(narra Harry)
Llegue a casa
desconcertado por la manera en la que Helen me había parado, me fastidiaba el
pensar que a Liam si la dejo besarla y acariciarla mientras que a mí me había
rechazado.
Llegue a casa con
Niall ya que me dijo que se venía conmigo y cuando llegamos ya estaban allí los
otros tres.
- HAROLD – me chillo Louis cuando me vio.
- Boo, no quiero hablar, me voy a mi habitación,
luego bajo. – dicho esto subí a mi habitación, cerré la puerta y me tumbe en la
cama boca arriba.
Estaba allí pensando
cuando apareció una imagen de ella en mi mente, riéndose con su risa y su
manera de echar la cabeza hacia atrás cuando lo hacía, su manera de revolverse
los rizos de su pelo marrón chocolate, su manera de sonreír, su manera de hacer
reír a la gente, y para que mentir, su manera con la que conseguía tenerme en la
palma de su mano… negué con la cabeza y repitiéndome varias veces que ella solo
era una chica más de un sábado noche *Harry, no te engañes, ha sido la única
que ha provocado que tu estomago de un vuelco con un simple beso* volví a negar
y entonces llamaron a la puerta.
- Soy Louis, ¿puedo? – me incorpore y mire hacia
la puerta.
- Pasa. – dije escondiendo mi rostro entre mis
manos.
- Niall nos ha contado lo de la carrera de mañana,
vamos a ir todos. – yo asentí y Louis se sentó a mi lado. - ¿Qué te pasa?
- No se Louis, no sé qué me pasa… es ella, no se
es su manera de hacer que mi estómago de un vuelco. – me levante exasperado de
la cama dando vueltas por la habitación.
- Harry… eso, como ya te dije en su día, es am… -
le corte.
- No lo digas, es imposible, me niego. – fui al
baño y me lave la cara, me mire al espejo, es imposible, ¿amor? No, no, no.
(narra Helen)
Después de que Harry
se fuera salí al salón y Niamh y Niall se estaban despidiendo, subí rápido a mi
habitación.
Al rato oí como
llamaban a la puerta.
- Pasa – le dije a Niamh que se sentó en la cama
con las piernas cruzadas.
- Helen… -no le deje acabar.
- No me lo digas porque ni yo misma lo se… nos
hemos besado. – le dije imitándola y sentándome enfrente de ella.
- ¿Y qué pasa? ¿te has besado con otros tíos no?
- Sí… pero… no se… Niamh… ha sido raro… - yo baje
mi mirada.
- ¿raro?
- Si Niamh, no sé, cada vez que lo tengo cerca… mi
corazón se pone a mil, me cuesta respirar y me sube un hormigueo por la barriga
que provoca un vuelco en él.
- Helen… una pregunta… ¿sigues pensando que el
amor es estúpido? – yo asentí seria. – pues yo que tu dejaba de pensar eso, porque
lo que a ti te pasa solo tiene un nombre, y es amor. –y tal como lo dijo se levantó
se fue.
Me quede un rato
pensando y en uno de esos pensamientos se adentró Harry, sus intensos ojos
verdes, sus hoyuelos, su manera de revolverse los rizos, sus labios, sus besos,
inconscientemente me toque los labios y sonreí, cuando me di cuenta empecé a
negar con la cabeza, imposible, ¿amor? Já.
Me di una rápida
ducha para despejarme y me acosté ya que al día siguiente me esperaba un día
muy largo.
/a la mañana
siguiente/
Me desperté y lo
primero que hice fue coger el móvil y tenía millones de Whatsapp de los chicos.
La mayoría deseándome suerte para hoy, diciendo que no podrían venir a la
carrera, me daba mucha pena se habían convertido en buenos amigos pero bueno…
por lo menos estarían ahí Niall, Niamh y Harry, me volví a tocar los labios,
sonriendo, cerrando los ojos y recordando sus besos *¡NO! ¡HELEN! VUELVE A LA
REALIDAD* negué con la cabeza, me levante y fui hacia la cocina y allí estaban
Niall y Niamh, riéndose como tontos enamorados.
- Buenos días tortolitos… -dije restregándome los
ojos como una niña de 5 años y abriendo el frigorífico.
- Buenos días Helen. –me dijo Niall.- he traído
dulces para que cojas fuerzas para esta tarde.
- ¡Gracias! – di un pequeño saltito, un par de
palmaditas, me acerque a él dándole un beso en la mejilla y me senté cogiendo
entre mis manos una napolitana. – Niamh, me gusta que tu novio sea Niall, me
trae dulces para desayunar – los otros dos rieron mientras yo le hincaba el
diente al dulce.
Estuvimos
desayunando y riéndonos, cuando me acorde.
- Niamh… ¿podrías acompañarme a un sitio? –ella
negó levemente con la cabeza.
- Lou me ha avisado que tengo que ir para ayudarle
a prepararle las ropas para la gira que empieza en tres semanas.
- Ammm… - volví a morder mi dulce. – vale, no pasa
nada, ¿vendrás a la carrera no? – ella asintió. – voy a cambiarme.
Subí a mi cuarto después
de darle el último bocado a mi dulce y cuando llegue cogí mi móvil y mande un
whatsapp.
[Pelo escarola, a lo
mejor estas molesto por lo de anoche pero te necesito un par de horas…
posiblemente seas en la persona en la que más confío ahora mismo para hacer
esto. No pasa nada si no quieres, un besito xx]
Deje el móvil en la
mesilla ya que no llegaba ninguna respuesta y me metí en la ducha, por muy
relajada que pareciese por dentro era un manojo de nervios. Salí con la toalla
reliada, una alrededor de mi cuerpo y otra en mi cabeza cubriendo mi pelo. Justo
en ese momento mi móvil vibro. Un whatsapp.
[Tranquila, no estoy
molesto, no te voy a obligar nunca a nada, es más, debería pedirte perdón. ¿Me
paso a recogerte? Besos xx]
Inconscientemente
sonreí *si tú supieras las ganas que yo tenía de seguirte el beso* me mordí el
labio inferior, cerrando los ojos y imaginándomelo.
[Me pasas a recoger
en… ¿15 minutos?]
[Vale, ahora nos
vemos preciosa]
Volví a sonreír con
su preciosa, aunque fuese escrito, pero mi mente lo escucho con su voz ronca…
*Helen, deja de pensar en el* negué con la cabeza y me dirigí al armario para
vestirme (http://www.polyvore.com/cgi/set?id=89773735&.locale=es )
En cuanto termine sonó
el timbre, pensé que Niamh iría a abrir pero luego me acorde que no estaba así
que salí disparada hacia la puerta, la abrí y allí estaba el mostrándome sus
hoyuelos.
- Pasa.-le deje hueco, pero antes de pasar del
todo se paró, me dio un beso en la mejilla y paso. – cojo unas llaves y nos vamos.
- Vale –se sentó en el sofá.
Fui hacia mi cuarto,
rebusque en una pequeña caja donde tenía guardado todos mis recuerdos y después
de encontrarme con millones de fotos de cuando mi hermano y yo éramos pequeños,
con mis padres… las encontré.
- ¿Vamos? – le dije sentándome a su lado. El
asintió y se levantó, pero antes de que se fuese lo agarre del brazo. – espera
un momento. – él se giró quedando enfrente mía y yo me levante, me puse de
puntillas y deposite un corto beso en sus labios y ya se había puesto mi
corazón a mil, mi respiración entrecortada y mi estómago había dado un vuelco.
- ¿Helen? – Harry me miro confundido.
- Quería comprobar una cosa- dije cogiendo camino
hacia la puerta, pero algo me paro. Harry me estaba sujetando de la mano.
- ¿Qué cosa? –me gire para quedar enfrente de él.
- Hoy, si gano la carrera, te lo digo. – le guiñe
el ojo y seguí mi camino, que al poco tiempo también recorrió Harry.
Nos montamos en el
coche y después de todas mis indicaciones a Harry llegamos.
- Si lo llego a saber te dejo conducir a ti. – reímos
los dos. - ¿Dónde estamos? – pregunto curioso, pero lo que no se dio cuenta es
que yo ya no estaba había salido corriendo.
(narra Harry)
Cuando me quise dar
cuenta Helen había salido corriendo hacia, lo que pude descifrar, un garaje.
Iba corriendo con
una sonrisa en su cara, sus ojos brillaban más de lo normal, salí del coche y
la seguí.
Durante el camino
fui pensando en el beso… ¿habría sentido ella lo mismo que he sentido yo? *esta
me vuelve loco* pensó mi subconsciente, al que una vez, le di la razón.
Cuando llegue era un
gran garaje y donde se encontraban solo y únicamente dos coche en medio.
Helen se había
parado en la puerta mirando los dos coche con una gran sonrisa en sus ojos.
- ¿Qué pasa Helen? – le pregunte poniéndome a su
lado.
No me contesto,
directamente empezó a caminar más tranquila, se acercó a uno de los coches y lo
destapo ya que estaban los dos cubiertos por una manta. Se alejó un poco hasta
volver a mi lado.
- Ese. – lo señalo. – era mi coche.
Se volvió a ir y
destapo el otro, al destapar este sonrió pero a lo lejos pude divisar una
lagrima, me acerque a ella.
- Helen ¿estás bien? – agarro mi mano entrelazando
nuestros dedos y con la otra mano se limpió la lagrima.
- Este, era el coche de mi hermano. – se acercó a él
y empezó a acariciarlo pero sin soltarme la mano. – antes de irme de casa,
antes de romper la tarjeta de mi padre y empezar a usar la mía mande que los
reparasen. El mío, por si algún día volvía a correr y el de mi hermano,- me
miro y yo le correspondí la mirada.- a él no le gustaría que se estuviese
pudriendo en un desguace.
Me estuvo enseñando
los coches, todo eso sin soltarme la mano, estaba tan a gusto.
- Perdón… -soltó mi mano. Las volví a unir tal y
como estaban antes.
- ¿Por qué? – le dije con una sonrisa ladeada.
- Pensé, que a lo mejor te molestaba. – subió
nuestras manos.
- Me gusta – ella sonrió, se sonrojo un poco y
miro hacia abajo, pero al rato volvió a mirarme.
- A mí también, he de decirlo. – reímos a
carcajada.
Decidimos irnos a
casa, y cuando íbamos a salir soltó mi mano.
- Harry, he venido aquí para coger un coche para
esta tarde… - miro hacia los coches con una sonrisa. - ¿nos vemos en mi casa? –
yo asentí, me acerque a ella y le di un corto beso en los labios. Se me quedo
mirando raro.
- Yo también quería comprobar una cosa. – le guiñe
un ojo y salí de allí.
Estaba montándome en
el coche, di la vuelta y cogí carretera.
No pasaron ni 5
minutos cuando Helen me paso con el coche de su hermano y pude oír un “yuhuuu”
de su coche, inconscientemente sonreí al imaginármela riéndose dentro del coche
mostrando su hermosa sonrisa… *cursi* mande callar a mi subconsciente.
(narra Helen)
/minutos antes/
Mande a Harry para
mi casa, tenía que escoger un coche pero mi mente no lo dudo mucho e
inconscientemente mis pies se dirigieron al coche de mi hermano.
Podría haber cogido
perfectamente mi coche pero sé que a mi hermano le haría feliz ver su coche
correr por última vez.
En cuanto lo cogí no
lo dude y pise el acelerador como nunca pasando a Harry y soltando mi
“yuuuuhuuuu” correspondiente.
Llegue a mi casa,
baje del coche, y me metí dentro, unos minutos más tarde llego Harry.
Le abrí la puerta.
- Siéntate y espera aquí un momento. – le dije a
lo que el asintió.
Me dirigí a mi
armario, abrí el armario y saque toda mi ropa y zapatos cayéndose uno al suelo.
- Helen ¿estás bien? – me chillo Harry desde el
sofá.
- Si, si no te preocupes.
Después de dejar
toda mi ropa encima de mi cama volví hacia el armario y vi la caja, una caja
roja en la que había escrito “carreras”.
La puse en el suelo
y me senté en el suelo a lo indio enfrente. Levante la tapa y la puse a su
lado. Allí estaba mis dos cascos, mis monos de carrera y rápidamente escogí uno
rápidamente para esa tarde, fue bastante fácil, escogí uno que me regalo mi
hermano cuando me pasaron de Junior a Senior.
Me lo puse y salí al
salón.
- Ehh, pelo escarola… - estaba distraído pero al
rato me miro.
- He… Helen… - me dijo con la voz entrecortada y
notando como tragaba fuertemente. – creía que los monos de carreras era grandes
y holgados… - dijo mirándome de arriba abajo.
- Ese es el de los hombres. – me eche a reír. -
¿me queda bien? – me puse como si fuese una modelo haciendo el tonto en mitad
del salón.
- Ehh Helen, perdón por lo que voy a decir, pero
ahora mismo te llevaba a la habitación y no ibas a la carrera…- se relamió los
labios.
- Pero como no queremos que eso pase me voy a
cambiar. – me gire y me fui para mi cuarto para cambiarme.
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