sábado, 16 de noviembre de 2013

CAPITULO 40:

(narra Helen)

Me levante con el niño engurruñado en mi pecho mientras dormía plácidamente y mientras Harry nos mantenía unidos a él haciendo presión con su mano en mi cintura.
Al momento el niño empezó a bostezar y abrir los ojos rápidamente, esos ojos grandes y marrones que me miraron al momento.

-      ¿Tienes hambre chiquitín? – le susurre acercándome a él y dándole un especie de beso esquimal. El pequeñín me contesto con un gritito proveniente de su garganta y me sonreía – vamos, pero antes… - me quite la mano de Harry de la cintura, ni se inmuto y se puso boca arriba.

Cogí al niño y lo puse boca abajo encima del pecho de Harry. Al momento el niño empezó a tirar de sus rizos, achucharle la cara, y alguna que otra patada también le daba. Harry empezó a gruñir.

-      Ummmm… - gruño mientras abría los ojos – te has despertado enérgico hoy ¿eh pequeñín? – le dijo sin darse cuenta que yo lo observaba tumbada a su lado – te vas a enterar – lo cogió en el aire y con su boca en la tripa del niño empezó a soplar en esta haciéndole cosquillas a lo que el niño no paraba de sonreír y se le escapaba alguna que otra carcajada.
-      Buenos días dormilón… - le dije yo depositando un pequeño beso en su hombro.
-      Has sido tú la que me ha puesto al niño encima ¿verdad? – me pregunto mirándome a los ojos dejando al niño de nuevo encima de su pecho. Yo asentí – para ti también va a haber un castigo eh… no te libras… - yo reí a carcajada mientras me incorporaba un poco apoyándome sobre mis codos poniendo mi cabeza encima de la suya.
-      ¿Ah sí? – dije picaronamente - ¿Y cuál va a ser mi castigo eh? – movió una de las manos que tenía en la espalda del niño a mi nuca e hizo presión en esta para unirnos en un beso que le correspondí encantada donde nuestros labios demostraron que estaban hechos el uno para el otro, ooooootra vez, y nuestras lenguas libraban una batalla sin bandera blanca de por medio. Me separe de Harry por falta de oxígeno, pero, no sin antes atrapar su labio inferior en un pequeño mordisco a lo que soltó un leve gemido.
-      Anda vamos a desayunar que hay menores delante… - suspiro a lo que yo reí y deje que se levantara aun con el niño en brazos que no dejaba de tirarle de los rizos – a ver chiquitín – lo aparto de su cuerpo y los sostuvo en el aire a lo que él bebe lo miraba raro y yo observaba la escena sentada en la cama como un indio – yo comprendo que te gusten mis rizos, pero no puedes estar tirando de ellos todo el día – no lo pude aguantar y se me escapo la carcajada – y tú no te rías que si no me lo hubieses puesto encima esto no pasaría – volví a reír mas fuerte y el salió por la puerta pisando fuerte.
-      Lo siento, lo siento, lo siento – salí corriendo detrás de él aun con la sonrisa dibujada en el rostro. En cuanto lo alcance lo rodee con mis brazos por la cintura - ¿me perdonas? – él se giró y yo puse ojitos a lo gato de Shrek.

Harry se acercó a mí con cuidado de no aplastar al niño y unió nuestros labios en un corto beso con nuestras lenguas en contacto.

-      Perdonada… - me susurro aun rozando mis labios a lo que yo sonreí y volví a unir nuestros labios en otro corto beso uniendo nuestras lenguas por segundos.

Fuimos a la cocina y después de darle el biberón a Thomas y desayunar nosotros, Harry se llevó al niño al cuarto para vestirlo y yo fui a abrir la puerta ya que habían llamado.

-      ¡Mama! – chille cuando la vi en la puerta, la cual entraba seguida de todos - ¿Qué hacéis aquí todos? – pregunte una vez que ya estaban dentro y había cerrado la puerta.
-      Escucha lo que tiene que decirte tu madre primero Helen – me dijo Niamh nerviosa mientras se frotaba las manos a eso que entro Harry en el salón.
-      ¿Qué pasa? – a mi madre se le borro la sonrisa del rostro cuando Harry pregunto eso y entregándole al niño a mi madre.
-      Veréis, tu padre sabe que estas aquí y que el niño ha estado aquí contigo, y viene para acá – Harry agarro nuestras manos entrelazando nuestros dedos y dando un tirón me pego a él lo máximo posible.
-      ¿Co… como lo sabes? – pregunte yo temblorosa.
-      Me ha llamado esta mañana, y me ha dicho que si no te vas con el matara al niño – mi madre rompió en ese momento y yo me quede pálida.
-      Chicos, llevaros a la madre de Helen a la cocina por favor – pidió Harry a lo que Liam y Amy asintieron y la guiaron – mírame – me pidió Harry mientras hacía que nos girásemos quedando frente a frente, no levante la vista – mírame Helen por favor… - Harry acuno mi cara entre sus manos obligándome a que lo mirase – vamos a salir de esta, te prometí que mientras estés conmigo ni a ti, ni al bebe os iba a pasar nada ¿entendido? – yo asentí mientras mis mejillas se empapaban de mis lágrimas, volví a bajar la mirada – mírame – me volvió a suplicar, esta vez le hice caso a la primera – estamos juntos ¿vale? Va a salir todo bien, te lo prometo – agacho su rostro hasta el mío  hasta que nuestras narices se rozaban – os quiero demasiado a los dos como para perderos – susurro sobre mis labios los que unió en un beso suave y dulce mientras sus manos seguían en mis mejillas y las mías se aferraban en el pecho de Harry.  

Nos quedamos mirándonos a los ojos por unos minutos hasta que Niamh hablo.

-      Bueno, siento romper el momentazo pero tenemos que hacer algo – yo asentí pero sin dejar de mirar a los ojos a Harry, estaba como anonadada, esos verdes ojos que tanto me transmitían.
-      Chicos, llamad a Paul y que venga con toda la cuadrilla no creo que vaya a venir solo – dijo Harry mirándome y asintiendo para después mirar a los chicos – Niamh vete al cuarto de baño con el niño, la madre y Helen, es el único lugar de la ca… - lo corte.
-      Yo me quedo aquí – dije seria agarrando la mano de Harry, entrelazando nuestros dedos y levantando las manos – juntos ¿recuerdas? – el me sonrió mostrando sus hoyuelos y me asintió.
-      Bien – volvió su mirada a Niamh – lleva al bebe y a la madre de Helen al cuarto de baño que es el único lugar donde no hay ventanas.
-      ¡Paul y la cuadrilla ya vienen para acá! – chillo Louis. Harry asintió serio.
-      Zayn – miro a Zayn – quiero que llames a la policía y denuncies por malos tratos, la madre de Helen se quejó el otro día de que le pegaba, lo usaremos en su contra – Zayn asintió se apartó un poco y marco en su teléfono.
-      ¡Liam y Amy! – los llamo. En segundos ya estaban delante nuestra – Amy tú te vas al cuarto de baño con Niamh, él bebe y la madre de Helen y tu Liam te quedas con nosotros aquí vigilando desde el jardín quien viene – Amy se fue al baño y Liam asintió serio y se fue al jardín, no sin antes despedirse de Amy con un corto beso en sus labios.
-      Niall – lo llamo Harry, este vino corriendo hacia nosotros que estaba despidiéndose de Niamh mientras la tranquilizaba diciéndole un “tranquila princesa todo va a salir bien, te amo” – por favor, yo no me voy a separar de Helen en ningún momento pero, por favor, pase lo que pase no la pierdas de vista – el asintió serio y se apartó un poco.
-      Preciosa… - nos giramos mutuamente quedando frente a frente aun con nuestras manos entrelazadas – pase lo que pase ahora mismo – note como le temblaba la voz – recuerda siempre que te quiero – iba a hablar pero me calle ya que continuó hablando - ¡No! Mejor dicho… - vacilo - te amo – me puse de puntillas para quedar más o menos a su altura poniendo mi manos libre en su nuca. Me acerque a él, nuestros alientos ya se mezclaban, nuestras narices se rozaban hasta tal punto que podía oír como tragaba con dificultad.
-      Te amo pelo escarola – susurre rozando sus labios. Harry puso su mano libre en mi nuca y haciendo un poco de presión en ella unió nuestros labios mientras a mí se me caía una lagrima por la mejilla y cerraba los ojos fuertemente. Harry delineo mis labios con su lengua pidiendo su entrada, la cual fue dada con gusto, haciendo que ambas lenguas se encontrasen con ganas pero se acariciasen suavemente. Ambos sonreímos durante el beso separándonos cuando nos quedamos sin oxígeno. Mire hacia abajo cuando nos separamos – pelo escarola, tienes que ponerte algo – todos en la habitación rieron, y era verdad yo todavía seguía solo con su camiseta pero Harry solo llevaba bóxer.

Fuimos corriendo hasta la habitación, Harry se puso unos pantalones, una camiseta mientras yo me quede con la camiseta de Harry y me puse unos short vaqueros, los primeros que encontré.

-      ¡YA ESTA AQUÍ PAUL! – chillo Liam. Harry y yo nos miramos - ¡Y LA POLICIA! – volvió a chillar.

Harry y yo salimos disparados de la habitación hacia el salón donde ya entraban Paul y Preston seguido de muchísimos más orangutanes. Inconscientemente agarre la mano de Harry entrelazando nuestros dedos. El me miro encontrándose con mi mirada y apretó mi mano.

-      ¡Helen! – chillo Paul
-      Hola – les dije con mi mejor sonrisa.
-      Tranquila, no os va a tocar, ni a ti ni al bebe ¿vale? – yo asentí.
-      Gracias… - dije en un susurro. Preston se acercó y me revolvió el pelo deshaciéndome la coleta que tenía echa obligándome a volver a hacérmela.
-      No te preocupes. – me dijo.

Al momento subió la policía y Paul y Preston fueron a hablar con ellos y de repente se acercó uno de los policías a mí.

-      Oye guapa, después de que pase todo esto… tu y yo… - toco mi mentón a lo que gire la cara y Harry me escondió detrás de él.
-      Esta conmigo – le dijo fulminándolo con la mirada.
-      Perdón, perdón. – se giró y se fue.

Estuvimos allí esperando hasta que Liam entro corriendo al salón diciendo que habían llegado. Apreté mi mano a la de Harry y el me correspondió al apretón.

-      Nosotros tendríamos que estar ensayando para esta noche – soltó Zayn de repente.
-      Zayn, no me digas que no te lo estás pasando bien, vamos, aquí como si fuésemos el agente 007 – soltó Louis – Tomlinson, Louis Tomlinson – dijo haciendo una mala imitación de James Bond a lo que todos reímos incluidos los policías.

Todos nos estábamos riendo cuando de repente llamaron al timbre. Yo me quede blanca y gire mi cara hacia la puerta y luego a Harry.

-      Tranquila… - me susurro – estamos juntos, no nos puede pasar nada – se acercó a mí – Te amo preciosa – susurro dándome un beso de esquimal.
-      Te amo pelo escarola – incline un poco mi cabeza hacia arriba y junte nuestros labios en un corto beso pero con un pequeño roce entre nuestras lenguas.
-      Voy a abrir – susurro, chillando Paul. En ese momento en el que Paul giro el picaporte Harry me escondió tras el pero sin soltar nuestras manos y Niall se puso detrás mía, en definitiva como un sándwich.

Paul abrió la puerta y de ahí entro un orangután armado seguido de mi padre y este seguido por otro orangután armado seguido de 5 orangutanes más, todos armados.

-      ¡Hombre, si hay una fiesta! – dijo mi padre con cierto tono irónico- Helen, ¿no vas a saludar a tu padre? – pregunto levantando la mirada buscándome entre la gente.
-      No – respondió furioso Harry que apretó más mi mano y la otra mano la cerro en un puño.
-      Anda mira, si es el muchacho del otro día… - lo miro de arriba abajo con desprecio mientras se acercaba a este – anda bonito de cara, aparta y deja que se venga conmigo – le dio dos palmaditas en la cara a lo que Harry le dio un manotazo en la mano con su mano libre.
-      No lo toques – dijeron Louis, Liam y Zayn al unísono.
-      Mira, tus amiguitos vienen a defenderte… que pena que tengan que defenderte tus amiguitos… que poca cosa te has buscando hija mía – dijo dirigiendo su mirada a mí.
-      Pues esa poca cosa, es tan importante como para tener un cuerpo de seguridad que te destruirá poco a poco como vuelvas a acercarte a él, a ellos o a ella – contesto Paul saliendo de detrás de los chicos.
-      ¿Tú y cuantos más? – dijo mi padre en tono burlón.
-      Conmigo tienes suficiente guapo pero si quieres también te puedo presentar a: Preston – salió andando y se puso al lado de Paul – Sam – se colocó al lado de Preston – Lucas – se colocó al lado de Sam – John – se colocó al otro lado de Paul – Tristán – se colocó al lado de John – y Mark – se colocó al lado de Tristán – mas todos los policías que ahora mismo están metiendo a tus secuaces en los coches patrullas por posesión de armas sin licencia – mi padre gruño.
-      Helen, ¿sabes cuál era la causa de que no vinieras conmigo no? – me pregunto – yo asentí. Solté la mano de Harry y me puse delante de este quedando en frente de mi padre.
-      Si, lo sé – le dije con toda la furia acumulada en mi voz. Empecé a empujarlo hacia atrás con mi dedo índice en su pecho – pero… - lo mire desafiante y con una sonrisa en mi rostro – tócale, rózalo, tan siquiera mirarlo y no tendrás Londres para esconderte – se paró y me agarro de la mano con la que lo estaba empujando.
-      ¿Y qué vas a hacerme? – me pregunto con cierto tono de suficiencia en su voz.
-      Helen, en defensa propia – me susurro Harry, pero lo escuche perfectamente.
-      Lo primero, arruinarte, quitarte todo lo más preciado y lo segundo hacer que te pudras en tu miseria y en todas las mierdas en las que estés metido – me abofeteo la cara. Levante la mano que tenía libre, la cerré en un puño el cual estampe en su cara haciendo que se cayese al suelo y le sangrase el labio. Me agache poniéndome en cuclillas delante de él – no vuelvas a tocarme, a mirarme, a pensar en mí, ni en mama ni en Thoma. – le dije con cierto tono desafiante para levantarme acto seguido.
-      Me ha dado miedo hasta a mi… - dijo Louis a lo que todos estallamos a carcajada. Me gire y mire a Harry con una sonrisa dibujada en mi rostro mientras a él se le empezaban a dibujar esos hoyuelos en sus mejillas.

Me acerque a él, rodeo mi cintura con sus brazos haciendo que entre nuestros cuerpos no pasase ni una mota de polvo. Subí mis brazos hasta su nuca.

-      No veas lo que me ha puesto lo que acabas de hacer – me susurro al oído a lo que yo reí a carcajada – pero no lo vuelvas a hacer – me dijo en tono de súplica.
-      ¿Por qué? – le susurre yo.
-      Porque eso significaría que estas en peligro y prefiero que uses tus manos para acariciarme – sonreí como una tonta. Lo agarre de las mejillas y uní nuestros labios en un beso en el que nuestros labios se unieron a la perfección y nuestras lenguas jugaban traviesas.
-      Te amo Harry Styles – susurre en sus labios rojos y aun hinchado por el beso.
-      Te amo Helen Morrisey – volví a juntar nuestros labios en un corto beso para sentir, al momentos de separarnos, como 4 personas más nos estaban abrazando.

Mire a mis lados y los vi a todos saltando y abrazándose de felicidad.
Niall tenía cogida a Niamh por los muslos mientras daban vueltas sobre ellos mismos a la vez que Niamh lo agarraba de las mejillas y lo besaba. Liam abrazaba a Amy con fuerza mientras esta hundía su cabeza en el pecho de este y Louis y Zayn se abrazaban a ellos mismo con la excusa de que Eleanor y Perrie no estaban. Pero todos con una sonrisa  o una carcajada plasmada en su rostro.

-      El final perfecto… - le susurre a Harry mirándolo a los ojos de nuevo.

-      Preciosa, esto no es un final, es un comienzo – volví a unir nuestros labios y no solo una, ni dos, ni tres, unas millones veces más.

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