Íbamos a salir
cuando oi su risa, me gire, y ahí estaba recostado en su coche mirándome con su
cigarro en la mano sonriéndome. Pude descifrar que me susurro un “suerte enana”
me guiño un ojo, tiro el cigarro se giro y fue desapareciendo a medida que iba
andando.
No lo pude remediar
y sonreí a medida que una lagrima recorria mi mejilla la cual me limpie con la
mano que tenia libre y apreté la mano de Harry el cual me miro desconcertado y
yo negué con la cabeza mientras agachaba la cabeza acabando en una risa a carcajada
limpia.
- Harry – lo pare frenándolo posando mi mano en su
brazo. Se giro y me miro desconcertado.
- Dime. – dijo girándose completamente y mirándome
a los ojos.
- Quiero correr. – el sonrio mostrando su dos
hoyuelos que tanto echaba en falta en esos momentos. No se por que pero esos
hoyuelos eran capaces de nublar mi mente y revolucionarme el estomago en una
milésima de segundo. – los echaba de menos. – los señale con mis dedos. Se rio
a carcajada limpia.
- Anda vamos. – llegamos a los bóxer y me ofrecio
un mono y un casco.- alli te puedes cambiar. – me señalo una especie de sala.
Me dirijí, me puse
el mono y sali con el casco en la mano y haciéndome una coleta baja en el pelo
metiéndomelo también en el mono.
- ¿Preparado? – el asintió y vi los dos coches. –
creía que montaríamos juntos… -le dije agachando la mirada.
- Si es lo que la señorita quiere asi se hara. –
se monto en el asiento del conductor.
- Pelo escarola, ese es mi sitio. – le dije con
una sonrisa asesina.
- Vale vale – salio y se cambio de asiento.
Me monte, me coloque
el casco, cerre los ojos y inconscientemente mire hacia la ventanilla
imaginándome el ultimo “suerte enana” y la ultima sonrisa que me dedico mi
hermano, gire mi cara y me encontré con Harry que me sonreía y me guiño un ojo.
- Alla vamos… - susurre.
Agarre el volante,
acariciándolo con mis dedos débilmente y una vez que le cogi el gustillo aferre
mis manos a un punto de este.
Coloque mis pies,
desvie mí mirada a Harry.
- Prepárate. – le susurre a lo que el rio y yo
pise el acelerador con todas mis ganas.
Habíamos pasado ya
una vuelta y todavía me estaba riendo del “yuuuuhuuuuuuuuuu” que solto Harry en
la primera recta, cuando llegue al máximo de velocidad.
Digamos que yo
también solte mi “yuhu” correspondiente y despues de un par de vueltas más pare
justo donde habíamos empezado.
- Gracias… -le susurre a Harry mientras me quitaba
el casco y salíamos del coche.
- ¿Gracias porque? – me preguntó.
- Por todo lo que has hecho hoy por mí…
- Tú eres tonta. – sonrio negando con la cabeza
revolviéndose a si los rizos.
- Pelo escarola. – lo agarre del brazo. Se giro
para mirarme. – has aguantado hasta un beso – los dos nos reíamos recordando el
momento. Se acerco a mi con una sonrisa picara.
- El cual me gustaría repetir. – me susurro
rozando mis labios, ya estamos con la respiración entrecortada y el corazón a
mil. Nuestras respiraciones ya se mezclaban, yo cerre mis ojos esperando un
beso que no llego.
- Mira, a quien tenemos aquí. – nos
interrumpieron. – si es Helen Morrisey. – Mark… cerré mis manos en un puño el
cual deshizo Harry entrelazando nuestros dedos.
- ¿Qué quieres? – le dije aprentando los dientes.
- Nada, solo recordarte que todavía admiro la copa
de ese día encima de mi televisor. – no lo pude evitar Sali disparada hacia el
pero algo me paro, Harry me cogio por la cintura. Se rio a carcajada limpia y
se giro para irse.
- ¡Cabrón! – le chille. El se giro con fuego en
los ojos.
- Veo que todavía tienes las agallas que tenias en
sus días… - sonrio.- comprobémoslo.
- Adelante. – le mire desafiante.
- Mañana, a esta hora, aquí, una carrera. Si gano
me daras el coche de tu hermano.
- Helen… no aceptes… -me susurro Harry al oido. –
déjalo pasar, no merece la pena. – negué con la cabeza.
- Acepto, pero si gano no volveras a pisar esta
pista de carreras en lo que te queda de vida. – me deshice del agarre que Harry
hacia sobre mi cintura y me acerque a Mark el cual me tendio la mano para
sellar el encuentro. Se la apreté.
- Nos vemos mañana ¿enana? A si era como te
llamaba tu hermano ¿no? – se la gano, estampe mi puño en su cara, por fin se le
borro esa estúpida sonrisa de la cara. Harry que me vio con la intención de
seguir me volvió a agarrar de la cintura y tiro de mí hacia atrás.
- Te advierto, a la próxima no me agarraran
gilipollas. – agarre una de las manos de Harry, entrelace nuestros dedos y tire
de el hacia dentro de bóxer.
Lleve a Harry donde
me habia cambiado antes para cerrar la puerta y abrazarlo fuertemente, el me
acaricio el pelo y deposito un beso en mí cabeza.
- Oye, recuerdame que no me meta contigo… - me
separé confusa. – tienes un buen gancho de derecha. – los dos reimos a
carcajada.
Me separe de él pero
antes de hacerlo completamente me agarro de la mano y vio que me sangragaba del
golpe.
- Es que tiene la cara dura. – los dos nos reimos.
- Anda ven, que antes he visto un botiquín. – me
arrastro, me cogio de la cintura subiéndome asi a una mesa al lado del botiquín
y empezó a rebuscar en el botiquín, que en realidad era un mueble con una
pegatina llena de grasa. Me quede observándolo, como buscaba serio las cosas,
como se preocupaba por mi, desvie la mirada en cuanto me vio mirándolo.
- ¿Me estabas mirando? – me dijo levantando las
cejas repetidamente.
- Que va… -los dos reimos a carcajada.
Agarro mi mano y me
echo agua oxigenada *como escuece coño* pensé pero preferí callarme y observar
la concentración que ponía Harry en curarme la herida.
Despues del agua
oxigenada, agarro una gasa y me extendió el betadine con sumo cuidado y despues
me vendo la mano.
- Harry, no es por nada pero con que me vendases
la parte donde están las heridas bastaba. – me rei y el se cruzo de brazos y
puso cara de indignación.
- Es que asi no te entra ningún bichito que pueda
infectártelo. – miro hacia otro lado haciéndose el enfadado. Le agarre la cara
y hice que me mirase.
- Está perfecto. – el sonrió a lo niño de 5 años
al que acaban de darle una piruleta.
Me cambie y salimos
de alli montándonos en el coche de vuelta. Estuvimos cantando y haciendo el
tonto con las canciones de la radio. Llegamos a mi casa.
- ¿Quieres entrar? – el me miraba fijamente. –
anda ven, seguro que están ahí Niamh y Niall haciendo cosas de mayores. – el
soltó una carcajada y asintió.
Salimos del coche y
lo primero que nos encontramos fueron un par de periodistas que preguntaban si
estábamos juntos.
- Helen, no contestes. – me susurro Harry.
- Harry, no pueden enfocar mi casa, si no mis
padres sabrían donde vivo. – baje la mirada.
- Aver, si respondemos a todas sus preguntas no
diran ni mostraran la casa – todos asintieron.
- ¿Estais juntos? – pregunto el primer periodista.
- No, solo somos buenos amigos.- afirmo Harry *la
puta palabrita señores* penso mi subconsciente al cual mi conciencia mandaba
callar.
- Helen ¿piensas volver a casa? –pregunto otro
pediodista, *pero esto a que venia, se suponía que las preguntas eran para
Harry*
- No se – contesté.
- Tus padres han ofrecido una recompensa al que
diga tu paradero - ¿tengo recompensa?
- No lo sabia, aun asi, creo sinceramente que
nunca me encontrareis. - dije bastante seria intentando hacerles creer que esa
de enfrente no era mi casa.
- Vale, muchas gracias por responder las
preguntas. – los dos sonreímos y fuimos hacia la casa.
Cerre la puerta tras
de mi y me derrumbe mientras mi espalda resbalaba por la puerta.
- Helen… - Harry se puso de cuclillas delante mia.
- Tengo una recompensa, eso es lo que le importo a
mis padres, unas cuantas libras - Harry acariciaba mi mejilla mientras yo
lloraba desconsoladamente.
- Bueno unas cuantas libras… mas bien unos cuantos
millones… - soltó Niall que se encontraba a las espalda de Harry y enfrente
mia. Harry se levanto y me tendio la mano para que me levantase también. Fui
corriendo a darle un abrazo a Niamh y a Niall.
- ¡YA ERA HORA RUBIO! – le chille dándole en el
pecho con mi dedo índice. – Niamh, tenemos que hablar.
- Dime.
- He vuelto a correr. – dije ilusionada.
- ¡¿Qué?! – chillo en mitad del salón dándome un
abrazo.- pe… pe… - señale a Harry. Al cual fue corriendo dándole un abrazo. –
gracias Harry.
- Pero hay una mala noticia… - dijo Harry
mirándome a los ojos preocupado.
- ¿Cuál? – preguntaron Niall y Niamh a la vez.
- Harry, ni se te oc… - me corto.
- Mañana tiene una carrera contra el tal Mark ese,
y si Niamh, se la historia. – Niamh desvio la mirada hacia mi y me dio una
colleja.
- Niamh… se metio con mi hermano… - vino hacia mi
y me dio un abrazo.
- Ahora, tiene chico gancho…-solto Harry soltando
una carcajada la cual yo tampoco pude reprimir.
- ¿Por qué? – pregunto Niall que estaba un poco
perdido.
- Chico puñetazo le ha dado al amigo. – todos
reimos.
Seguimos hablando y
mientras yo iba y me daba una ducha pusieron al dia a Niall el cual en cuanto
baje de mi cuarto me dio un abrazo y me susurro un “mañana quiero ver la paliza
que le des a ese tio” a lo que yo solte una leve sonrisita.
- ¿Os quedais a cenar? – preguntó Niamh.
- Vale. – ellos asintieron y pedimos unas pizzas.
En media hora las
pizzas llegaron y entre risas estuvimos comiendo, y cuando terminamos Niamh y
Niall se sentaron muy mimosamente en el sofá y yo decidi recoger las cajas y
los vasos.
Fui hacia la cocina,
encendí la luz, tire las cajas y meti los vasos en el fregadero. De repente se
apagaron las luces y posaron unas manos en mi cintura y cuando iban a chillar
me susurraron en el oido con una voz ronca que reconocería a kilómetros.
- No chilles, soy yo preciosa. – bajo sus labios
de mi oido a mi cuello depositando pequeños besos en el, me estaba poniendo
malísima. Gire sobre mi para quedar enfrente de el. Separo su boca de mi cuello
para acercarse tanto a mi cara hasta el punto en el que compartíamos el mismo
aire y nuestras narices se rozaban. - ¿Dónde nos habíamos quedad… - antes de
que siguiera hablando ya lo tenia agarrado de la camisa atrayéndolo hacia mi
cortando con la poca distancia que separaba nuestros labios.
Era un beso bastante
apasionado, durante el cual en un rápido movimiento y con ayuda de Harry
depositando sus manos en mis muslos me subi a la encimera dejándolo a el entre
mis piernas. Nos separamos del beso, no sin antes morder su labio inferior, por
falta de aire, nos miramos con lujuria el uno al otro y nos volvimos a unir en
un beso en el que nuestras lenguas jugaban traviesas. De repente, y sin ningún
permiso, por mi barriga empezo a subir un hormigueo, mi corazón se habia puesto
a mil, a parte de como ya lo tenia por el calenton y inconscientemente sonreí
durante el beso.
- Para, para, para.- aparte a Harry.
- ¿Qué pasa? – me miro con cara confusa mientras
yo me bajaba de la encimera.
- Esto no está bien… - le dije yo mientras bajaba
la cabeza. – se… será mejor que te vayas… lo siento.
- Pe… pe… - se giro rascándose la cabeza sin
entender nada y yo dirigí mi mirada hacia el techo. – bueno, pues nos vemos
mañana en la carrera. – yo asentí y el se fue mientras yo me quedaba en la
cocina.
NO NO NO NO,!! Por que ? Si son monísimos los dos espero que en el siguiente se arregles , si no me enfado ehh JJAJAJAJAJA besitos :)
ResponderEliminarcreo que el siguiente va a seer... interesaaante.... *RASCANDOSE LA BARBILLA A LO INTERESANTE* Muchisimas gracias por leer y no te enfades tu mujé! jajajaja un besito! :)
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