En cuanto llegamos a
casa el niño se despertó y Harry lo cogió en brazos y al momento se calló.
- Tienes un don para hacerlo callar ehh… - le dije
acercándome al niño y dándole un beso en la frente.
- ¿Para mí no hay? – me pregunto Harry haciendo
pucheros.
Sonreí como una
tonta, me puse de puntilla y antes de que pudiese llegar a la frente de Harry
este unió nuestros labios en un corto beso pero con un poco de roce entre
nuestras lenguas.
- Así mejor ¿no crees? – me dijo rozando mis
labios. Yo solté un suspiro y sonreí negando con la cabeza – he pensado que nos
podíamos bañar en la piscina con el niño ¿Qué te parece? – me pregunto rozando
mi nariz con la suya.
- Vale, pero con cuidado – le pedí separándome de él
y mirando al niño.
- Sabes que mientras este yo, ni a ti ni al niño
os va a pasar nada – sonreí como una tonta y gire sobre mis talones - ¿A dónde
vas? – pregunto curioso.
- A cambiarme, ¿vienes? – le pregunte picarona.
Al momento me
siguió. Me puse el bikini (alargado con volantitos estampado con flores) y cogí
al niño mientras Harry se cambiaba.
Decidí meterme en la
piscina mientras Harry bajaba. Le quite la ropa al niño ya que mi madre no le había
traído bañador y me metí despacito con él en la piscina. El niño al sentir el
agua empezó a mover sus piernas y sus pies enérgicamente salpicándome entera,
pero no me importo.
- ¿Te gusta? – le pregunte entre risas. Y como si
el niño me hubiese entendido me miro y me sonrió - ¿sabes? A tu hermano mayor
también le gustaba mucho el agua, él la disfrutaba un montón – una lagrima recorrió
mi mejilla.
- ¿Estás bien? – me pregunto Harry rodeándome por
detrás y deposito un pequeño beso en mi cuello.
- Si, tranquilo – me gire y me acerque a él
escondiendo mi cara en el cuello con cuidado por el niño al cual no le gustó
mucho la idea porque empujo a Harry con sus pequeños brazos.
- ¿No me quieres? – dijo Harry lloriqueando y
entonces el niño estiro sus brazos hacia Harry para que lo cogiese – algún día
te comeré – dijo Harry refiriéndose al niño mientras me lo quitaba de los
brazos.
Estuvimos allí
salpicando por más tiempo con el niño, jugando con el cuándo oímos el timbre de
la puerta.
- Voy yo – me dijo Harry. Me dio al niño que
estaba en sus brazos y salió mientras las gotas recorrían su cuerpo. Ahora
mismo parecía un dios griego y es que no pude evitar mirarlo de arriba abajo
mordiéndome el labio inferior. Cuando me quise dar cuenta ya había entrado en
la casa y el niño me miraba y por un momento se quedó quieto.
- No me mires así que si fueses niña tu estarías
igual – dije para acto seguido darle con mi dedo en la punta de su nariz.
Al ver que Harry no volvía
decidí salirme, cogí una toalla en la que envolví al pequeño y con una un poco más
grande, como pude, me relie yo.
- ¿Harry? – dije mientras entraba en la casa.
- ¿¡Cuando pensabais decirnos que éramos tíos!? –
pasaron Louis, seguido de Eleanor, seguidos de Liam, seguido de Amy seguido de
Zayn seguido de Perrie hacia el jardín. Harry entro por último que me miro y se
encogió de hombros.
- ¡No sois tíos! – dije yo entre risas – es mi
hermano pequeño.
- ¡AWWWW QUE MONO! – Eleanor, Amy y Perrie se
estaban peleando por quien iba a coger al pequeño. A ninguna se lo di. Me
acerque a Louis al cual podía notar realmente enfadado.
- Toma – dije en un suspiro dándole al bebe – es
mi hermano, no te enfades.
- Pero podíamos haber venido a ayudaros – dijo
Zayn por detrás.
- Pero si nos hemos apañado muy bien, Harry esta
echo todo un cuñado – todos reímos a carcajada.
- ¿Cuánto tiempo va a estar aquí? – pregunto Liam
extasiado con el niño ya que se había acercado a Louis el cual estaba como
embobado con el niño.
- No sé, ya pronto se ira – le dije yo
encogiéndome de hombros.
- Quedan 3 días para la gira – dijo Zayn.
- Antes de iros… - Harry me corto.
- Irnos – yo lo mire y asentí con una sonrisa.
- Bueno, pues antes de irnos ya no habrá niño –
todos asintieron lentamente.
- ¡ELS! – chillo Louis - ¡QUIERO UNO DE ESTOS! – y
adelanto un poco al bebe delante de Eleanor.
- UUUUUUUUUY – dijo con voz aguda – pues no te
queda a ti nada… - todos reímos a carcajada.
Llamamos a Niall y a
Niamh para que se viniesen y nos quedamos allí a cenar.
Estábamos todos sentados
en el salón, Perrie tenía al niño en brazos cuando empezó a llorar.
- Yo se lo doy – me dijo Harry que estaba sentado
a mi lado mientras acariciaba mi rodilla.
- Vale, voy a prepararlo – el asintió y mientras
yo me levantaba Perrie le dio el niño a Harry.
(narra Zayn)
Helen se fue a
prepararle el biberón a Thomas y Perrie se lo devolvió a Harry el cual empezó a
acunarlo para que se callase.
- Es monísimo… - me dijo Perrie mientras miraba la
escena y se sentaba en mi regazo de lado. Yo asentí.
- Yo voy a querer muchos de esos ehh – me queje yo
y ella me miro a la cara.
- Bueno, eso ya lo iremos hablando – me dijo a lo
que todos reímos a carcajada.
Incline un poco mi
cabeza hacia arriba y Perrie la suya hacia abajo para unir nuestros labios en
un corto beso.
Seguimos riendo y
hablando cuando apareció Helen con el biberón. Esta se acercó a Harry el cual
se había puesto de pie; le dio el biberón a Harry y antes de soltar el biberón
se acercó a Harry y le dio un corto beso en los labios.
Entonces los dos se
quedaron mirándose a los ojos, como si nosotros no estuviésemos allí, cada uno
con su brillo especial en sus ojos hasta que el pequeñín rompió el momento.
- ¡Ah muy bonito Niamh! – dijo Niall a lo que
todos los miramos raro incluidos Helen, Harry y Niamh – el niño rompe un
momento “mágico” y no le das una colleja – se hizo el indignado a lo que Niamh
se acercó a él y le dio un beso en su hombro y todos reímos a carcajada.
Sin darnos cuenta
Harry ya le estaba dando el biberón al pequeño mientras Helen le acariciaba su
pequeña cabecita.
- Parecen sus padres… - dijo Louis un poco más
bajo para que no lo escuchasen.
- Son tan monos – dijo Amy que apoyo su cabeza en
el hombro de Liam soltando un suspiro mientras este acariciaba la parte
superior de su mano mientras mantenían sus dedos entrelazados.
- ¿Os lo dije o no os lo dije?, esos dos están hechos
el uno para el otro – soltó Niall de repente dándole cierto tono de
importancia.
Y por una vez en
mucho tiempo le dimos la razón al rubio, y es que, nunca he visto a Harry tan
feliz desde hacía tiempo, por fin tenía esa sonrisa sincera que solo Helen sabía
sacarle con el mínimo detalle de estar a su lado.
Esa sonrisa que le
saca Amy a Liam, Eleanor a Louis, Niamh a Niall y Perrie a mí. Es inevitable.
(narra Harry)
Nos despedimos de los
chicos después de haber acostado al pequeñín y nos sentamos los dos en el sofá.
Estuvimos los dos
sin decir nada y mirando a un punto fijo hasta que vi cómo le aparecía una
sonrisa pícara a Helen en el rostro y sin darme cuenta ya la tenía sentada a horcajadas
encima mía.
- Nosotros teníamos una cosa pendiente, ¿no es
cierto? – me pregunto ella mientras jugaba con mis rizos de mi nuca. Yo asentí
mientras relamía mis labios con mi lengua.
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