miércoles, 6 de noviembre de 2013

CAPITULO 36:

|A la mañana siguiente|

(narra Harry)

Empecé a abrir lentamente los ojos y me encontré al pequeño acurrucado sobre el pecho de Helen mientras esta dormía plácidamente y este se rascaba la nariz con su manita aun dormido.
Fui corriendo a por el móvil y les hice una foto que automáticamente me puse de fondo de pantalla. Y es que ese bebe era idéntico a Helen, tenía sus mismos ojos, su misma nariz y su misma boca.
Me quede tumbado durante más tiempo mirando la escena y pensando como ese bebe en vez de su hermano podría ser perfectamente nuestro hijo, una mini-Helen. Sé que es pronto, pero me es imposible imaginármelo.
De repente vi como el pequeño comenzaba a abrir los ojos poco a poco y empezaba a moverse así que me levante, me acerque a Helen y lo cogí.

-      ¿Tienes hambre enano? – le pregunte mientras el niño me miraba con una sonrisa y movía sus piernecitas y sus bracitos como espasmos musculares.

Le eche un último vistazo a Helen antes de girarme y salir de la habitación a prepararle el biberón al bebe y esta nos miraba a ambos con una sonrisa dibujada en el rostro.

-      Buenos días…- susurro estirándose en la cama.
-      Buenos días dormilona – me agache un poco y deposite un corto beso en sus labios. Antes de dejar que me levantase del todo agacho su cabeza y deposito un pequeño beso en la frente de Thomas.
-      Buenos días a ti también renacuajo – le susurro.
-      Voy a darle el biberón, duerme un poco más si quieres – le dije cuando me volví a poner recto. Ella negó con la cabeza.
-      Quiero darle yo hoy el biberón por favor – me pidió pestañeando rápidamente.
-      Buuuuueno… - nuestras miradas conectaron y se nos formó una sonrisa en el rostro del otro.

Se levantó, y con sus manos en mi cintura me empujo débilmente mientras depositaba un pequeño beso en mi espalda. Me mataba cada vez que hacia eso.
Llegamos a la cocina y mientras me sentaba en una silla con el niño en brazos Helen empezó a preparar el biberón. En cuanto acabó me quito al niño de los brazos y comenzó a darle el biberón mientras lo mecía y chasqueaba la lengua.
La deje en la cocina con el niño y fui a vestirme.
En cuanto baje al salón, Helen estaba sentada en el sofá con las piernas cruzadas y el niño apoyado en una de sus piernas mirándola de frente mientras esta le tocaba la nariz y hacia ruidos extraños con la boca a la vez que el niño le sonreía moviendo sus piernecitas y bracitos enérgicamente.

-      Helen, me han llamado por que hay que ir a preparar un par de cosas para la gira, estará allí Niamh – ella giro su cabeza y me miro – he pensado que a lo mejor querías venir y luego podíamos ir a comer a algún lado con Niall y Niamh, bueno y el niño – los dos reímos. Ella asintió mientras una sonrisa se abría paso en su rostro.
-      Voy a vestirme, coge al niño – me acerque a ella y cogí al niño en brazos – ¿mi madre no dejo ningún carrito ni nada? – me pregunto curiosa mientras le sacaba el mini-puño del bebe de la boca de este.
-      Si, esta allí en la puerta, pero ahí que cambiarlo.
-      Cámbialo mientras me visto, vente a la habitación – yo asentí y la seguí.

Puse una toalla encima de la cama y tumbe al niño encima para cambiarle el pañal y vestirlo para salir.
Le puse una camiseta a rayas al estilo de Louis que encontré con unas bermudas rojas.
En cuanto termine lo cogí en brazos y me gire para ver a Helen que ya estaba lista, más que preciosa como siempre (http://www.polyvore.com/con_18/template?id=675543)

-      Te quejaras de hermana ¿ehh renacuajo…? – pase mi brazo por debajo del niño y con la otra mano le sostenía la espalda poniéndolo enfrente de su hermana.
-      Anda calla – Helen se acercó y me dio un golpe en el brazo. Me quito al niño de los brazos y lo dejo en el carrito.

Bajamos hasta el coche donde ate el capazo del niño y lo que lo sostiene lo metí en el maletero. Me monte y de repente vi con Helen se montó detrás.

-      ¿Qué haces ahí? – le pregunte mirándola desde el espejo retrovisor.
-      Por si el niño llora o algo – dijo mientras le daba la mano al niño y este le agarraba su dedo índice encerrándolo en un puño.

Fuimos durante todo el trayecto hablando de tontadas y riéndonos y cuando llegamos sacamos el carrito, el capazo y nos llevamos al niño dentro.

-      ¿Es vuestro hijo? – dijo un periodista. Mire hacia el periodista negando con la cabeza y luego mire a Helen que estaba blanca.
-      ¿Estás bien? – le pregunte cuando entramos al edificio.
-      Harry, que me han visto gorda y por eso se han creído que era nuestro hijo – se echó a reír a carcajada y empujo el carrito hacia dentro. Yo reí negando con la cabeza.

Pasamos dentro y en nada nos encontramos a Niall y Niamh.

-      ¡Por favor! Que hay menores – dijo Helen tapándole los pequeños ojitos al niño. Niamh no tardo nada en acercarse corriendo al niño.

Yo me acerque con Niall y después de avisar a Helen de que me iba fuimos a preparar algunas cosas.

-      ¿Quién es el niño? – pregunto Niall mientras caminábamos.
-      Es el hermano pequeño de Helen – Niall se quedó más blanco de lo que estaba.
-      ¿Hermano pequeño? – soltó aun con la boca en “o”
-      Si – me reí de su cara – se va a quedar con nosotros un par de días, la madre de Helen no estaba en su mejor momento.
-      Ummmmm – asintió pesadamente – interesante – los dos reímos.
-      Es una Helen en miniatura ¿sabes? – dije con cierto tono de entusiasmo en mi voz – mira – y le enseñe la foto que les hice esta mañana a los dos.

Seguí contándole cosas a Niall hasta que llegamos a un salón todo lleno de trastos y cosas donde teníamos que buscar no sé qué para la gira.

(narra Helen)

Harry se había ido con Niall y yo me había con Niamh que nos estábamos tomando un café.

-      Así que… ¿viste a tu madre? – yo asentí.
-      Niamh, no era ella, estaba totalmente distinta, pálida, más delgada y toda llena de moratones… - le dije mientras bajaba mi mirada al niño que ahora se había quedado dormido.
-      Bueno, ahora estáis a salvo, los tres – dijo mientras me daba un abrazo ladeado, algo raro la verdad.
-      Si… - dije en un suspiro.
-      Bueno y Harry… ¿Qué tal con el niño? – pregunto mientras le acariciaba una mejilla a Thomas.
-      Yo me derrito, mira – y le enseñe la foto que le hice con el niño esta mañana cuando estaba cambiándolo que estaba rozando la pequeña nariz del pequeño con la suya mientras mostraba sus hoyuelos en todo su esplendor.

Niamh y yo comenzamos a darle una pequeña vuelta al peque por todo aquello chocándonos con los chicos.

-      ¿Ya habéis acabado? – les pregunto Niamh. Ellos asintieron sonrientes.
-      ¿Avisamos a los demás y nos vamos a comer todos juntos? – pregunto Harry sacando su móvil y mostrándonos el móvil.
-      ¡¿Me has hecho una foto dormida?! – le dije quitándole el móvil de las manos.
-      No la cambies, que me encanta, ha sido esta mañana que tenías al niño subido encima de ti - lloriqueo.
-      Además Helen, tú también tienes una suya de fondo – dijo Niamh la que se acercaba a Niall y agarro su mano entrelazando sus dedos.
-      ¿Tienes una foto mía? – me pregunto Harry subiendo las cejas repetidamente.
-      Sí, pero no estas dormido y con unos pelos de loco – me queje.
-      A ver, quiero verla – me dijo intentando sacar mi móvil, el cual consiguió con rapidez - ¡me encanta! – dijo con un intento de voz de pito.
-      Pero serás egocéntrico – le proteste – anda trae, y llama a los demás. – el asintió y deposito un beso sonoro en mi mejilla.

Al momento volvió Harry diciendo que la mayoría no podían que nos quedábamos nosotros cuatro.
Fuimos hasta Nando’s y allí nos sentamos en una mesa después de que los chicos firmasen un par de autógrafos y se hiciesen algunas fotos.
Pedimos entre risas y después de pedirle al camarero que si nos podía calentar el biberón del bebe Harry se lo dio encantado.
Después de que eructase lo dejo en el carrito y al momento se quedó frito.

-      Parecéis sus padres… - dijo Niall mirando cada movimiento que realizábamos.
-      ¿Qué? – Harry y yo reímos a carcajadas.
-      No, en serio, es impresionante… - dijo esta vez Niamh.
-      Callaros ya anda… - dije yo fulminándolos con la mirada.


Seguimos comiendo entre risas y nos fuimos cada uno para su casa.

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