domingo, 13 de octubre de 2013

CAPITULO 28:

Bajamos hasta el garaje y nos adentramos al coche.
Harry conducía serio y pendiente de la carretera. Después de un rato conduciendo llegamos a uno de los restaurantes más lujosos de Londres.

-      Dime que no has estado aquí – me miro poniendo ojitos.
-      No he estado aquí – le sonreí. Me fui acercando a el poco a poco pero se apartó - ¿Harry?
-      Aquí no – me dijo con una sonrisa pícara.
-      Harry solo iba a ser un beso – me reí.
-      No es eso – se rio negando con la cabeza – venga, salgamos.

Salimos del coche agarro mi mano y entrelazo nuestros dedos y cuando iba a poner mi primer pie dentro del restaurante Harry hizo un poco de fuerza atrayéndome hacia el juntando nuestros labios en un beso tierno rodeado de pasión mientras subía su mano libre hasta mi mejilla acariciándola con su pulgar. Al momento sentí como millones de flashes fueron disparados y millones de preguntas fueron puestas en libertad por la boca de los periodistas.

-      Listo – susurro en mis labios cuando nos separamos aun con los ojos cerrados, no pude reprimir una carcajada - ¿de qué te ríes? – me pregunto cuando nos separamos del todo y nos quedamos mirándonos.
-      Nada, soy feliz – planto un corto beso en mis labios con un ligero roce entre nuestras lenguas por si no había quedado claro que estábamos juntos.

Entramos al restaurante después de saludar a los periodistas con nuestras manos.
Pedimos las bebidas y nos la trajeron en un momento, pedimos la comida y estuvimos riéndonos por todo.
El restaurante era precioso, pero la verdad, no me fije mucho ya que me era imposible apartar mi vista de aquel al que llamaba novio.
Pedimos postre y este lo compartimos entre los dos; tarta de chocolate.
Harry pago en secreto cuando fui al baño durante 5 segundos para no discutir.

-      ¿Nos vamos? – me dijo después de echarle una regañina por haber pagado en secreto, la cual callo plantando un beso en mis labios. Yo asentí y agarre su mano entrelazando nuestros dedos.

Después de otra oleada de preguntas conseguimos llegar hasta el coche.

-      Harry – le llame mientras conducía de vuelta a casa. El emitió un sonido de su garganta dándome paso para seguir hablando - ¿quiere ver mi piso? – el asintió. Fui indicándole donde era, abrí el garaje y metió el coche dentro.

Nos montamos en el ascensor y pulsé el número de la última planta.
Salimos del ascensor y abrí la puerta.

-      Helen, ¿le has dicho a Eleanor que ya tienes muebles? – me pregunto mirando con la boca abierta el piso.
-      No – me eche a reír – es que está muy ilusionada.
-      ¿Cuándo los compraste? – me pregunto acercándose a mí.
-      Harry, no he estado toda la mañana con el de la inmobiliaria – nos echamos a reír – además como quería venirme pronto pues también he llenado un poco la nevera – se acercó a mí por detrás y rodeo mi cintura con sus brazos apoyando su cabeza en mi hombro.
-      Pensé que te quedarías conmigo un tiempo… - me dijo con tono apenado.
-      Harry, así no estáis a salvo, - me gire para mirarlo a los ojos. – además vosotros os vais dentro de una semana – sus brazos se tensaron a mi alrededor - ¿Qué pasa Harry? – le dije mirando la preocupación en sus ojos.
-      No quiero dejarte sola… - me susurro.
-      Esta Els – le dije con una sonrisa.
-      Vente con nosotros hasta que empieces de nuevo la universidad – me dijo en tono suplicante – eso era lo que te quería decir antes – se encogió de hombros.
-      Ehm… - suspire – me lo pensare ¿vale? – el asintió no muy conforme con mi contestación.

Estuvimos allí un tiempo, saque unas cervezas que había comprado por la mañana y nos sentamos a tomárnosla en el sofá. Harry se sentó y yo me quite los zapatos poniendo mis piernas en el regazo de Harry.
Estuvimos riéndonos y entonces Harry vio mi equipo de música.

-      ¿Tienes ‘Skyscraper’? – me pregunto, yo asentí. Me levante y la puse, cuando me gire tenia a Harry con su mano estirada hacia mí - ¿me concede este baile? – yo asentía mientras sonreía como una tonta y agarraba su mano.

Harry paso sus manos hacia mi cintura rodeándome mientras yo rodeaba su cuello con mis brazos. No decíamos nada, solo sonreíamos y nos mirábamos a los ojos, en ese momento sobraban las palabras.
Empecé a acariciar algunos de sus rizos mientras él hacia pequeños círculos en mi cadera con sus dedos.
Entre los dos decidimos romper el espacio que nos separaba para acabar en un beso suave, un beso rodeado de ternura y lujuria al mismo compas en donde nuestros labios se encontraron desesperadamente y nuestras lenguas se acariciaban mutuamente.
Fue separarnos un segundo y volver a unirnos, y ni eso si no fuese por el oxígeno.
De un impulso y con ayuda de Harry me enrosque en su cintura y mientras yo jugaba con sus rizos y él ponía sus manos en mi trasero para sostenerme nos volvíamos a unir en un beso, pero este con muchísima más pasión; demostrándonos cuanto nos necesitábamos en ese momento.
Fuimos hacia la habitación y Harry con cuidado y delicadeza me dejo en el suelo sin dejar de demostrar lo mucho que nos gustaban nuestros besos.
Deslice mis manos hasta las solapas de su americana la que impulse hacia atrás lentamente hasta que cayó al suelo. Harry sostuvo sus manos en mis mejillas después de quitarle la chaqueta mientras yo poco a poco le fui sacando la camisa del pantalón y comencé a desabrochársela.
Cuando conseguí quitársela del todo Harry comenzó a deslizar sus manos por mi espalda mientras las mías se encontraban en su pecho. Encontró el comienzo de la cremallera de mi vestido la cual deslizo lentamente hacia su fin. Cuando la abrió por completo deje caer el vestido hasta el suelo quedándome así en ropa interior.
Abrace a Harry por la cintura mientras él me sostenía el rostro por las mejillas con sus manos y así nos fuimos moviendo lentamente hasta chocar con la cama cayendo sobre ella dejando a Harry encima. Harry dejo caer su peso sobre sus brazos apoyados a los lados de mi cabeza mientras yo recorría con mis manos su espalda, sus tatuajes… Baje mi mano hasta la hebilla de su cinturón desabrochándola para, acto seguido, desabrochar su pantalón y empujarlo hasta abajo.
Harry pasó de mis labios a mi cuello depositando pequeños besos en este, cuando levanto la mirada y me miro a los ojos.

-      ¿Puedo… - me dijo con la voz entrecortada yo asentí.

Harry volvió a mi cuello y empezó a succionar y poco a poco iba notando como mi sangre se acumulaba en ese punto, para acabar Harry dio un pequeño beso en la parte enrojecida de mi cuello.

-      Me gusta… - me dijo mientras la observaba, yo no pude evitar reprimir una sonrisa.
-      Anda ven aquí… - lo agarre de las mejillas con mi mano y nos unimos en un beso, pero este con muchísima más pasión acumulada.

Giramos en la cama hasta quedar yo encima de Harry el cual busco con su mano el enganche del sujetador quitándomelo acto seguido dejándolo caer por algún lugar de la habitación.
Volvimos a girar quedando Harry encima de nuevo. Pasee mi mano por su costado hasta llegar al elástico de los bóxer del cual tire hacia abajo con mi dedo índice y me deshice de sus bóxer con la ayuda de Harry.
Harry tardo más bien poco en pasear su mano por mi estómago hasta llegar a el único trozo de tela que nos separaba deshaciéndose de este.

-      He… Helen… - me llamo Harry provocando que lo mirase – tenemos un problema… - me susurro – no tengo… – lo corte besándolo.
-      Tranquilo, hace tiempo que me cuido yo solita – le guiñe un ojo.

Harry entro en mí despacio, con suavidad y tratando de no hacerme daño. Al principio fue lento, cuidadoso pero fue aumentando la intensidad a la vez que ambos emitíamos sonidos causados por el placer. Enrosque mis piernas en su cintura para acto seguido llegar, ambos, al clímax.
Harry cayó a mi lado mientras los dos recuperábamos una respiración medianamente normal.
Me acerque a Harry y me acurruque a su lado usando su pecho como mi almohada mientras él me rodeaba con su brazo haciéndome cosquillas.

-      ¿Estás bien? – me pregunto Harry.
-      Perfectamente – levante mi cabeza y me lo encontré mirando hacia el techo pero al momento me devolvió la mirada.
-      Te.Quiero – me susurro ralentizando las palabras y con una sonrisa. Me acerque a su rostro y le di un corto beso pero con nuestras lenguas en contacto.

-      Yo también te quiero pelo escarola – le susurre rozando nuestras narices comenzando así un beso esquimal mientras en nuestros rostros se dibujaba la sonrisa más sincera que nunca podría ver.

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