miércoles, 25 de septiembre de 2013

CAPITULO 16:

Íbamos a salir cuando oi su risa, me gire, y ahí estaba recostado en su coche mirándome con su cigarro en la mano sonriéndome. Pude descifrar que me susurro un “suerte enana” me guiño un ojo, tiro el cigarro se giro y fue desapareciendo a medida que iba andando.
No lo pude remediar y sonreí a medida que una lagrima recorria mi mejilla la cual me limpie con la mano que tenia libre y apreté la mano de Harry el cual me miro desconcertado y yo negué con la cabeza mientras agachaba la cabeza acabando en una risa a carcajada limpia.

-      Harry – lo pare frenándolo posando mi mano en su brazo. Se giro y me miro desconcertado.
-      Dime. – dijo girándose completamente y mirándome a los ojos.
-      Quiero correr. – el sonrio mostrando su dos hoyuelos que tanto echaba en falta en esos momentos. No se por que pero esos hoyuelos eran capaces de nublar mi mente y revolucionarme el estomago en una milésima de segundo. – los echaba de menos. – los señale con mis dedos. Se rio a carcajada limpia.
-      Anda vamos. – llegamos a los bóxer y me ofrecio un mono y un casco.- alli te puedes cambiar. – me señalo una especie de sala.

Me dirijí, me puse el mono y sali con el casco en la mano y haciéndome una coleta baja en el pelo metiéndomelo también en el mono.

-      ¿Preparado? – el asintió y vi los dos coches. – creía que montaríamos juntos… -le dije agachando la mirada.
-      Si es lo que la señorita quiere asi se hara. – se monto en el asiento del conductor.
-      Pelo escarola, ese es mi sitio. – le dije con una sonrisa asesina.
-      Vale vale – salio y se cambio de asiento.

Me monte, me coloque el casco, cerre los ojos y inconscientemente mire hacia la ventanilla imaginándome el ultimo “suerte enana” y la ultima sonrisa que me dedico mi hermano, gire mi cara y me encontré con Harry que me sonreía y me guiño un ojo.

-      Alla vamos… - susurre.

Agarre el volante, acariciándolo con mis dedos débilmente y una vez que le cogi el gustillo aferre mis manos a un punto de este.
Coloque mis pies, desvie mí mirada a Harry.

-      Prepárate. – le susurre a lo que el rio y yo pise el acelerador con todas mis ganas.

Habíamos pasado ya una vuelta y todavía me estaba riendo del “yuuuuhuuuuuuuuuu” que solto Harry en la primera recta, cuando llegue al máximo de velocidad.
Digamos que yo también solte mi “yuhu” correspondiente y despues de un par de vueltas más pare justo donde habíamos empezado.

-      Gracias… -le susurre a Harry mientras me quitaba el casco y salíamos del coche.
-      ¿Gracias porque? – me preguntó.
-      Por todo lo que has hecho hoy por mí…
-      Tú eres tonta. – sonrio negando con la cabeza revolviéndose a si los rizos.
-      Pelo escarola. – lo agarre del brazo. Se giro para mirarme. – has aguantado hasta un beso – los dos nos reíamos recordando el momento. Se acerco a mi con una sonrisa picara.
-      El cual me gustaría repetir. – me susurro rozando mis labios, ya estamos con la respiración entrecortada y el corazón a mil. Nuestras respiraciones ya se mezclaban, yo cerre mis ojos esperando un beso que no llego.
-      Mira, a quien tenemos aquí. – nos interrumpieron. – si es Helen Morrisey. – Mark… cerré mis manos en un puño el cual deshizo Harry entrelazando nuestros dedos.
-      ¿Qué quieres? – le dije aprentando los dientes.
-      Nada, solo recordarte que todavía admiro la copa de ese día encima de mi televisor. – no lo pude evitar Sali disparada hacia el pero algo me paro, Harry me cogio por la cintura. Se rio a carcajada limpia y se giro para irse.
-      ¡Cabrón! – le chille. El se giro con fuego en los ojos.
-      Veo que todavía tienes las agallas que tenias en sus días… - sonrio.- comprobémoslo.
-      Adelante. – le mire desafiante.
-      Mañana, a esta hora, aquí, una carrera. Si gano me daras el coche de tu hermano.
-      Helen… no aceptes… -me susurro Harry al oido. – déjalo pasar, no merece la pena. – negué con la cabeza.
-      Acepto, pero si gano no volveras a pisar esta pista de carreras en lo que te queda de vida. – me deshice del agarre que Harry hacia sobre mi cintura y me acerque a Mark el cual me tendio la mano para sellar el encuentro. Se la apreté.
-      Nos vemos mañana ¿enana? A si era como te llamaba tu hermano ¿no? – se la gano, estampe mi puño en su cara, por fin se le borro esa estúpida sonrisa de la cara. Harry que me vio con la intención de seguir me volvió a agarrar de la cintura y tiro de mí hacia atrás.
-      Te advierto, a la próxima no me agarraran gilipollas. – agarre una de las manos de Harry, entrelace nuestros dedos y tire de el hacia dentro de bóxer.

Lleve a Harry donde me habia cambiado antes para cerrar la puerta y abrazarlo fuertemente, el me acaricio el pelo y deposito un beso en mí cabeza.

-      Oye, recuerdame que no me meta contigo… - me separé confusa. – tienes un buen gancho de derecha. – los dos reimos a carcajada.

Me separe de él pero antes de hacerlo completamente me agarro de la mano y vio que me sangragaba del golpe.

-      Es que tiene la cara dura. – los dos nos reimos.
-      Anda ven, que antes he visto un botiquín. – me arrastro, me cogio de la cintura subiéndome asi a una mesa al lado del botiquín y empezó a rebuscar en el botiquín, que en realidad era un mueble con una pegatina llena de grasa. Me quede observándolo, como buscaba serio las cosas, como se preocupaba por mi, desvie la mirada en cuanto me vio mirándolo.
-      ¿Me estabas mirando? – me dijo levantando las cejas repetidamente.
-      Que va… -los dos reimos a carcajada.

Agarro mi mano y me echo agua oxigenada *como escuece coño* pensé pero preferí callarme y observar la concentración que ponía Harry en curarme la herida.
Despues del agua oxigenada, agarro una gasa y me extendió el betadine con sumo cuidado y despues me vendo la mano.

-      Harry, no es por nada pero con que me vendases la parte donde están las heridas bastaba. – me rei y el se cruzo de brazos y puso cara de indignación.
-      Es que asi no te entra ningún bichito que pueda infectártelo. – miro hacia otro lado haciéndose el enfadado. Le agarre la cara y hice que me mirase.
-      Está perfecto. – el sonrió a lo niño de 5 años al que acaban de darle una piruleta.

Me cambie y salimos de alli montándonos en el coche de vuelta. Estuvimos cantando y haciendo el tonto con las canciones de la radio. Llegamos a mi casa.

-      ¿Quieres entrar? – el me miraba fijamente. – anda ven, seguro que están ahí Niamh y Niall haciendo cosas de mayores. – el soltó una carcajada y asintió.

Salimos del coche y lo primero que nos encontramos fueron un par de periodistas que preguntaban si estábamos juntos.

-      Helen, no contestes. – me susurro Harry.
-      Harry, no pueden enfocar mi casa, si no mis padres sabrían donde vivo. – baje la mirada.
-      Aver, si respondemos a todas sus preguntas no diran ni mostraran la casa – todos asintieron.
-      ¿Estais juntos? – pregunto el primer periodista.
-      No, solo somos buenos amigos.- afirmo Harry *la puta palabrita señores* penso mi subconsciente al cual mi conciencia mandaba callar.
-      Helen ¿piensas volver a casa? –pregunto otro pediodista, *pero esto a que venia, se suponía que las preguntas eran para Harry*
-      No se – contesté.
-      Tus padres han ofrecido una recompensa al que diga tu paradero - ¿tengo recompensa?
-      No lo sabia, aun asi, creo sinceramente que nunca me encontrareis. - dije bastante seria intentando hacerles creer que esa de enfrente no era mi casa.
-      Vale, muchas gracias por responder las preguntas. – los dos sonreímos y fuimos hacia la casa.

Cerre la puerta tras de mi y me derrumbe mientras mi espalda resbalaba por la puerta.

-      Helen… - Harry se puso de cuclillas delante mia.
-      Tengo una recompensa, eso es lo que le importo a mis padres, unas cuantas libras - Harry acariciaba mi mejilla mientras yo lloraba desconsoladamente.
-      Bueno unas cuantas libras… mas bien unos cuantos millones… - soltó Niall que se encontraba a las espalda de Harry y enfrente mia. Harry se levanto y me tendio la mano para que me levantase también. Fui corriendo a darle un abrazo a Niamh y a Niall.
-      ¡YA ERA HORA RUBIO! – le chille dándole en el pecho con mi dedo índice. – Niamh, tenemos que hablar.
-      Dime.
-      He vuelto a correr. – dije ilusionada.
-      ¡¿Qué?! – chillo en mitad del salón dándome un abrazo.- pe… pe… - señale a Harry. Al cual fue corriendo dándole un abrazo. – gracias Harry.
-      Pero hay una mala noticia… - dijo Harry mirándome a los ojos preocupado.
-      ¿Cuál? – preguntaron Niall y Niamh a la vez.
-      Harry, ni se te oc… - me corto.
-      Mañana tiene una carrera contra el tal Mark ese, y si Niamh, se la historia. – Niamh desvio la mirada hacia mi y me dio una colleja.
-      Niamh… se metio con mi hermano… - vino hacia mi y me dio un abrazo.
-      Ahora, tiene chico gancho…-solto Harry soltando una carcajada la cual yo tampoco pude reprimir.
-      ¿Por qué? – pregunto Niall que estaba un poco perdido.
-      Chico puñetazo le ha dado al amigo. – todos reimos.

Seguimos hablando y mientras yo iba y me daba una ducha pusieron al dia a Niall el cual en cuanto baje de mi cuarto me dio un abrazo y me susurro un “mañana quiero ver la paliza que le des a ese tio” a lo que yo solte una leve sonrisita.

-      ¿Os quedais a cenar? – preguntó Niamh.
-      Vale. – ellos asintieron y pedimos unas pizzas.

En media hora las pizzas llegaron y entre risas estuvimos comiendo, y cuando terminamos Niamh y Niall se sentaron muy mimosamente en el sofá y yo decidi recoger las cajas y los vasos.
Fui hacia la cocina, encendí la luz, tire las cajas y meti los vasos en el fregadero. De repente se apagaron las luces y posaron unas manos en mi cintura y cuando iban a chillar me susurraron en el oido con una voz ronca que reconocería a kilómetros.

-      No chilles, soy yo preciosa. – bajo sus labios de mi oido a mi cuello depositando pequeños besos en el, me estaba poniendo malísima. Gire sobre mi para quedar enfrente de el. Separo su boca de mi cuello para acercarse tanto a mi cara hasta el punto en el que compartíamos el mismo aire y nuestras narices se rozaban. - ¿Dónde nos habíamos quedad… - antes de que siguiera hablando ya lo tenia agarrado de la camisa atrayéndolo hacia mi cortando con la poca distancia que separaba nuestros labios.

Era un beso bastante apasionado, durante el cual en un rápido movimiento y con ayuda de Harry depositando sus manos en mis muslos me subi a la encimera dejándolo a el entre mis piernas. Nos separamos del beso, no sin antes morder su labio inferior, por falta de aire, nos miramos con lujuria el uno al otro y nos volvimos a unir en un beso en el que nuestras lenguas jugaban traviesas. De repente, y sin ningún permiso, por mi barriga empezo a subir un hormigueo, mi corazón se habia puesto a mil, a parte de como ya lo tenia por el calenton y inconscientemente sonreí durante el beso.

-      Para, para, para.- aparte a Harry.
-      ¿Qué pasa? – me miro con cara confusa mientras yo me bajaba de la encimera.
-      Esto no está bien… - le dije yo mientras bajaba la cabeza. – se… será mejor que te vayas… lo siento.

-      Pe… pe… - se giro rascándose la cabeza sin entender nada y yo dirigí mi mirada hacia el techo. – bueno, pues nos vemos mañana en la carrera. – yo asentí y el se fue mientras yo me quedaba en la cocina.

2 comentarios:

  1. NO NO NO NO,!! Por que ? Si son monísimos los dos espero que en el siguiente se arregles , si no me enfado ehh JJAJAJAJAJA besitos :)

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    1. creo que el siguiente va a seer... interesaaante.... *RASCANDOSE LA BARBILLA A LO INTERESANTE* Muchisimas gracias por leer y no te enfades tu mujé! jajajaja un besito! :)

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