miércoles, 27 de noviembre de 2013

CAPITULO 42:

Volvió a unir nuestros labios haciéndome callar, y si antes el beso era pasional y desesperado, este era un beso rodeado de lujuria con el cual empezó a hacer un calor en la casa… Harry bajo sus manos hasta mi trasero y lo apretó ligeramente a lo que no pude evitar un gemido durante el beso, que hizo sonreír a Harry. Nos separamos de golpe aun con nuestras respiraciones entrecortadas.

-      Hoy en la cama eh… - sonreímos – que algún día tendremos que hacerlo como personas normales – Harry soltó una carcajada echando su cabeza hacia atrás y cuando me volvió a mirar asintió ligeramente con una sonrisa ladeada haciéndolo más deseable de lo que ya lo era.

Subí mis manos, las cuales, hasta ahora, se encontraban en sus brazos, hasta su nuca haciendo un poco de presión en ella juntando nuestros labios. Harry delineo mi labio inferior con su lengua pidiéndome la abertura de estos, cosa que hice encantada para que nuestras lenguas se encontrasen.
Me gire dándole la espalda a Harry cuando nos separamos. Harry puso sus manos en mi cintura empujándome levemente hasta la habitación mientras depositaba besos en mi cuello a la vez que yo inclinaba mi cabeza hacia un lado dándole cierta facilidad para que sus labios se encontrasen con la piel sensible que se encontraba en mi cuello.
Entramos en mi cuarto y Harry cerró la puerta con su pie y  haciendo un poco de fuerza sobre mi cintura me giro haciendo que quedásemos frente a frente.
Antes de poder decir nada ya había atrapado mis labios uniéndolos desesperadamente. Fue empujándome levemente hasta caer en la cama cayendo encima de mí.
Entre beso y beso conseguí quitarle la camiseta a lo que los dos sonreímos pícaramente hacia el otro. Sacando toda la fuerza posible nos gire haciendo que yo quedase encima sentándome en su abdomen.

-      Así me gusta más – le guiñe un ojo mientras me inclinaba hacia abajo para unir nuestros labios mientras Harry subía lentamente mi camiseta hasta quitármela del todo aprovechando un momento en el que nos tuvimos que separar.

En segundos Harry se había desecho de mi sujetador y mientras nuestras lenguas y labios jugaban Harry acariciaba mis pechos a lo que en mitad del beso no pude oprimir un par de gemidos.
Baje mis manos hasta su pantalón el cual desabroche rápido y entre los dos bajamos sin problemas.
Harry desabrocho mis short y los bajo un poco y de quitármelos por completo me encargue yo.
La “ropa” que sobraba en esos momentos fue eliminada con facilidad, haciendo que ambos quedásemos tal y como nacimos.
Me incorpore y sonreí pícaramente a Harry. Provoque que Harry entrase en mi despacio a la vez que ambos emitiésemos un gemido mientras Harry mantenía sus manos en mi cintura y las mías se encontraban en su abdomen.
Entraba y salía de Harry mientras Harry marcaba el ritmo con sus manos en mi cintura sin poder evitar inclinar mi cabeza hacia atrás cerrando mis ojos como acto de placer.
Llegamos a la cima y caí rendida al lado de Harry mientras este suspiraba largamente con un gemido ronco emitido desde lo más profundo de su interior.
Ambos giramos nuestras caras mirándonos a los ojos y no pudimos evitar soltar un carcajada mientras Harry me atraía a él.

-      Ven aquí – unió nuestros labios en un corto beso pero con nuestras lenguas en contacto.

Nos quedamos un tiempo tirados en la cama boca arriba, uno al lado del otro, mientras Harry tenía su mano por debajo de mi cintura rodeándola haciendo que nuestros cuerpos estuviesen pegados. Nuestras caras se encontraban ladeadas mirándonos a los ojos con sonrisas tontas aun con nuestras respiraciones entrecortadas y los pelos a lo loco.

-      Me voy a duchar… - susurre sin apartar mis ojos de los suyos.
-      Yo mientras voy a hacer algo para cenar – yo asentí y Harry elevo su cabeza para darme un beso en la frente.
-      ¿Harry Styles? ¿un beso en la frente? – dije haciéndome la sorprendida a la vez que estallábamos en carcajadas, mientras el me miraba marcando más que nunca sus hoyuelos.
-      ¿Qué pasa? – dijo intentando endurecer el rostro – pensé que seria tierno – se hizo el indignado.
-      Y me encanta… - eleve mi cabeza y yo le di un pequeño beso en su frente.
-      ¡Ah no! – se quejó a lo que yo lo mire con cara rara – tú me los tienes que dar aquí – y con su mano libre se señaló los labios los cuales había puesto en morritos. Yo reí a carcajada.
-      Si ¿no? – el asintió como un niño pequeño a lo que yo me acerque y uní nuestros labios por muy corto tiempo – a hacer la cena pequeñín – dije sentándome y buscando mi ropa con la mirada y sujetando una sábana que cubría mi cuerpo.
-      ¿Pequeñín? – dijo Harry entre risas mientras se levantaba y se colocaba sus bóxer- si soy más grande que tú – me tiro mi ropa interior a la cara a lo que yo me quede en el sitio.
-      ¡Eh! – le replique. Me la puse y me levante quedando enfrente de Harry, el cual me rodeo la cintura con sus manos y me acerco a su cuerpo – si bueno, un par de meses… - le dije con cierto tono quitándole importancia.
-      Bueno, unos cuantos meses – me dijo riendo.
-      Si no sabes cuándo es mi cumpleaños – dijo yo haciéndome obvia.
-      Si lo sé – dijo haciéndose el interesante – 13 de noviembre, ¿te suena? – yo me quede con la boca abierta.
-      ¿Cómo lo has…? – me corto.
-      Uno tiene sus contactos – me dijo subiendo las cejas seguidamente.
-      ¡Vete a la caca! – le pegue un golpe en el brazo a lo que él se quejó – déjame que me voy a duchar – el negó con la cabeza y acerco su rostro al mío.
-      ¿Quieres tu ir a la caca? – yo negué con la cabeza.
-      ¿Por qué? – le pregunte mientras Harry se acercaba tanto a mí que la curva de nuestros labios ya se rozaban.
-      Porque a donde yo vaya yo te llevare conmigo para estar juntos siempre – y con esa frase acabo de unir nuestros labios en un beso rodeado de ternura donde nuestros labios y nuestras lenguas se acariciaban mutuamente.
-      ¿Y mis besos en la frente? – dije yo poniendo mis brazos como jarra. Él se rió a carcajada y con sus labios rojos e hinchados deposito un beso en mi frente.

-      ¿Contenta? – me dijo sonriéndome a lo que yo asentí como una niña chica.

sábado, 23 de noviembre de 2013

CAPITULO 41:

Estábamos todos riéndonos, abrazándonos, yo ya me había abrazado con Niamh como unas cien veces más o menos cuando oí su llanto. Salí corriendo hacia él y lo cogí entre mis brazos.

-      Pequeñín… - le susurre - ¿sabes? En dos días ya daría mi vida por ti – acerque su rostro al mío y roce nuestras narices. Al momento sentí como unas manos rodeaban mi cintura.
-      Chiquitín ¿Cómo estás? – le dijo Harry tocándole la nariz a lo que como respuesta el niño abrió la boca en una sonrisa – espero que de mayor no hagas muchas locuras ehh…

Al final se separó de mi para poder coger al niño y empezar a lanzarlo por el aire. Al principio mi madre se asustaba y le chillaba seguido de una colleja pero se acabó acostumbrando.

-      Pues al final hoy no ha habido concierto… - dijo Liam mientras comíamos las pizzas que Niall había pedido.
-      Es igual – dijo Louis encogiéndose de hombros – hemos movido el concierto de hoy a mañana – me guiño el ojo – así que mañana concierto – todos reímos.

Al momento llegaron Eleanor y Perrie que vinieron corriendo a abrazarme, al pequeño y a Harry.

-      A mí no me abracéis que aquellos de allí – señale a Louis y a Zayn que observaban de pie con sus manos en sus bolsillos – se han enfrentado a mi padre – Perrie se lanzó corriendo a los brazos de Zayn el cual la recibió felizmente.

(narra Eleanor)

En cuanto Helen dijo eso me gire para encontrármelo con su sonrisa, mirándome directamente a los ojos y con sus manos en los bolsillos. Salí corriendo hacia él.

-      ¡¿PERO TU ERES TONTO?!  - le dije dándole una colleja - ¿¡COMO SE TE OCURRE?! – él se encogió de hombros mientras seguía mirándome con una sonrisa a la vez que mis lágrimas estaban amenazantes. - ¿¡Y SI TE MATA?! ¿¡QUE HAGO YO SIN TI?! – la lagrima resbalo por mi mejilla.
-      Bueno, estoy aquí, vivito, ¿me va a besar ya la señorita? – me dijo aun con una sonrisa.
-      ¿¡QUE SI TE VOY A BESAR?! YO TE MATO, YO TE MA… - me callo agarrándome por la cintura atrayéndome a él y uniendo nuestros labios en un beso muy dulce. Durante el beso subí mis manos hasta su nuca profundizando más el beso. Nos separamos por falta de aire mientras yo lloraba en silencio. Louis me limpio las lágrimas – no vuelvas a hacerte el valiente que te mato, ¿me has entendido?, te mato… - volvió a limpiarme las lágrimas que volvieron a salir.
-      Shhhhh – junto nuestras frentes – ya, no llores más, estoy aquí, vas a tener Louis para rato ¿entendido? – yo asentí e incline mi cara para besar sus labios por corto tiempo.
-      Te quiero – le susurre rozando sus labios.
-      Y yo Els, mucho… - me dio un beso de esquimal y me salió una sonrisa tonta.

Después de separarnos nos contaron todo lo que paso allí sentados en el salón de Helen, mientras Harry y ella acunaban al bebe y se quedaba frito.

(narra Helen)

Por lo que me contaron Paul y el jefe de la policía mi padre iría a la cárcel por todas sus mierdas en las que estaba metido, y si es mi padre, el cual dejo de serlo en cuanto se convirtió en el hombre más odioso de este mundo.
Acabábamos de despedir a todos, quedándonos en el piso mi madre, el pequeño, Harry y yo.

-      Bueno, nosotros nos vamos ya – dijo mi madre quitándole al niño de los brazos a Harry.
-      Adiós chiquitín, pórtate bien eh… - Harry le dio en la nariz con su dedo índice – un placer haberte conocido señora Morrisey – le dio dos besos a mi madre.
-      Cuida bien a mi hija eh – le dijo.
-      Tranquila señora, que su hija está en buenas manos – me miro y me guiño un ojo con una sonrisa dibujada en su rostro.
-      Voy a ir a verte todos los días que pueda ¿vale renacuajo? – le dije poniendo mi mano abierta delante de el para que me la chocase, cosa que hizo al instante mientras me sonreía – ten cuidado mama ¿vale? – me acerque a ella y le di un beso en la mejilla.

Mi madre se fue llevándose todas las cosas del niño.

-      Bueno, pues ya no nos tenemos que preocupar más por tu padre… - me dijo Harry mientras nos sentábamos y ponía mis pies en su regazo. Yo negué con la cabeza – oye, una pregunta.
-      Dime – le conteste mientras alargaba mi mano y acariciaba sus rizos que caían por la nuca.
-      ¿De dónde sacas esa fuerza? – yo me reí.
-      No sé, me pasa desde pequeña, solo que de pequeña no la controlaba y rompía todo lo que me encontraba a mi paso, ahora la controlo un poco más – el afirmo pausadamente con la cabeza.
-      Vamos, que eres como una superwoman ¿no? – ahí sí que me reí bien fuerte.
-      No Harry no, - me volví a reír – es solo la ira y el genio lo que hace que saque esa fuerza, en un día normal no la tengo – volvió a afirmar pausadamente.
-      Bueno, es igual, súper o no yo te quiero igual – me acerco a él tirando de mis piernas.
-      Así me gusta – junte nuestros labios y nuestras lenguas en una apasionado beso  - ¿Por qué no me dijiste que hoy teníais concierto? – le dije separándome de él pero con mis manos en su nuca mientras Harry tenía las suyas en mi cadera la cual acariciaba por debajo de la camiseta.
-      Era una sorpresa… - dijo con cierto tono tristón.
-      Ummmmmm – suspire – bueno, no pasa nada, yo a partir de ya he perdido la memoria y no sé qué mañana tienes concierto ¿vale? – el asintió sonriente y yo me acerque a él dándole un corto beso en los labios por con un disimulado roce entre nuestras lenguas.
-      ¿Vemos una película? – me pregunto a lo que yo asentí.
-      ¿Cuál? – le pregunte.
-      ¿Tienes ‘love actually’? – me pregunto como un niño pequeño.
-      Por favor, Harry, la duda ofende – a lo que los dos nos reímos mientras me levantaba para ponerla.

Puse la película y después de cambiarnos de sitio veinte veces acabamos, Harry sentado con los pies encima de la mesita de delante del sofá mientras yo me tumbaba con mi cabeza en sus piernas.
Harry estaba más que concentrado viendo la película y yo solo me fijaba en él, en sus labios rojos y un poco carnosos que mostraban la sonrisa más perfecta que había visto nunca. Mire a sus mejillas, aquellas en las que se formaban esos hoyuelos que todavía eran capaces de provocar ese vuelco en mi estómago, vi como esas pestañas larga se revoloteaban a cada pestañeo de Harry, y aunque tuviese una mala visión de ellos, esos ojos verdes que eran capaces de decirme lo que con palabras no se sabría expresar.

-      ¿Qué miras? – me pregunto Harry dirigiendo su mirada hacia mí.
-      A ti – le sonreí.
-      Helen, mi madre y mi hermana vienen mañana al concierto – me dijo mientras acariciaba mi mejilla. Me levante de golpe quedando sentada en frente de él.
-      A la mierda, yo no voy – Harry se rio a carcajada – no te rías, y encima conociéndote nos habrás puesto juntas – el asintió aun con una carcajada proveniente de su garganta. Me levante y me puse delante de el con mis brazos cruzados – que no, que no voy – Harry se incorporó un poco, agarro mi cintura y me atrajo a él haciendo que cayese encima de él.
-      Si, si vas a ir – me dijo con una sonrisa ladeada.
-      Harry, que no, que vergüenza por dios – dije mirándolo y negando con la cabeza.
-      ¿Entonces no quieres venir a verme? – me dijo haciendo pucheritos.
-      Yo sí, tengo muchas ganas de verte – dije mientras acariciaba sus rizos – pero eso de conocer a tu madre ya… IMPONE – Harry se rio a carcajada.
-      ¡Pero si es muy buena! – se quejó.
-      Sí, no lo niego, pero mira Harry, eres el primer novio que tengo en toda en mi vida y es la primera vez que voy a conocer a la madre de mi novio – el asintió serio – no sé qué hacer – el me sonrió.
-      Solo se tu misma, no te preocupes ¿vale? – junto nuestras narices. Yo asentí perdiéndome en sus ojos. – además yo conozco ya a tu padre, a tu madre y a tu hermano – dijo elevando la voz con cierto tono burlón.
-      Harry… - lo mire diciendo *no es lo mismo* y el parece que lo entendió.
-      Vale, si, si  pero yo ya los he conocido ¿o no? – levanto las manos.
-      A mí me va a dar algo… - susurre negando con la cabeza mientras él se reía a carcajada limpia – bueno, me voy a levantar porque estoy incomoda – el asintió relamiéndose los labios a lo que yo me mordí el labio inferior.

-      ¡A la mierda! – se levantó de golpe me atrajo a él con sus manos en mi cintura y unió nuestros labios mientras nuestras lenguas se encontraban desesperadamente. Yo no pude evitar reírme a carcajada cuando nos separamos. 

sábado, 16 de noviembre de 2013

CAPITULO 40:

(narra Helen)

Me levante con el niño engurruñado en mi pecho mientras dormía plácidamente y mientras Harry nos mantenía unidos a él haciendo presión con su mano en mi cintura.
Al momento el niño empezó a bostezar y abrir los ojos rápidamente, esos ojos grandes y marrones que me miraron al momento.

-      ¿Tienes hambre chiquitín? – le susurre acercándome a él y dándole un especie de beso esquimal. El pequeñín me contesto con un gritito proveniente de su garganta y me sonreía – vamos, pero antes… - me quite la mano de Harry de la cintura, ni se inmuto y se puso boca arriba.

Cogí al niño y lo puse boca abajo encima del pecho de Harry. Al momento el niño empezó a tirar de sus rizos, achucharle la cara, y alguna que otra patada también le daba. Harry empezó a gruñir.

-      Ummmm… - gruño mientras abría los ojos – te has despertado enérgico hoy ¿eh pequeñín? – le dijo sin darse cuenta que yo lo observaba tumbada a su lado – te vas a enterar – lo cogió en el aire y con su boca en la tripa del niño empezó a soplar en esta haciéndole cosquillas a lo que el niño no paraba de sonreír y se le escapaba alguna que otra carcajada.
-      Buenos días dormilón… - le dije yo depositando un pequeño beso en su hombro.
-      Has sido tú la que me ha puesto al niño encima ¿verdad? – me pregunto mirándome a los ojos dejando al niño de nuevo encima de su pecho. Yo asentí – para ti también va a haber un castigo eh… no te libras… - yo reí a carcajada mientras me incorporaba un poco apoyándome sobre mis codos poniendo mi cabeza encima de la suya.
-      ¿Ah sí? – dije picaronamente - ¿Y cuál va a ser mi castigo eh? – movió una de las manos que tenía en la espalda del niño a mi nuca e hizo presión en esta para unirnos en un beso que le correspondí encantada donde nuestros labios demostraron que estaban hechos el uno para el otro, ooooootra vez, y nuestras lenguas libraban una batalla sin bandera blanca de por medio. Me separe de Harry por falta de oxígeno, pero, no sin antes atrapar su labio inferior en un pequeño mordisco a lo que soltó un leve gemido.
-      Anda vamos a desayunar que hay menores delante… - suspiro a lo que yo reí y deje que se levantara aun con el niño en brazos que no dejaba de tirarle de los rizos – a ver chiquitín – lo aparto de su cuerpo y los sostuvo en el aire a lo que él bebe lo miraba raro y yo observaba la escena sentada en la cama como un indio – yo comprendo que te gusten mis rizos, pero no puedes estar tirando de ellos todo el día – no lo pude aguantar y se me escapo la carcajada – y tú no te rías que si no me lo hubieses puesto encima esto no pasaría – volví a reír mas fuerte y el salió por la puerta pisando fuerte.
-      Lo siento, lo siento, lo siento – salí corriendo detrás de él aun con la sonrisa dibujada en el rostro. En cuanto lo alcance lo rodee con mis brazos por la cintura - ¿me perdonas? – él se giró y yo puse ojitos a lo gato de Shrek.

Harry se acercó a mí con cuidado de no aplastar al niño y unió nuestros labios en un corto beso con nuestras lenguas en contacto.

-      Perdonada… - me susurro aun rozando mis labios a lo que yo sonreí y volví a unir nuestros labios en otro corto beso uniendo nuestras lenguas por segundos.

Fuimos a la cocina y después de darle el biberón a Thomas y desayunar nosotros, Harry se llevó al niño al cuarto para vestirlo y yo fui a abrir la puerta ya que habían llamado.

-      ¡Mama! – chille cuando la vi en la puerta, la cual entraba seguida de todos - ¿Qué hacéis aquí todos? – pregunte una vez que ya estaban dentro y había cerrado la puerta.
-      Escucha lo que tiene que decirte tu madre primero Helen – me dijo Niamh nerviosa mientras se frotaba las manos a eso que entro Harry en el salón.
-      ¿Qué pasa? – a mi madre se le borro la sonrisa del rostro cuando Harry pregunto eso y entregándole al niño a mi madre.
-      Veréis, tu padre sabe que estas aquí y que el niño ha estado aquí contigo, y viene para acá – Harry agarro nuestras manos entrelazando nuestros dedos y dando un tirón me pego a él lo máximo posible.
-      ¿Co… como lo sabes? – pregunte yo temblorosa.
-      Me ha llamado esta mañana, y me ha dicho que si no te vas con el matara al niño – mi madre rompió en ese momento y yo me quede pálida.
-      Chicos, llevaros a la madre de Helen a la cocina por favor – pidió Harry a lo que Liam y Amy asintieron y la guiaron – mírame – me pidió Harry mientras hacía que nos girásemos quedando frente a frente, no levante la vista – mírame Helen por favor… - Harry acuno mi cara entre sus manos obligándome a que lo mirase – vamos a salir de esta, te prometí que mientras estés conmigo ni a ti, ni al bebe os iba a pasar nada ¿entendido? – yo asentí mientras mis mejillas se empapaban de mis lágrimas, volví a bajar la mirada – mírame – me volvió a suplicar, esta vez le hice caso a la primera – estamos juntos ¿vale? Va a salir todo bien, te lo prometo – agacho su rostro hasta el mío  hasta que nuestras narices se rozaban – os quiero demasiado a los dos como para perderos – susurro sobre mis labios los que unió en un beso suave y dulce mientras sus manos seguían en mis mejillas y las mías se aferraban en el pecho de Harry.  

Nos quedamos mirándonos a los ojos por unos minutos hasta que Niamh hablo.

-      Bueno, siento romper el momentazo pero tenemos que hacer algo – yo asentí pero sin dejar de mirar a los ojos a Harry, estaba como anonadada, esos verdes ojos que tanto me transmitían.
-      Chicos, llamad a Paul y que venga con toda la cuadrilla no creo que vaya a venir solo – dijo Harry mirándome y asintiendo para después mirar a los chicos – Niamh vete al cuarto de baño con el niño, la madre y Helen, es el único lugar de la ca… - lo corte.
-      Yo me quedo aquí – dije seria agarrando la mano de Harry, entrelazando nuestros dedos y levantando las manos – juntos ¿recuerdas? – el me sonrió mostrando sus hoyuelos y me asintió.
-      Bien – volvió su mirada a Niamh – lleva al bebe y a la madre de Helen al cuarto de baño que es el único lugar donde no hay ventanas.
-      ¡Paul y la cuadrilla ya vienen para acá! – chillo Louis. Harry asintió serio.
-      Zayn – miro a Zayn – quiero que llames a la policía y denuncies por malos tratos, la madre de Helen se quejó el otro día de que le pegaba, lo usaremos en su contra – Zayn asintió se apartó un poco y marco en su teléfono.
-      ¡Liam y Amy! – los llamo. En segundos ya estaban delante nuestra – Amy tú te vas al cuarto de baño con Niamh, él bebe y la madre de Helen y tu Liam te quedas con nosotros aquí vigilando desde el jardín quien viene – Amy se fue al baño y Liam asintió serio y se fue al jardín, no sin antes despedirse de Amy con un corto beso en sus labios.
-      Niall – lo llamo Harry, este vino corriendo hacia nosotros que estaba despidiéndose de Niamh mientras la tranquilizaba diciéndole un “tranquila princesa todo va a salir bien, te amo” – por favor, yo no me voy a separar de Helen en ningún momento pero, por favor, pase lo que pase no la pierdas de vista – el asintió serio y se apartó un poco.
-      Preciosa… - nos giramos mutuamente quedando frente a frente aun con nuestras manos entrelazadas – pase lo que pase ahora mismo – note como le temblaba la voz – recuerda siempre que te quiero – iba a hablar pero me calle ya que continuó hablando - ¡No! Mejor dicho… - vacilo - te amo – me puse de puntillas para quedar más o menos a su altura poniendo mi manos libre en su nuca. Me acerque a él, nuestros alientos ya se mezclaban, nuestras narices se rozaban hasta tal punto que podía oír como tragaba con dificultad.
-      Te amo pelo escarola – susurre rozando sus labios. Harry puso su mano libre en mi nuca y haciendo un poco de presión en ella unió nuestros labios mientras a mí se me caía una lagrima por la mejilla y cerraba los ojos fuertemente. Harry delineo mis labios con su lengua pidiendo su entrada, la cual fue dada con gusto, haciendo que ambas lenguas se encontrasen con ganas pero se acariciasen suavemente. Ambos sonreímos durante el beso separándonos cuando nos quedamos sin oxígeno. Mire hacia abajo cuando nos separamos – pelo escarola, tienes que ponerte algo – todos en la habitación rieron, y era verdad yo todavía seguía solo con su camiseta pero Harry solo llevaba bóxer.

Fuimos corriendo hasta la habitación, Harry se puso unos pantalones, una camiseta mientras yo me quede con la camiseta de Harry y me puse unos short vaqueros, los primeros que encontré.

-      ¡YA ESTA AQUÍ PAUL! – chillo Liam. Harry y yo nos miramos - ¡Y LA POLICIA! – volvió a chillar.

Harry y yo salimos disparados de la habitación hacia el salón donde ya entraban Paul y Preston seguido de muchísimos más orangutanes. Inconscientemente agarre la mano de Harry entrelazando nuestros dedos. El me miro encontrándose con mi mirada y apretó mi mano.

-      ¡Helen! – chillo Paul
-      Hola – les dije con mi mejor sonrisa.
-      Tranquila, no os va a tocar, ni a ti ni al bebe ¿vale? – yo asentí.
-      Gracias… - dije en un susurro. Preston se acercó y me revolvió el pelo deshaciéndome la coleta que tenía echa obligándome a volver a hacérmela.
-      No te preocupes. – me dijo.

Al momento subió la policía y Paul y Preston fueron a hablar con ellos y de repente se acercó uno de los policías a mí.

-      Oye guapa, después de que pase todo esto… tu y yo… - toco mi mentón a lo que gire la cara y Harry me escondió detrás de él.
-      Esta conmigo – le dijo fulminándolo con la mirada.
-      Perdón, perdón. – se giró y se fue.

Estuvimos allí esperando hasta que Liam entro corriendo al salón diciendo que habían llegado. Apreté mi mano a la de Harry y el me correspondió al apretón.

-      Nosotros tendríamos que estar ensayando para esta noche – soltó Zayn de repente.
-      Zayn, no me digas que no te lo estás pasando bien, vamos, aquí como si fuésemos el agente 007 – soltó Louis – Tomlinson, Louis Tomlinson – dijo haciendo una mala imitación de James Bond a lo que todos reímos incluidos los policías.

Todos nos estábamos riendo cuando de repente llamaron al timbre. Yo me quede blanca y gire mi cara hacia la puerta y luego a Harry.

-      Tranquila… - me susurro – estamos juntos, no nos puede pasar nada – se acercó a mí – Te amo preciosa – susurro dándome un beso de esquimal.
-      Te amo pelo escarola – incline un poco mi cabeza hacia arriba y junte nuestros labios en un corto beso pero con un pequeño roce entre nuestras lenguas.
-      Voy a abrir – susurro, chillando Paul. En ese momento en el que Paul giro el picaporte Harry me escondió tras el pero sin soltar nuestras manos y Niall se puso detrás mía, en definitiva como un sándwich.

Paul abrió la puerta y de ahí entro un orangután armado seguido de mi padre y este seguido por otro orangután armado seguido de 5 orangutanes más, todos armados.

-      ¡Hombre, si hay una fiesta! – dijo mi padre con cierto tono irónico- Helen, ¿no vas a saludar a tu padre? – pregunto levantando la mirada buscándome entre la gente.
-      No – respondió furioso Harry que apretó más mi mano y la otra mano la cerro en un puño.
-      Anda mira, si es el muchacho del otro día… - lo miro de arriba abajo con desprecio mientras se acercaba a este – anda bonito de cara, aparta y deja que se venga conmigo – le dio dos palmaditas en la cara a lo que Harry le dio un manotazo en la mano con su mano libre.
-      No lo toques – dijeron Louis, Liam y Zayn al unísono.
-      Mira, tus amiguitos vienen a defenderte… que pena que tengan que defenderte tus amiguitos… que poca cosa te has buscando hija mía – dijo dirigiendo su mirada a mí.
-      Pues esa poca cosa, es tan importante como para tener un cuerpo de seguridad que te destruirá poco a poco como vuelvas a acercarte a él, a ellos o a ella – contesto Paul saliendo de detrás de los chicos.
-      ¿Tú y cuantos más? – dijo mi padre en tono burlón.
-      Conmigo tienes suficiente guapo pero si quieres también te puedo presentar a: Preston – salió andando y se puso al lado de Paul – Sam – se colocó al lado de Preston – Lucas – se colocó al lado de Sam – John – se colocó al otro lado de Paul – Tristán – se colocó al lado de John – y Mark – se colocó al lado de Tristán – mas todos los policías que ahora mismo están metiendo a tus secuaces en los coches patrullas por posesión de armas sin licencia – mi padre gruño.
-      Helen, ¿sabes cuál era la causa de que no vinieras conmigo no? – me pregunto – yo asentí. Solté la mano de Harry y me puse delante de este quedando en frente de mi padre.
-      Si, lo sé – le dije con toda la furia acumulada en mi voz. Empecé a empujarlo hacia atrás con mi dedo índice en su pecho – pero… - lo mire desafiante y con una sonrisa en mi rostro – tócale, rózalo, tan siquiera mirarlo y no tendrás Londres para esconderte – se paró y me agarro de la mano con la que lo estaba empujando.
-      ¿Y qué vas a hacerme? – me pregunto con cierto tono de suficiencia en su voz.
-      Helen, en defensa propia – me susurro Harry, pero lo escuche perfectamente.
-      Lo primero, arruinarte, quitarte todo lo más preciado y lo segundo hacer que te pudras en tu miseria y en todas las mierdas en las que estés metido – me abofeteo la cara. Levante la mano que tenía libre, la cerré en un puño el cual estampe en su cara haciendo que se cayese al suelo y le sangrase el labio. Me agache poniéndome en cuclillas delante de él – no vuelvas a tocarme, a mirarme, a pensar en mí, ni en mama ni en Thoma. – le dije con cierto tono desafiante para levantarme acto seguido.
-      Me ha dado miedo hasta a mi… - dijo Louis a lo que todos estallamos a carcajada. Me gire y mire a Harry con una sonrisa dibujada en mi rostro mientras a él se le empezaban a dibujar esos hoyuelos en sus mejillas.

Me acerque a él, rodeo mi cintura con sus brazos haciendo que entre nuestros cuerpos no pasase ni una mota de polvo. Subí mis brazos hasta su nuca.

-      No veas lo que me ha puesto lo que acabas de hacer – me susurro al oído a lo que yo reí a carcajada – pero no lo vuelvas a hacer – me dijo en tono de súplica.
-      ¿Por qué? – le susurre yo.
-      Porque eso significaría que estas en peligro y prefiero que uses tus manos para acariciarme – sonreí como una tonta. Lo agarre de las mejillas y uní nuestros labios en un beso en el que nuestros labios se unieron a la perfección y nuestras lenguas jugaban traviesas.
-      Te amo Harry Styles – susurre en sus labios rojos y aun hinchado por el beso.
-      Te amo Helen Morrisey – volví a juntar nuestros labios en un corto beso para sentir, al momentos de separarnos, como 4 personas más nos estaban abrazando.

Mire a mis lados y los vi a todos saltando y abrazándose de felicidad.
Niall tenía cogida a Niamh por los muslos mientras daban vueltas sobre ellos mismos a la vez que Niamh lo agarraba de las mejillas y lo besaba. Liam abrazaba a Amy con fuerza mientras esta hundía su cabeza en el pecho de este y Louis y Zayn se abrazaban a ellos mismo con la excusa de que Eleanor y Perrie no estaban. Pero todos con una sonrisa  o una carcajada plasmada en su rostro.

-      El final perfecto… - le susurre a Harry mirándolo a los ojos de nuevo.

-      Preciosa, esto no es un final, es un comienzo – volví a unir nuestros labios y no solo una, ni dos, ni tres, unas millones veces más.