zayn no cogía el teléfono – nos miramos a los
ojos.
- Está dormido… - dijimos los dos a la vez y a lo
que no reímos mientras comenzamos a andar hacia el restaurante.
- Liam decía que se iba a pedir la comida para que
la llevasen a su habitación, y ni Harry ni Helen cogían el teléfono – ambos nos
encogimos de hombros y continuamos nuestro camino.
- Bueno esta - empezamos a buscar a Eleanor y a
Niamh con la mirada y la encontramos cuando ambas levantaron los brazos.
Nos sentamos,
pedimos y después de cenar decidimos subirnos a las habitaciones. Íbamos en el
ascensor y Niamh no paraba de llamar a Helen.
- Niamh, no creo que te lo vaya a coger… - le
quite el teléfono y colgué – tranquila, seguro que está bien, esta con Harry
por dios, no permitiría que ni una mísera mosca la tocase – ambos reímos pero
al momento me arrebato el móvil.
- Bueno, le voy a dejar un whatsapp por lo menos –
yo asentí mientras ella tecleaba.
El ascensor paro
antes de llegar a nuestra planta, Niamh que estaba distraída escribiendo en el
móvil salió disparada pero la agarre y la metí de nuevo en el ascensor y detrás
de ella entro un hombre más o menos de unos 40 años que no dejaba de recorrer a
Niamh con la mirada.
- Buenas noches preciosidad… - le rozo el mentón a
Niamh a lo que ella levanto la vista y se encontró con “eso” echándose hacia
atrás.
- De buenas nada, esta preciosidad está conmigo
asique tus manos quietecitas – escondí a Niamh detrás mía y ella se aferró a mi
camiseta por detrás.
- Bueno, bueno tranquilo, solo quería pasar un
buen rato… - me dijo el hombre levantando las manos.
- ¿Con que un buen rato eh? – lo mire con una ceja
levantada - pues si quieres pasar un buen rato te lías con la puerta pero a mi
novia la dejas en paz – oí como Niamh reía por lo bajini cosa que me alegro.
Llegamos a la planta y Niamh y yo salimos abrazados, ella rodeando mi cintura
con sus brazos y yo la suya con uno de sus brazos.
Llegamos a la
habitación y una vez que cerramos la puerta Niamh estallo a carcajadas
contagiándomela a mí.
- ¿De qué te ríes? – dije entre carcajadas
ahogadas.
- ¿Con la puerta Niall? – volvió a reír a
carcajada.
- A sido lo primero que se me ha venido a la mente
– me senté en la cama y me cruce de brazos.
Niamh se acercó a mí,
descruzo mis brazos, se sentó a horcajadas encima mía y dejo mis manos en sus
caderas. Se acercó a mi juntando nuestras frentes.
- Gracias… - susurro ella con una sonrisa.
- ¿Por qué? – pregunte curioso.
- Por alejar a ese tío, aunque sea dándole ideas
de un depravado sexual – solté una carcajada y la pegue completamente a mi
apretando mi agarre en su cintura.
- No, si te parece, dejo que manosee a MI novia –
le dije encogiéndome de hombros. Nuestros labios se rozaban – eres mía, sola,
única y exclusivamente mía y al próximo que se te acerque con intenciones que
no sean estrecharte la mano le quito los puntos del carnet de padre - le
susurre a lo que ella sonrió y con sus manos en mi nuca nos unió en un beso en
el que nuestros labios encajaban a la perfección y nuestras lenguas se
acariciaban dichosas.
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