domingo, 22 de septiembre de 2013

CAPITULO 15:

A la media hora apareció por el salón.

-      ¿Nos vamos? – me pregunto desde la puerta. Yo asentí y salí primero que él. Lo mire.- al garaje – me señaló con la cabeza hacia el ascensor. Yo asentí y lo llame, él se puso a mi lado. – vas muy guapa. – los dos mirábamos al frente.
-      Gracias. – llego el ascensor y entramos.

Llegamos al garaje nos montamos en el coche y nos fuimos.

-      Y… ¿A dónde me vas a llevar? – le pregunte observándolo como se ponía serio y concentrado mientras iba al volante.
-      A donde tú quieras. – sonrió.
-      Umm… me da igual. – el solo asintió.

Estuvimos un rato más en silencio y puse la radio y al principio íbamos callados pero no tardamos nada en ponernos a cantar las canciones que iban saliendo, hasta que salió ‘Little things’

-      ¿Sabes que va a ser la primera canción que escuche vuestra? – el me miro por 5 segundo con cara de decepción.
-      A mí es la que más me gusta.
-      Shhhhh quiero escucharla. – y subí el volumen.

Cuando llego la parte de Harry se puso a cantarla el, acabe soltando una lagrimita que me limpie rápido.

-      ¿Has llorado? – me pregunto levantando las cejas. El coche se había parado y ahora me estaba mirando fijamente a los ojos.
-      No – me miro como diciendo ‘no mientas te he visto’ – ain, no me mires…-los dos soltamos una carcajada.

Salimos del coche y llegamos hasta el restaurante que por cierto era precioso, lo que no sabía es que yo ya habia estado aquí antes.

-      Harry me bastaba con un Mc Donald eh… - le dije agarrándole el brazo a lo viejecita de 80 años que le agarra el brazo a su marido.
-      Quería sorprenderte. – me dijo subiendo las cejas.
-      Señorita Morrisey que alegría verla por aquí de nuevo, hacía tiempo que no venía. – a Harry se le quedo una cara y yo no era capaz de parar de reír.
-      Alfred, que dijimos del nombre… - le reñí al metre.
-      Lo siento Helen – los dos reímos.
-      Creo que no hemos reservado…
-      No pasa nada, para usted siempre tenemos una mesa, pase por aquí… - el metre salió y nos guio a Harry a mi hasta una mesa en la cual nos sentamos, Harry no articulaba palabra.

Estuvimos callados durante unos minutos, yo observaba a Harry con una sonrisa mientras este lo terminaba de asimilar.

-      Así que… ¿habías estado aquí antes? – yo asentí. - ¿Cuántas veces?
-      Pues casi todos los domingos desde que era un simple bebe. – el volvió a su tránsito.
-      Umm… pero… - lo corté.
-      Harry, mi padre es el multimillonario John Morrisey, a eso mi apellido.
-      Pero…
-      A ver Harry, a los hijos se les suele poner el apellido de sus hijos ¿sabes? – yo no era capaz de parar de reír.
-      Dejemos el tema… - me sonrió mostrando sus hoyuelos de nuevo.
-      Si será mejor. – fue como un acto reflejo, mire hacia la puerta y ahí estaban entrando agarraditos del brazo… hipócritas. Me puse la carta delante.
-      ¿Qué haces? – me dijo Harry acercándose a mí y tapándose también.
-      Harry, están mis padres en la puerta…
-      Pues vamos a saludarlos. – se fue a levantar pero lo agarre del cuello de su camisa y lo volví a atraer a mí.
-      ¿Tú estás loco? ¿No ves las noticias? –negó con la cabeza. –me escape de casa, no me pueden ver.
-      Pues vámonos, mira ahora mismo acaban de entrar. – nos levantamos sin hacer mucho ruido y pasamos por una columna sin darnos cuenta que estábamos a sus espaldas.
-      Mierda.-maldije susurrando.
-      ¿Qué pasa? – me di cuenta que se iban a girar así que solo se me ocurrió una cosa en esos momentos. Agarre a Harry de la camisa y lo atraje a mí.
-      No te enfades por favor. – le susurre rozando sus labios los que uní inmediatamente, al principio se notó que le pilló de sorpresa pero al momento me siguió el beso. Abrí los ojos y vi que ya se habían ido a una mesa en la otra punta pero estaba tan a gusto así que los volví a cerrar y seguí con el beso en el cual nuestros labios encajaban a la perfección y nuestras lenguas jugaban traviesas en el interior. Nos separamos por falta de aire, lo agarre de la mano y tire de él hacia fuera.
-      Helen… ¿me acabas de besar o ha sido una ilusión mía? – me gire para mirarlo a la cara.
-      Te he besado. – le dije seria.
-      Ehm… - dijo tocándose la nuca con una mano.
-      Ehh que solo ha sido porque mis padres me iban a ver y ha sido lo único que se me ha ocurrido.
-      Si, ya… tú lo que me tenías unas ganas que ni te lo imaginas.- me dijo sonriendo de una forma muy sexy, inconscientemente me mordí el labio inferior.
-      Pues sí que te ha sentado mal el beso, si… - le dije dándome la vuelta para darle la espalda. – anda vamos que tengo hambre.
-      Si será mejor. – yo creo que este seguía aturdido por el momento ‘beso inesperado’.

Nos montamos en el coche y reino un silencio absoluto hasta que Harry rompió el silencio.

-      Una pregunta… – me dijo poniéndose serio.
-      Dime.- le mire.
-      ¿Por qué me iba a enfadar por el beso? – me miro 5 segundo y volvió su vista a la carretera.
-      No sé, pensé que a lo mejor te molestaría o algo por el estilo.
-      Los amigos estamos para ayudarnos ¿no? – eso de amigos me dolió, se me hundió algo en el estómago cuando lo dijo… *pero que dices Helen, vuelve a la vida real* - yo te he ayudado con un beso, ya me ayudaras tu otro día. – yo asentí y volví mi vista al frente.

Seguimos en silencio durante todo el camino, preferíamos, bueno, mejor dicho, prefería no hablar, ese “amigos” me había afectado y todavía no se el porqué.

Llegamos a Nando’s y después de que Harry firmase un par de autógrafos y se hiciese un par de fotos entramos en el restaurante. 
Pedimos y esa incomodidad que abundaba en el coche desapareció por minutos, sin darnos cuenta acabamos riéndonos como si fuésemos amigos de toda la vida *ya estamos otra vez con la palabra amigos macho*.
Acabamos de comer y nos fuimos, después de tirarnos media hora discutiendo, al final pago él. Nos montamos en el coche y cuando me quise dar cuenta estábamos a las afueras de Londres.

-      Pelo escarola ¿Dónde me llevas? – le pregunte mirando por la ventana.
-      Es una sorpresa – le mire, sonrió y volvió a concentrarse en la carretera.

Preferí dejar el tema. Llegamos y mis ojos no creían lo que veían, estábamos en la pista de carreras donde años antes yo competía.

-      Ha… Harry – no podía hablar, millones de recuerdos inundaron mi mente.
-      ¿Te gusta? – yo me gire, ya que él estaba detrás mía, y lo abrace. Me separo de él, agarro mi mano y tiro de mí.

Llegamos a donde estaban los bóxer y Harry me ofreció un casco. Lo empuje.

-      Hace mucho que no corro.
-      ¿Por qué? – yo suspire y mire hacia arriba evitando que una lagrima recorriera mi mejilla.
-      ¡Tienes que ver las noticias niño! – él se encogió de hombros. – anda ven.

Lo agarre de la mano y tire de él hasta llegar a la parte trasera del circuito, donde había un columpio con una rueda, ahí pasaba horas, relajándome, antes de las carreras.
Me senté en el columpio y Harry se sentó en la hierba con las piernas cruzadas.

-      Veras…

<<flashback>>

Me había levantado con buen pie esa mañana, tenía una corazonada de que todo saldría bien, todo sería perfecto.

-      Buenos días – salude a mis padres que ya estaban desayunando.
-      Buenos días pequeña, ¿preparada para la carrera? – mi hermano apareció por detrás y me revolvió el pelo. Yo asentí.
-      Helen, no hace falta que corras… - me suplico mi madre.
-      Mama, no va a pasar nada. – le di un abrazo.

Entendía la preocupación de mi madre, teniendo que estar en junior me pasaron a senior pero la velocidad iba en mis venas, no lo podía evitar, era algo indescriptible, la sensación que recorría mi cuerpo al agarrar el volante y pisar el acelerador a fondo.
Terminamos de desayunar y mi hermano y yo nos terminamos de preparar, ya que el también corría, en la misma carrera.
Nos llevaron mis padres, nos despedimos de mi madre y nos dirigimos con mi padre a nuestro bóxer donde nos esperaba todo el equipo.

-      ¡Helen! – me llamo Joseph, mi mejor amigo y mecánico de mi equipo. – ten cuidado, corre Mark, y ya sabes el odio que te tiene desde que lo dejaste en ridículo.
-      Tranquilo, lo tengo controlado. – le guiñe un ojo, me puse el casco y me monte en el coche.

Llegue hasta la línea de salida y allí me encontré con mi hermano, el que me guiño un ojo y me susurro un “suerte enana” yo asentí y le susurre un “igualmente”.
El pistoletazo de salida fue disparado y con eso todos pisamos el acelerador. Mi hermano iba en cabeza, yo iba segunda y Mark iba tercero. Los tres nos habíamos desviado del grupo, toda la atención era hacia nosotros, y la verdad pensaba quedarme en segunda posición; de repente note como chocaban la parte trasera de mi coche, Mark.
Acelere poniéndome a la altura de mi hermano, el me miro, yo le mire, le guiñe un ojo y fue lo último que vi. Lo único que supe fue que Mark me había pegado por el lateral consiguiendo que mi coche se saliera arrastrando el de mi hermano.
Yo salí disparada del coche.
Al día siguiente me desperté en la cama de un hospital rodeada de flores, gente y a mi madre destrozada.
A la semana me estaba metiendo en un vestido negro como podía con la escayola y las muletas ya que en horas estaría en el entierro de mi hermano.

<<fin flashback>>

No pude evitar que lagrimas emanaran de mis ojos como si de una cascada se tratase. Harry, me vio, se levantó y me dio un abrazo que acepte gustosamente. Hundí mi cabeza en su barriga mientras mis manos agarraban fuerte su camisa mientras mis lágrimas la empapaban.

-      Shhhhh – me intento calmar acariciándome el pelo. – ehh… preciosa… - no era capaz de parar de llorar hasta que en un momento paré el cual Harry aprovecho para separarme la cara acunándola entre sus manos. – no fue tu culpa ¿vale? – baje la mirada. – ehh, mírame.- me agarro del mentón haciendo que lo mirase. – paso lo que paso, por suerte o por desgracia tu saliste ilesa y si quieres saber la verdad ahora mismo se lo estoy agradeciendo a dios. – solté una leve sonrisa que al momento desapareció. Nos quedamos mirándonos a los ojos, en esos momentos, esos ojos me transmitían una seguridad que no sentía hacia años. – vamos, te llevo a casa. – yo asentí, Harry agarro mi mano entrelazando nuestros dedos y tiro de mí.

4 comentarios:

  1. Guauuuum me encanta en serio estoy deseando el siguiente y tiene que pasar algo entre Harry y Helen!! Un besoo guapa

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    1. Ay, muchas gracias!! bueno, bueno, ya se ira viendo... jajajajaja Un beso cielo! :))

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  2. Me gusta mucho tú novela.Cada vez me sorprende más, espero que siga siendo así. Saludos Teddy :)

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    1. Ay! que ilusion! Espero que siga sorprendiendote, y que te siga gustando :). Un besito! PD: El alien a dado una patadita JAJAJAJA

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