martes, 25 de febrero de 2014

CAPITULO 51:

Con la emoción del beso caímos hacia atrás quedando ella a horcajadas encima mientras mis piernas sobresalían de la cama formando un ángulo de noventa grados apoyadas en el suelo.
Empecé a acariciar la cintura de Niamh por debajo de la camiseta cosa que la hizo sonreír durante el nuevo beso que habíamos dado comienzo al momento de habernos quedado sin oxígeno con el anterior.
Comencé a subir lentamente la camiseta deslizando mis manos por sus costados cosa que la hizo estremecer, me gustaba saber que yo provocaba eso en ella.
Iba a quitarle la camiseta al completo cuando sentimos unos golpes en la puerta.
Gruñí sobre los labios de Niamh y cuando vi que tenía intención de ir a abrir cerciore mi agarre en su cintura.

-      No… - susurre sobre sus labios.
-      Niall, es tarde puede ser que ha pasado algo – me dijo mientras separaba completamente nuestros labios y me sonreía sin enseñar sus dientes – vuelvo en nada ¿vale? – yo negué serio y firmemente con mi cabeza.
-      Es tarde como tú has dicho, voy yo mejor – ella asintió y se apartó de encima mía poniéndose a mi lado de rodillas.

(narra Niamh)

Después de depositar un corto beso sobre mis labios, Niall se dirigió hasta la puerta.
Cogí mi móvil por si Helen me había contestado y cuando estaba bicheando en este escuche un quejido proveniente de la puerta.
Mi corazón se puso a mil pensando que le podía haber pasado algo a Niall, por lo que pegue un brinco y salí corriendo hacia la puerta.
En cuanto llegue el hombre del ascensor estaba tirado en el suelo mientras Niall tenía en rostro enfurecido y tenía sus manos cerradas en un puño, con tanta fuerza hasta tal punto que sus nudillos estaban más blancos de lo normal.
Me agache al suelo al ver que el hombre no reaccionaba.

-      Niall trae agua – le dije lo más calmada posible.
-      No-dijo serio.
-      ¿Piensas dejarlo así aquí? – le recrimine poniéndome de pie delante de él. El asintió - ¿¡Pero se puede saber qué te pasa?! – le grite furiosa.
-      ¡Ese tío venía a por ti Niamh! – me dijo furioso señalando al tío tirado en el suelo.
-      ¡Pero no deberías de haberlo resuelto así bestia, que eres un bestia! – le volví a gritar.

Seguimos gritándonos y reprochándonos; pero es que no me creía que lo había dejado inconsciente y encima no quería asegurarse de que lo había dejado en el sitio. El hombre empezó a toser y yo me agache poniéndome a su lado.

-      ¿Se puede levantar? – le pregunte a lo que el hombre afirmo mientras se incorporaba un poco con ayuda de mis brazos sujetándolo por debajo de los brazos.

En cuanto el hombre se puso en pie dirigió la mirada hacia Niall y salió corriendo por patas.

-      Eres un bestia, un bruto, un terco… - le recrimine a Niall mientras entraba en el cuarto y cerraba de un portazo - ¿De verdad pensabas dejarlo ahí? – le dije poniéndome delante de el con mis brazos en forma de jarra mientras este me miraba desde un pequeño sillón que había en la habitación. El asintió serio - ¿Se puede saber qué te pasa? ¿Estás loco?
-      ¡NIAMH! – me chillo haciendo que todo mi cuerpo se estremeciese ya que se había puesto se pie de repente - ¡TE ESTABA PROTEGIENDO DE ESE TIPO! – se acercó a mí.
-      ¡HABIA OTRAS MANERAS DE PROTEGERME! – le conteste intentando convencerme a mí misma de que no me estaba intimidando.

Niall empezó a respirar fuertemente. Gire sobre mis talones, cogí mi pijama y me dirigí hacia la puerta.

-      ¿A dónde vas? – me pregunto con tono furioso y preocupado a la vez.
-      A algún sitio donde no me protejan a golpes – oí como suspiro fuertemente. Abrí la puerta y sentí como se acercaba a mí y se quedaba a unos centímetros de distancia.
-      Ni… Niamh, no me dejes solo – me dijo con la voz quebrada.
-      Hablamos mañana, buenas noches – salí de la habitación y después de dar un portazo me deje deslizar sobre la puerta mientras las lágrimas comenzaban a salir de mis ojos.

Oí como Niall se apoyaba sobre la puerta y suspiraba tristemente, e incluso, pude oír como sorbía por la nariz. Decidí levantarme y me acerque a la puerta de la habitación de Helen.
Toque varias veces y no abrían y cuando me iba a dar por vencida delante de mi apareció una Helen, con los ojos achinados los pelos a los locos y el entrecejo fruncido. En cuanto vio las lágrimas de mis ojos ablandó su rostro y se acercó a abrazarme.
Entramos abrazadas a la habitación.

-      ¿Quién era? – gruño Harry que estaba boca abajo en la cama, solamente en bóxer y con las manos debajo de la almohada mientras su cara la tenía dirigida a la puerta pero con los ojos cerrados.
-      Niamh – dijo Helen tan normal, me soltó, me susurro algo que no logre entender y se acercó a Harry – Harry… - lo llamo. El contesto con un sonido proveniente de lo mas profundo de su garganta – Hoy te vas a dormir con Niall – Harry en cuanto lo oyó pego un bote y se sentó en la cama con las piernas cruzadas.
-      ¿Cómo? – le pregunto bostezando.
-      Por favor… - le suplico Helen – mañana te lo recompenso ¿vale? – el asintió dudando, pero asintió. Agarro a Helen de las mejillas con sus dos manos y la acerco a ella dándole un corto beso en los labios – te quiero… - le susurro Helen sobre sus labios pero lo escuche perfectamente.
-      Te amo – le susurro Harry se vuelta. Empecé a llorar otra vez, yo también quería estar así con Niall ahora mismo.

Después de depositar un beso en mi mejilla y limpiar algunas de mis lágrimas Harry se fue hacia mi habitación con mi llave para poder entrar sin llamar.

-      Cuenta – exigió Helen mientras nos sentábamos a lo indio en mitad de la cama.

Le conté todo a Helen, desde el hombre del ascensor a como me lo encontré tirado en el suelo.

-      Niamh… - susurro mientras con sus manos en mis mejillas limpiaba mis lágrimas – solo intentaba protegerte… - yo la mire furiosa.
-      Que si – dije con un tono molesto – pero no puede ir pegándole a todo el mundo – me deje caer en la cama.
-      Bueno, vamos a dormir, - se tumbó a mi lado – que aparte de que me has despertado de mi sueño con conejitos rosas que sabían a chocolate tengo sueño – bostezo.
-      ¿Helen? – dije ya en la oscuridad.
-      Umm – dijo mientras se revolvía.
-      ¿Qué te ha dado Harry para cenar? – las dos reímos a carcajada.

Al final después de unas horas pude caer en los brazos de Morfeo.

(narra Niall)

Llevaba dando vueltas en la cama desde que decidí “dormir”. Sabía que Harry llevaba tiempo dormido porque además de que tenía la respiración más tranquila se le escapaba algún que otro ronquido.
Seguía dando vueltas, la quería aquí conmigo, quería susurrarle un “te amo” y poder darle su beso de las buenas noches correspondiente. Que se acurrucase en mí y sentir su respiración en mi pecho; la necesitaba.
No sé en que vuelta fue cuando Harry me abrazo.

-      Te quiero preciosa… - Harry también necesitaba a Helen.
-      Harry, soy Niall – le susurre. El tío dormía como un tronco.

Llevaba un tiempo aprisionado en sus brazos y piernas mientras intentaba recordar como lo desperté esa perfecta noche en la que Niamh y yo empezamos a salir. El día en el que por fin encontré a mi princesa.

-      Harry, Helen te está viendo dormir y se está riendo de ti… - le susurre a lo que pego un brinco y se levantó corriendo. Yo sin poder evitarlo me reí a carcajada.

Empezó a removerse por la habitación, buscando a Helen me imagino, igual que esa noche y luego se volvió hacia mí, furioso, muy furioso.

-      ¡Mira Niall, es la segunda vez que me levantan esta noche asique ahora mismo vamos a mi habitación y hablas con Niamh! – yo me calle en un segundo y me incorpore - ¡YA! – grito furioso.

Tal y como dijo Harry fuimos a su habitación, pero lo mejor no fue eso, lo mejor fue que íbamos en bóxer y nos cruzamos con una niña chica que era sonámbula, nunca podré olvidar el bote que pegamos cuando la vimos, porque la madre también le podía poner pijamitas normales, no un camisón blanco tipo el exorcista.
En cuanto entramos estaban las dos a cada lado de la cama durmiendo plácidamente.
Pude diferenciar en el rostro de Niamh los restos de las lágrimas, me estaba matando por dentro.
Harry me dio un empujón y él se acercó a Helen. Empezó a susurrarle cosas a Helen a lo que ella sonreía.

-      Vamos preciosa – Harry cogió a Helen como los recién casados y en cuanto lo hizo esta se acurruco en su pecho. Me miro y luego miro a Niamh - ¡Venga! – me susurro chillando para acto seguido salir de la habitación y dejarme solo con Niamh, la cual seguía durmiendo.

Me senté en el borde de la cama y le aparte varios mechones que caían por su rostro.

-      Niamh… - no se despertaba – princesa, despierta… - se removió un poco pero no se despertó.


Empecé a soplarle lentamente sobre la cara y ya empezó a abrir poco a poco los ojos mientras parpadeaba varias veces.

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¡Hooooola!! Bueno nunca dejo ninguna nota ni nada asi que bueno eso jajaja aver pongo esto para que las que la leáis y os avise si queréis que os siga avisando pues rt el tweet o comentarme o lo que sea y así no aviso a gente que no la va a leer y probablemente mis avisos pues sean un poco pesados jajajajajaja y bueno si la lees y no te aviso y quieres que te avise pues mi twitter es @13_aramh me decís lo que sea y yo os contesto, os aviso o lo que queráis jajajaja bueno que me enrollo jajaja espero que hayáis disfrutado el capitulo.

Un besito :)

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