domingo, 29 de septiembre de 2013

CAPITULO 20:

(narra Helen)

Estábamos Harry y yo en nuestra casa, en el campo, contemplando desde el porche a los mellizos jugar en el jardín, Darcy y Harry.
Me acerque a Harry por detrás y me senté en sus piernas ladeada pasando mi brazo por su cuello.

-      ¿Cenamos fuera? – me pregunto Harry. – hoy hace buena noche.
-      Vale. – los dos miramos a los niños. – están ya bastante grandecitos…
-      Tienen 3 años y parece que fue ayer cuando me dijiste que estabas embarazada. – me dijo dirigiendo la mirada hacia mí y acariciándome la mejilla con su dedo índice. – fue el mejor día de mi vida… - me acerque a él juntando nuestras frentes.
-      Yo me quedaría con todos los días desde que nos dijimos nuestro  ‘si quiero’ – sonreímos los dos. Le toque sus hoyuelos. - ¿sabes? Los mellizos también los tienen.
-      ¡Qué coño! Yo me quedaría con todos los días desde que te conocí, desde que te oí mejor dicho. – solté una carcajada.
-      Anda ven aquí. – hice un poco de presión con mi mano en su nuca y acabe con la poca distancia que había entre nosotros para acabar en un dulce beso rodeado de pasión y ternura al mismo tiempo, abrí los ojos y allí estaban esos ojos verdes.
-      ¡MAMI! ¿Por qué hacéis eso? – apareció Harry acompañado de su hermana.
-      ¿Hacemos el que cielo? – me pase a una sola rodilla de Harry el cual coloco en su otra pierna libre a Darcy y yo cogí a Harry.
-      Esto. – se señaló a la boca y los puso en morritos.
-      Porque las personas que se quieren como papa y yo se dan los besos así, y las personas que se quieren como papa y yo os queremos a vosotros dos – le toque la nariz a Darcy. – se dan besos en la mejilla. – Harry le dio un beso a Darcy y yo otro a Harry.
-      ¡Papa me has dejado llena de babas! – chillo Darcy limpiándose la cara. Reímos a carcajada.
-      O también se pueden dar así. – Harry se acercó a Darcy y le rozo su nariz con la suya.
-      ¿Esto es un beso? – le pregunto Darcy.
-      Si, un beso de esquimal ¿quieres otro? – Darcy asintió y Harry se lo dio y yo creo que me derretí en ese momento.
-      Mami yo también quiero – me pidió Harry.
-      Ven aquí.- me acerque a su pequeño rostro y roce su pequeña nariz con la mía sin poder evitar que me saliese un sonrisa y Harry se riese a carcajada limpia. – anda vamos dentro que me vais a ayudar TODOS a colocar la mesa. – me levante con Harry en brazos al cual deje en el suelo y Harry dejo a Darcy en el suelo. Los dos salieron corriendo para dentro de la casa.
-      ¿Sabéis que sois mi vida? – me susurro Harry al oído rodeándome por detrás por la cintura y apoyando su cabeza en mi hombro mientras los dos mirábamos hacia la ventana donde veíamos a los niños peleándose por un vaso en el que salía Harry con la banda. Gire mi cabeza un poco encontrándome con la suya y sin pensármelo dos veces lo bese.
-      Vamos dentro que al final nos quedamos sin vaso y no quiero… - me fui a separar de Harry pero este hizo un poco de presión.
-      I’m in love with you… and all your Little things… - una lagrima recorrió mi mejilla sin previo aviso la cual me limpie rápidamente para acto seguido girar sobre mi misma y encontrarme con la cara de Harry, posar mis manos en sus mejillas y acercarme tanto a su rostro hasta que nuestras narices se rozaron compartiendo el mismo aire.
-      Te quiero Harry – acorte las distancias que nos quedaban uniendo nuestros labios en un beso perfecto, de esos que si no fuesen por la falta de oxígeno no te separarías. No lo pude evitar y dos lagrimas recorrieron mi mejilla mojando también las de Harry que al separarnos me limpio con su dedo pulgar.
-      ¿Estas llorando? – me pregunto para acto seguido reírse a carcajada.
-      Cállate – le di una torta en el brazo – que tengo la regla y estoy sensible. – nos íbamos a volver a besar pero oímos un crack, soltamos una leve sonrisa y entramos dentro de casa con nuestras manos entrelazadas.

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Me levante en una cama de hospital rodeada de cables y típico pi-pi de las maquinas que me rodeaban.
No sabía que me había pasado, mire asustada a todos lados y en un giro de mi cabeza vi a Harry sentado en un sillón, sujetando mi mano por fuera de mi cama mientras dormía.

-      Harry… - susurre. Nada ninguna respuesta. - ¡HARRY! – chille a lo el pego un bote y no pude evitar una carcajada.
-      ¡Helen! Estás despierta… - me abrazo. - ¡DOCTOR, DOCTOR! – llamo a voces.
-      Harry, ¿Qué me ha pasado? – le susurre.
-      ¿No… no te acuerdas? – me pregunto sorprendido. Yo negué con la cabeza.
-      Lo único que sé es que tengo una carrera esta tarde contra Mark. Y como siga aquí no voy a llegar. – Harry me miraba blanco. - ¿Harry estas bien? ¿llamo a la enfermera?

Harry se dejó caer en el sofá y llego el doctor.

-      Helen ¿Cómo estás? – me pregunto tocando algunas máquinas.
-      Yo estupendamente, ¿cuándo me voy a casa? ¿sabe Niamh que estoy aquí? – el doctor me miro desconcertado.- doctor, tengo una carrera esta tarde y como siga aquí no llego eh…
-      Helen, llevas una semana en coma.
-      Si hombre, y yo soy Megan Fox… venga doctor con esas cosas no se bromea. – mire asustada al doctor.
-      Es verdad – mire a Harry el que asintió con la cabeza.
-      ¿Desde cuándo? – lagrimas empezaron a salir por mis ojos. Harry se levantó, me las limpio y me dio la mano entrelazando nuestras dedos. Las mire sorprendida, no por el gesto, si no por el hormigueo que recorrió por mi barriga, pero, no las aparte.
-      Helen, necesito que pienses, ¿Qué es lo último que recuerdas? – cerré los ojos fuertemente.

<<flashback>>

-      Helen no puedes hacerme esto, Helen… creo que te quiero… - fue lo último que escuche de la boca de Harry después lo vi todo negro.

<<fin del flashback>>

Abrí los ojo como platos.

-      Recuerdo mi pelea con Mark, que Harry me llevo a casa, cenamos y… nada más.
-      Es algo normal, por lo que veo estas bien, no tienes apenas hematomas y las heridas están bien curadas por lo que creo que le daré el alta en un par de días. – yo asentí, y Harry le dio las gracias al doctor.

Claro que me acordaba, me acordaba de todo pero fui una cobarde y preferí callármelo.

-      Entonces… ¿no te acuerdas de nada más? – me dijo Harry sentándose en el sofá. Yo negué con la cabeza. - ¿nada de nada?
-      Que no Harry, ¿qué paso? – él se acarició los ojos con sus dedos y negó con la cabeza.
-      Nada… no pasó nada… - dijo en un suspiro. – voy un momento fuera, necesito tomar el aire, ahora llegaran los demás.
-      Vale.- soltó nuestras manos y desapareció por la puerta.

En cuanto se fue empecé a llorar como nunca, yo también le quería y no me había atrevido a decírselo, había dejado que pensara que no me acordaba de nada.
Tal y como dijo Harry en minutos entraron en la habitación todos los demás, la primera que entro fue Niamh, la cual me vio una última lagrima pero prefirió no decir nada.
Vino corriendo a mí y me abrazo.

-      Echo de menos tus voces y quejas por la casa. –reí a carcajada.
-      En un par de días me darán el alta así que ya me tendrás allí dando la lata.

Después paso Louis, el cual vino con lágrimas en los ojos corriendo a abrazarme.

-      Lou, ¿estas llorando? – se limpió las lágrimas.
-      Si es que esta en esos días regulares del mes – me dijo Eleanor que se acercó por detrás.
-      ¿Tú eres? – tenía que fingir.
-      Es verdad… um yo soy Eleanor, la novia de Louis. – me dio dos besos.
-      Encantada.-le sonreí y se llevó a Louis.

Después entro Niall.

-      ¿Habras cuidado a Niamh no? – todos reímos y el asintió. Se acercó a mí me dio un abrazo y un beso en la mejilla.

Después entraron Amy y Liam que hicieron como si pasasen de largo.

-      Ehhhhhh, que estoy aquí. – se giraron y se hicieron como los sorprendidos y luego vinieron a abrazarme… tontos…

Y después Zayn con Perrie.

-      ¡Zayn!-vino corriendo a abrazarme y poco más y se mata con la esquina del armario que había en la habitación. No pude reprimir una carcajada.
-      Hola, no te acuerdas de mi pero yo soy Perrie, la novia de Zayn. – la chica se acercó a mí y me dio dos besos.
-      Encantada.

Estuvimos un rato más allí y llego la enfermera con lo que supuestamente era mi comida, los chicos se fueron y se quedaron allí Liam, Louis y Niamh.
Pasaron esos pares de días, era la misma hora por lo que la enfermera volvió a aparecer con “mi comida”. Esta vez estaba todos ya que querían estar todos para cuando me dieran el alta. Los chicos fueron viniendo a visitarme por turnos pero Harry no apareció por allí en esos dos días.
Estaban todos entretenidos así que llame a Louis.

-      Louis ven un momento porfi – él se acercó con una sonrisa.
-      Dime.
-      ¿Y Harry? –le pregunte.
-      Está en casa descansando, me ha dicho que siente mucho no venir – note en su tono de voz como mentía.- pero le hacía falta dormir. Me dijo que a lo mejor se acercaba esta tarde cuando te dieran el alta.
-      ¿Qué le hacía falta? – le mire confusa.
-      Helen, se ha tirado aquí todos los días durmiendo a tu lado, iba a casa, se daba una ducha y volvía rápido aquí. Te hablaba y te iba contando las cosas que pasaban e incluso los dos primeros días se los pasaba llorando, estaba horroroso.- Louis se rio a carcajada pero yo me quede perpleja. – anda come que ese puré tiene muy buena pinta…
-      Louis, no me gusta. – dije como una niña pequeña.
-      No te preocupes, te he traído zanahorias a escondidas.
-      Louis no me gustan las zanahorias.- me quede mirándolo seria y el hizo como que lloraba.
-      Pues ahora voy a llamar a Liam y decirle que no quieres comer ea-se giró. -¡Liam, Helen lo quiere comer!

-      ¿¡Cómo!? –chillo el otro, que dejo sola a Amy, le dio la cuchara a Louis el cual empezó a darme el puré. Todos reíamos aparte de por mis caras de asco por la concentración que ponía Louis al darme de comer.

viernes, 27 de septiembre de 2013

CAPITULO 19:

Me cambie y al momento me llego un mensaje de Niamh diciéndome que se iba a comer con Niall. Fui hacia el salón.

-      Bueno, yo me voy a ir yendo a mi casa… - me dijo Harry levantándose del sofá cuando me vio aparecer.
-      Quédate a comer… - le hice pucheritos. – Niamh no viene a comer… - baje la mirada.
-      Bueno… - se volvió a sentar y yo me senté a su lado. – ¿y que comemos?
-      Prepárate que te voy a cocinar, aunque tienes que estar pendiente que la última vez casi quemo la casa – me eche a reír y el me miro con cara de preocupación.
-      Mejor cocino yo pero una cosa, quiero que estés allí conmigo para indicarme donde están las cosas y nada mas ¿vale? – asentí como una niña pequeña, nos levantamos y nos dirigimos hacia la cocina.

Allí me senté en la mesa meciendo mis pies y Harry se puso un delantal, me eche a reír.

-      ¿De qué te ríes? – lo señale.- pues que sepas que estoy muy sexy  - se cruzó de brazos y se hizo el indignado. – pues ya no cocino.
-      ¡No, no, no! – le negué rápidamente y me acerque a él rodeándole con mis brazos volviendo a abrochar el delantal que se había desabrochado.
-      Pues admítelo: estoy muy sexy. – me agarro del mentón haciendo que lo mirase, no me había dado cuenta de la proximidad a la que nos encontrábamos. Poco a poco Harry acerco su rostro al mío hasta que nuestras narices empezaron a rozarse.
-      Estas muy sexy – admití sin poder apartar la mirada de sus ojos, con mi corazón a mil. Sin darme cuenta Harry había acabado con la distancia que nos separaba y nos estábamos besando, comprobando que nuestros labios encajaban como si estuviesen hechos el uno para el otro y que nuestras lenguas se llevaban muy bien. Me aparte. – esto… me tienes que cocinar. – dije separándome de él. El asintió y se puso manos a la obra y yo volví a sentarme.

Al principio inundo un silencio muy incómodo en la cocina que según iba pasando el tiempo acabamos riéndonos como si nada hubiese pasado.
Terminamos de comer y la verdad es que estaba riquísimo, después de darle mis enhorabuenas y recoger nos fuimos al salón y nos sentamos allí a ver una película de miedo ya que me encantaban.
Estuvimos viendo la película y si pensáis que estuve abrazada a Harry por los sustos os equivocáis, más porque las películas de miedo me dan risa y no paré de reírme en toda la película.
Cuando acabo la película nos quedamos unos minutos más sentados en el sofá.

-      Estas loca Helen
-      ¿Por qué? – le pregunte mientras me limpiaba las lágrimas de la risa.
-      Es una película de miedo y tú te ríes, eso no es normal…
-      Pero es que solo hay que ver cómo le vacilaba el niño a la mujer. – y ahora los que nos reímos fuimos los dos.

Nos quedamos un rato así sentados, riéndonos, hasta que mire el reloj quedaban un par de horas.

-      Me voy a preparar. – me levante del sofá y me dispuse a irme pero algo me lo impedía.
-      No vayas… - me suplico Harry.
-      Harry… ¿esto a que viene? Sabes que voy a ir. – le dije seria y soltándome de su agarre.
-      No me fío de ese Mark. – me dijo cerrando las manos en un puño.
-      Tranquilo Harry, mantendré las distancias. – le guiñe un ojo, vi que soltó un leve sonrisa y salí a vestirme.

Tarde poco en prepararme. Cogimos el coche y Harry fue en su coche y yo en el de la carrera.
Llegamos y Harry aparco y yo entre en bóxer. Cuando llegue allí estaba mi equipo que competía conmigo años atrás.

-      ¿Qu… que hacéis aquí? – pude decir.
-      Nos llamó Niamh – dijo Joseph al cual me lance corriendo a darle un abrazo. Después aparecieron Niamh, Amy, Eleanor y Perrie con los chicos.
-      Pe… pe… ¡¿PERO QUE HACEIS AQUÍ?! – les chille dándonos un abrazo grupal.
-      Te creías que me iba a perder como ibas a machacar a este tipejo… - me dijo Louis. – ven te quiero presentar. – me acerco con una muchacha. – Els, esta es Helen, Helen esta es Eleanor, mi novia.
-      Encantada. – le di dos besos. –me quedaría hablando pero tengo que irme la carrera comenzara en breves.
-      Espera – me agarro Zayn. – esta es Perrie.
-      Hola, yo soy Helen – le di dos besos y me acerque ya al coche.

Echaba en falta a alguien pero vi como venía corriendo y quitándose algunos rizos de la cara. Me quede mirándolo ya que vi que venía hacia mí, llego con la respiración entrecortada, me agarro de las mejillas y me planto un señor beso que le seguí encantada.

-      Ha… Harry… - susurre.
-      No vayas por favor, deja la apuesta… - me suplico.
-      No. – quite sus manos de mis mejillas y me monte en el coche. Arranque y saque medio cuerpo del coche sentándome por donde subía la ventana. Silbe captando la atención de todos. – chicos, espero verles en la línea de meta. – les guiñe un ojo y pude escuchar un “suerte” de parte de todos.

Me posiciones en la salida, mire hacia la ventanilla y mire hacia las gradas y los vi a todos sentados. Mire hacia el asiento de copiloto y lo vi otra vez. Me susurro su famosa frase “pisa a fondo, nunca mires hacia atrás y vuela, hermanita, vuela” una lagrima recorrió mi mejilla y de repente Mark posiciono el coche a mi lado. Le mire desafiante, me puse el casco, aferre mis manos al volante, oí el pistoletazo de salida y pise a fondo. Oía los gritos de la gente, algunos gritaban mi nombre, otros gritaban el nombre de Mark.
Iba en cabeza, estaba en la última vuelta, en la última recta pero algo salió mal, Mark me había empujado, mi coche solo daba vueltas sobre sí mismo, yo cerré los ojos y salí disparada. En esos momentos no pensaba, en esos momentos mi mente solo reproducía imágenes con Harry, de él, de sus hoyuelos, de sus ojos, de sus labios y de la necesidad que tenia de besarlos ahora mismo, de sentirme protegida por sus brazos. Lagrimas emanaban de mis ojos. Sentí mi cuerpo aterrizar en el suelo, sentí mi cuerpo sangrar, sentía frio y lo único que quería era el calor de Harry.
Al momento sentí a la gente a mí alrededor y a Niamh agarrándome de la mano.

-      Harry… - mi mente no era capaz de pronunciar otra palabra.

Por lo que mi oído me pudo permitir oí como Niamh llamaba a Harry el cual llegaba corriendo a mi lado y se sentó, me agarro por la espalda y me atrajo hacia el acunándome en sus brazos. Lo primero que sentí fue como algo mojama mi cara, luego sentí sus labios sobre los míos.

-      Helen… abre los ojos por favor… - me susurro, los abrí y ahí estaba el, llorando.
-      Muéstramelos por favor… - le suplique en un susurro. El sonrió y me mostros sus hoyuelos, como pude levante mi mano y se los toque. – me encantan…-sonreí a pesar del dolor. El seguía llorando. Sentía mis parpados pesados, quería dormir, estaba cansada y gracias a que él estaba ahí ya no tenía frio.
-      Helen por favor no cierres lo ojos. – me suplico.
-      Bésame… - quería un beso de sus labios. Él se acercó poco a poco, me quito un par de mechones que se habían escapado de mi coleta y los echo hacia atrás y se fue acercando poco a poco y me beso, un beso que no tiene descripción, un beso perfecto. Nos separamos y no pude evitar una sonrisa en mis labios, él también me sonrió. Mis parpados iban a empezar a cerrarse en breve. Lo sentía. Esto se acababa. – estaré bien…
-      Helen no…-me susurro el.- no los cierres por favor… - me miro con sus ojos verdes, los que me trasmitían esa seguridad, ese calor, esa tranquilidad. – JODER DONDE ESTA LA PUTA AMBULANCIA – chillo apartando la vista. Lo agarre de la cara obligándolo a que me mirase.
-      Lo siento mucho pelo escarola… - mis parpados ya iban por la mitad.
-      No… Helen no… ¡OHGGGG DIOS! – dijo con las lágrimas recorriendo sus mejillas. – Helen no los cierres por Niamh, por los chicos, por tu hermano, por mi… - estaban a punto de cerrarse, ya lo veía todo traslucido, ya no diferenciaba sus ojos, quería abrir los míos, observarlo pero no podía, no me dejaban- Helen no puedes hacerme esto, Helen… creo que te quiero… - fue lo último que escuche, después, todo se volvió negro.

(narra Harry)

Se desvaneció en mis brazos. Yo no paraba de llorar. Louis vino por detrás.

-      Vamos, la ambulancia ya ha llegado. – le di un último beso en los labios a Helen y le deje paso a los de la ambulancia, me fui hacia Louis el que me dio un abrazo.

Me reuní con los demás los que vinieron rápido a abrazarme pero no quería abrazos, quería a ese cabrón. Lo busque con la mirada y lo divise en la meta. Fui hacia él.

-      Siento mucho lo de Helen ehh… -soltó una carcajada.
-      ¡¿Pero como puedes ser tan cabrón?! – dije con lágrimas en mis ojos. Le metí el primer puñetazo seguido de patadas y más puñetazos hasta que los chicos vinieron hacia mí, me agarraron por detrás y me alejaron de ese indeseable.

Volví hacia donde estaba Helen. Niamh estaba llorando mientras Niall la abrazaba y alguna que otra lagrima también le caía.
Eleanor estaba aferrada a Louis mientras este lloraba. Zayn miraba serio a un punto fijo mientras Perrie le abrazaba. Liam lloraba en la cabeza de Amy mientras esta le empapaba la camiseta.
Todavía no se habían llevado a Helen. Y lo oí.

-      ¡NO TIENE PULSO! – chillo uno de los enfermeros. Yo quería correr hacia ella, abrazarla, quería estar con ella, quería morirme si eso suponía estar con ella.

Todos mirábamos atentos a los enfermeros intentando reanimarla.

-      La hemos perdido… -susurro uno, pero lo pude escuchar perfectamente.

-      ¡NO! – dije corriendo hacia ella, quitándome de encima a todas las personas que querían frenarme, me tire a su lado y la abrace. – preciosa, estoy aquí… venga Helen, eres fuerte, lucha, por todos – ninguna respuesta. – por favor Helen, no me dejes aquí solos, te necesito aquí conmigo, necesito que achuches mis hoyuelos, Helen te quiero – la acerque a mí, deje caer mi cabeza en su pecho y mientras mis lágrimas empapaban su mono y mis gritos se ahogaban en el silencio, lo oí. - ¡ESTA VIVA! – los enfermeros corrieron, le tomaron el pulso y yo estaba en lo cierto, había vuelto a latir.