- ¡AHH! – se cayó del banco, la había asustado. -
¿de qué hablas Harry? – me dijo cuándo se levantó y se sentó otra vez en el
banco.
- Eras tú la chica del piano que tocó el otro día
en el estudio. – dije más relajado mientras acercándome a ella.
- ¡¿ME ESCUCHASTEIS?! Qué vergüenza… - se puso
colorada y agachó la cabeza, me puse de cuclillas y le levante la cara para que
me mirase.
- De vergüenza nada, fue precioso. – sin darnos
cuenta estábamos solos en la habitación ya que los chicos habían cerrado la
puerta. Ella empezó a mirar hacia todos lados. - ¿te pongo nerviosa?
- Si, mucho – me reí a carcajada a lo que ella me
dio un golpetazo en el brazo.
- Pues que sepas que si no eres mía ya es porque
estas con Liam. – le susurre a lo que ella sonrió.
- Veo que no has hablado con tu amigo. – ahora la
que rio a carcajada fue ella, y a mí se me quedo una cara de estúpido.
- ¿Por qué? Te acostaste con el ¿no? – ella asintió.
- ¿Qué pasa que las mujeres no podemos pasar un
buen rato? – me dijo guiñándome un ojo.
- Ummmm… ahora lo entiendo… pero y el beso en el
restaurante y… - me puso en el dedo en mi boca callándome, se acercó a mí.
- Eso, ya está todo aclarado. – me susurro, me había
puesto muy cachondo la verdad.
Se levantó y se fue
dejándome solo en aquella habitación.
Me senté en el banco
y me puse a recapacitar, la había encontrado, era ella, la chica que me traía
de cabeza desde hacía dos días.
(narra Niamh)
Estaba muy mimosa
con Niall, pero tenía que pisar el suelo, para él solo sería una más.
Los chicos
insistieron en que Helen tocase y ya estamos con la obsesión de que nadie la
vea así que nos echó fuera.
- ¿Me concedes este baile? – me dijo Niall
ofreciéndome su mano y con una de sus sonrisas.
- Ummmm, encantada. – soltamos una carcajada y le
agarre de la mano acercándome a él y apoyando mi cabeza en su pecho mientras
nos balanceábamos al compás de la canción.
Estuvimos bailando
hasta que Harry cortó la canción,* ¿a este chico que le pasa?* Niall y yo nos
separamos y nos reímos a carcajada cuando vimos la torta que se dio Helen
cuando se cayó del susto.
Decidimos dejarlos
solos así que cerramos la puerta y entonces vi como Liam cogía el chaquetón y
se iba. Me separe de Niall.
- ¡Liam! ¡Espera! – le agarre del brazo.
- Niamh, no me pienso quedar a ver como esos dos…
- le di un abrazo se notaba que lo necesitaba.
- Liam, Helen, como decirte, es un alma libre, no…
siente, no le gusta sentirse atada, lo siento… - le dije cuando nos separamos.
- Si, lo sé, he hablado con ella, y me parece
bien, pero también tienes que comprender que a mí me gusta. – yo asentí. – y
bueno, no te preocupes, estaré bien, y tú, a ver si lo aclaras ya todo con el
rubio que me lo tienes loquito.
- Ehm, bueno, si… ¿estarás bien de verdad? – el
asintió y le di otro abrazo. – si necesitas algo, llámame. – me dio un beso en
la cabeza y se fue.
Cerré la puerta
cuando vi cómo se iba y volví con los demás, ahora estaban todos en el salón
incluyendo a Helen y a Harry. Me senté al lado de Niall y al final acabaron yéndose
porque estaban cansados.
- Bueno, mañana nos vemos cielo. – me dijo Niall
antes de irse, me dio un corto beso y se fue, yo me quede embobada mirándolo
desde la puerta y cuando vi que se fue me gire hacia Helen poniendo mi cara más
seria.
- ¡Helen Morrisey! ¡Aquí, ahora mismo! – bajo de
su cuarto con una sonrisa y cuando me vio la cara se le cambio en minutos.
- ¿Qué pasa? –pregunto curiosa mientras se sentaba
en el sofá con las piernas cruzadas.
- ¡¿Qué que pasa!? ¿has visto a Liam? – ella
asintió y bajo la cabeza. – lo has dejado destrozado.
- ¿¡Y QUE QUIERES QUE LE DIGA QUE LE QUIERO, QUE
QUIERO SALIR CON EL CUANDO ES MENTIRA?! Pues eso me parece peor la verdad… - se
levantó del sofá. – además es mi vida, déjame a mí en paz. –se giró para irse
pero le agarre del brazo.
- ¿Qué te traes con Harry? – le salió una pequeña
sonrisa que en segundos borro.
- Nada.- me dijo cortante.
- Helen… que nos conocemos…
- Es guapo, no se…
- No pienso dejar que destroces a otro más de
estos muchachos…
- No creo, este es igual que yo – soltó una
carcajada.
- Bueno… ¿pedimos Pizza para cenar? – ella asintió
y dio un saltito como una niña chica.
Las pizzas llegaron
y Helen me conto todo lo que le había dicho Harry cuando interrumpió esa tarde
y lo que paso en el cuarto de baño del restaurante.
- Helen, levantas pasiones… - le dije levantando
mis cejas.
- Anda calla, y ¿tú que tal con Niall? Estabais
muy mimosos esta tarde – desvié la mirada.
- Pues no sé, no me quiero hacer ilusiones – yo
suspire. – bueno cambiemos de tema.
Y así pasamos lo que
quedo hasta que acabamos las pizzas y nos acostamos.
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