Estaba delante, a
punto de desmallarse y con un bebe en sus brazos. Su labio y ceja partidos.
- ¿Quién es Helen? – preguntó Harry acercándose a mí.
Al momento tenía al
bebe en brazos y Harry estaba sujetando a esa mujer que no se parecía a mi
madre ni por asomo.
Harry la tumbo en el
sofá.
Los dos mirábamos
expectantes a ver si reaccionaba mientras el niño que tenía en mis brazos dormía
plácidamente.
- ¿Quién es? – me susurro Harry.
- Mi madre – dije con la voz rota mientras el
pequeño rompía a llorar.
Al momento vimos
como mi madre comenzaba a abrir los ojos poco a poco.
- Helen… - susurro – Thomas… - volvió a susurrar.
Me acerque a ella y
en nada Harry estaba delante nuestra con un vaso de agua para mi madre la cual
se incorporó lentamente y bebió el agua asintiéndole a Harry como modo de
agradecimiento.
- Mama ¿Qué haces aquí? – le pregunte mientras
acunaba al pequeño. Al ver que no se callaba Harry me lo quito de los brazos y
se lo llevo.
- Os dejo solas para que habléis – dijo Harry
antes de irse – ten cuidado Helen – yo asentí me acerque a él y deposite un
corto beso en sus labios antes de que se fuese.
Vi cómo se llevaba
al pequeño a mi habitación y yo me senté al lado de mi madre.
- Veras… Helen… ehm… - vacilo.
- Mama, suéltalo – le obligue.
- A ver, ese bebe, que lleva el nombre de tu
hermano, es tu hermano – se me cayó el mundo al suelo
- ¿Qu… Qué? – trague fuertemente.
- Al ver que no volvías tu padre me dejo
embarazada, pero al ver que nació niño empezó a pegarme y a echarme a mí las
culpas de todo y hoy ha estado a punto de ponerle la mano al bebe y… - su voz
estaba rota, las lágrimas asomaban por sus ojos amoratanados e hice algo que no
hacía años, abrazarla – solo necesito que te quedes con él bebe un par de días,
mientras busco casa, - me separe de ella – por favor… - me suplico.
- Mama, tranquila, si, nos quedamos con el bebe y
tu hoy pasas la noche aquí tambi… - me corto.
- ¡No! , ya he hablado con tu tía, si me quedo
aquí os pondré en peligro a tu hermano y a ti – tenía razón.
Yo asentí y llame a
Harry el cual venía haciéndole tontadas al bebe mientras se podía oír la débil
carcajada del bebe.
- Harry – le di unos golpecitos para que se
sentara a mi lado.
- Dime – dijo con voz estúpida mientras jugaba con
el niño.
- Nos tenemos que quedar con el bebe un par de
días… ¿te importa? – le pregunte esperando un “no” proveniente de sus labios.
- Pero como me va a importar, si es la cosa más
mona de este mundo – elevo al niño hasta tenerlo a la misma altura y empezó a
rozar su nariz con la del bebe.
- Y voy a llevar a mi madre a un lugar seguro
¿vale? – el asintió – vuelvo en nada. Quédate con el chico luego te lo cuento
todo – apartó al pequeño acunándolo en sus brazos y me miro serio.
- Ten cuidado – yo asentí, le sonreí, me acerque a
él con cuidado de no aplastar al niño y le di un corto beso en los labios pero
con nuestras lenguas en contacto.
Mi madre miraba expectante
la escena.
- Helen… - gruño por detrás.
- Ehrm… bueno mama este es Harry, mi novio – Harry
se levantó y se acercó a mi madre para darle dos besos – me cambio y vuelvo en
un momento ¿vale? – los dos asintieron y me fui dejándolos solos hablando en el
salón.
Me vestí en un
momento y salí en busca de mi madre.
- Bueno, vámonos – mi madre se despidió de Harry y
del pequeño y nos fuimos.
Montamos en mi coche
y en nada llegamos a casa de mi tía. Deje a mi madre en su casa y antes de
bajarse del coche me dio un abrazo llorando en mi hombro.
- Mama – dije con la voz entrecortada – si
necesitas lo que sea, dinero, protección… - la aparte de mí y la mire a los
ojos – lo.que.sea – ella asintió y volvió a abrazarme.
Salió del coche y yo
espere a que entrase para arrancar el coche e ir hacia casa.
En cuanto cerré la
puerta a mis espaldas obtuve la imagen más tierna del mundo. Harry sostenía al
bebe en brazos mientras daba vueltas por el salón y le daba un biberón a la vez
que le hablaba.
Me acerque a él y lo
rodee por detrás con mis manos depositando un pequeño beso en la parte de atrás
de su hombro desnudo.
- Y aquí esta Helen, que es la mujer a la que
quiero – le susurro al pequeño pero lo demasiado fuerte como para yo oírlo.
- Tonto… - apoye mi cabeza en su espalda. Me
separe de él y entre en la cocina mientras Harry me seguía - ¿de dónde has
sacado el pijama y el biberón del niño? – le pregunte.
- Tu madre me dio un macuto cuando tú te estabas cambiando
– yo asentí con la cabeza lentamente.
Dejo el biberón en
la mesa, se colocó una gasa en su hombro y puso al niño en posición mientras le
daba unos golpecitos en la espalda para eructar me imagino.
Yo lo observaba
sentada en la encimera de la cocina, como daba vueltas por la cocina.
Después de un rato
lo volvió a acunar en sus brazos y me hizo unos gestos para llevar el niño a
dormir.
Lo dejamos en mi
habitación, en mi cama, le pusimos almohadas a los laterales para que no se cayese
y cerramos la puerta al salir.
En cuanto llegamos
al salón lo abrace con todas mis fuerzas mientras mis lágrimas empapaban su
pecho.
- Shhhh – me acaricio el pelo – tranquila….
Me separe de él pero
sin soltar mi agarre en su cintura.
- Mira Helen, ve al baño, date una ducha y ahora
vienes y me cuentas y te desahogas ¿vale? – yo asentí – me ducharía contigo
pero ya me he bañado con el peque – dijo posando sus manos en mis mejillas y
juntando nuestras frentes a lo que no pude evitar una sonrisa imaginándome la
escena.
- Te quiero Harry… - le susurre rozando sus labios
y justo antes de darme un corto beso en los labios sonrió mostrando sus hoyuelos.
Hice todo lo que me
dijo Harry, deje que el agua empapase todo mi cuerpo. Me quede durante una hora
o más debajo del agua pero lo necesitaba. Cuando salí me puse mi pijama, el
cual constaba de una camiseta de Harry que me encantaba y me fui al salón donde
me esperaba este espatarrado en el sofá viendo la tele.
En cuanto llegue me
quede de pie mirándolo y al ver que no reaccionaba me senté en su estómago.
- Hola… - me susurro cuando lo mire.
- ¿Peso mucho? – le pregunte no muy alto para no
despertar al bebe. El negó con la cabeza – Harry.
- Dime – paso sus brazos de detrás de su cabeza a
mi cintura.
- Tengo hambre – no pudimos evitar una carcajada que
callamos rápidamente por el niño.
Me levante seguida
de Harry y fuimos hacia la cocina.
Comimos una cosa
rápida que preparo Harry en un momento y volvimos al salón y esta vez nos
sentamos bien. Harry se sentó recto con las piernas estiradas y yo subí estas
quedando dobladas delante mía.
- Es mi hermano ¿sabes? – le dije mirando hacia el
frente – tenía un hermano y no lo sabía… -dije a punto de romper a llorar.
Harry agarro mi mentón e hizo que lo mirase.
- Pero ya lo sabes, y ahora está dormido en tu
habitación plácidamente – me dijo mirándome a los ojos. Ese verde, echaba en
falta esa seguridad y ahí estaba, esa mirada que me decía que todo saldría
bien, que estaremos bien.
- Nuestra habitación – dije en un susurro. Y es
que llevaba tiempo queriendo decirle a Harry que aunque luego el viviese con
los chicos este piso era de los dos.
- ¿Cómo? – me pregunto con los ojos abiertos como
platos.
- A ver Harry, que no te voy a pedir que te vengas
a vivir conmigo, es muy pronto todavía – el suspiro y no sé si de alivio o de frustración
– pero quiero que sepas que aunque tu vivas con los chicos en la otra casa esta
siempre será NUESTRA casa, de los dos – me gire completamente quedando enfrente
de él – si tú quieres claro… - agache mi mirada.
Harry agarro mi
mentón, me levanto la cabeza obligándolo a mirarlo y me beso, suave, lento,
deslizando sus labios sobre los míos mientras nuestras lenguas se rozaban
ligeramente.
- ¿Eso es un sí? – le dije cuando nos separamos
aun con la respiración entrecortada. El solo asintió sonriendo mostrando sus
hoyuelos más que nunca y yo me lance a él atrapando sus labios en un nuevo
beso.
Estuvimos enredando
y haciendo el tonto hasta que notamos como el sueño nos vencía.
Fuimos con nuestras
manos entrelazadas hasta la habitación.
Quitamos las
almohadas que le habíamos puesto al peque y nos pusimos cada uno al lado del
bebe, en estos momentos me alegro de haber comprado la cama más grande que había
en la tienda.
Vi como Harry
depositaba un pequeño beso en la pequeña nariz del bebe.
- Buenas noches pequeño – le susurro y yo me derretí
allí mismo.
Si darme cuenta caí
vencida por el sueño.
ME ENCANTA *-* :3
ResponderEliminarMuchisimas gracias! :)))))
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