(narra Helen)
Me metí en la ducha
dejando a Harry en la habitación. Estaba dejando que el agua mojase todo mi
cuerpo cuando de repente sentí unas manos en mi cintura, abrí los ojos ya que
los tenia cerrados y ahí estaba el con sus rizos mojados pegados a su frente.
Sin previo hizo un poco de presión juntando nuestros cuerpos hasta tal punto en
el que no nos separaba ni una mota de polvo y así junto nuestros labios en un
beso que empezó siendo dulce pero que al momento paso a ser muy apasionado.
Empezamos a movernos
mientras el agua caía sobre nuestros cuerpos hasta que mi espalda choco contra
la pared.
Nos separamos por
falta de aire.
- Buuuuenos días a ti también – le dije mientras
aun compartíamos el mismo aire. El sonrió de manera de pícara y me volvió a besar
y no paso ni dos segundos cuando nuestras lenguas ya estaban jugando traviesas
pero con amor.
De un impulso me
enrosque en la cadera de Harry mientras él me sujetaba colocando sus manos en
mi trasero.
Fueron cinco minutos
los que mi espalda dejo de tocar la pared y Harry las volvió a unir. Nuestros
labios se buscaban desesperadamente mientras las gotas los recorrían.
Mis manos, que se
encontraban en las mejillas de Harry pasaron a rodear su cuello agarrándome
fuertemente a este mientras mis dedos jugaban con alguno de sus rizos mojados.
Harry soltó una de
sus manos y apoyo el dorso de esta en la pared al lado de mi cuerpo.
No tardamos ni cinco
segundos más cuando Harry nos convirtió en uno.
Yo apretaba más mi
agarre en las caderas de Harry mientras este respiraba entre cortado en mi
cuello.
Las gotas de agua
recorrían nuestros cuerpos mientras ambos disfrutábamos por completo el uno del
otro.
Gire mi cabeza hacia
arriba y con los ojos cerrados disfrutando del placer con cada embestida de
Harry mientras soltaba leves gemidos ahogados.
Llegamos a la cumbre
y notaba como mi cuerpo caía, mis piernas se aflojaron pero Harry volvió a
colocar su mano en mi trasero acompañando a la otra mientras sonreía en mi
cuello sosteniéndome así, usando las pocas fuerzas que le quedaban.
Al rato me bajó y me
puse de pie enfrente de él.
- ¿Estás bien? – me pregunto Harry pegando su
frente con la mía. Yo asentí mientras ambos soltábamos una leve sonrisa. Uní
nuestros labios en un corto beso pero con un pequeño roce de nuestras lenguas.
Terminamos de
ducharnos aun sofocados por el momento que había transcurrido unos instantes
atrás.
Salimos del cuarto
de baño cubriendo nuestro cuerpo con toallas y fuimos a la habitación a
vestirnos.
Me vestí y prepare (http://www.polyvore.com/cgi/set?id=91880320&.locale=es) y cuando me quise dar cuenta Harry ya me
estaba esperando sentado en la cama.
- Buuuuueno… - me deje caer a su lado – empecemos
– el asintió.
Empezamos a recoger
toda mi ropa y meterla en maletas. Acabamos después de una hora y media o más.
Nos tiramos los dos en la cama.
- No recuerdo haberme traído tanta ropa… - dije
rascándome la frente. Harry empezó a reír como un loco - ¿de qué te ríes? –
dije ya soltando leves escapadas de un comienzo de carcajada. Siguió riéndose.
Al final acabe
riéndome a carcajada limpia con él, menuda imagen… tirados en la cama y con un
ataque de risa sin saber por qué.
Al final nos
relajamos y paramos. Mi vista estaba fijada en el techo mientras me retiraba
con el dedo alguna que otra lagrima de la risa. Por el rabillo del ojo pude
observar como Harry mantenía una mirada encima mía bastante intensa. Gire mi
cara haciendo que nuestros ojos conectasen.
- ¿En qué piensas? – Harry miro hacia abajo,
diviso mi mano, la agarro y entrelazo nuestros dedos.
- Helen… no quiero que te pase nada… por favor
quédate conmigo… - intente soltar el agarre de nuestras manos pero Harry lo
apretó.
- Harry, no, no hay más – Harry cerro los ojos y
trago fuertemente. Con mi mano libre acaricie su mejilla – Harry que no me va a
pasar nada, además me voy a apuntar a taekwondo – soltó una leve sonrisa pero
aun con los ojos cerrados – no te enfades… - me acerque a él arrastrándome en
la cama acurrucándome a su lado. Suspiro y paso su brazo a mí alrededor.
Estuvimos un tiempo así,
sin decir palabra, era un silencio entre incómodo y no incómodo.
- Helen – susurro Harry acercándose a mi cabeza y
depositando un pequeño beso en ella.
- Dime – gire mi cabeza hacia arriba para mirarlo a
los ojos – no me voy a quedar Harry… - dije al ver que no hablaba.
- No, no es eso… - rió negando la cabeza y
devolviéndome la mirada – tuuu… - vacilo un poco – sabes que te quiero ¿verdad?
– yo asentí y a los dos se nos formó una sonrisa en nuestros labios. Me acerque
un poco más a su rostro pero en mi intento quede tumbada encima de él. Puse mis
manos como apoyo. Harry agarro mis manos – me gusta sentirte encima mía… - yo reí.
Nuestras narices ya se rozaban.
- Harry, espero que yo no tenga ni que preguntártelo
– el negó, soltó una de mis manos y haciendo un poco de presión en mi nuca
junto nuestros labios los cuales se deslizaban con delicadeza en los del otro y
nuestras lenguas se saludaban amigablemente.
Después de estar un
poco haciendo el tonto decidimos, bueno mejor dicho decidí, que nos teníamos
que ir.
Montamos las maletas
en el coche y despidiéndome de Louis y Eleanor que eran los únicos que estaban
en la casa nos fuimos.
En cuanto llegamos
subimos al piso y los dejamos todo.
Harry me ayudo a
colocar un par de cosas y nos sentamos en el sofá.
- Pues no está mal el piso eh… - dijo Harry
mirando hacia todos lados. En ese momento me acorde y salí disparada - ¿A dónde
has ido? – me pregunto Harry cuando me volví a sentar a su lado.
- Toma – le di unas llaves del piso – punto número
uno – el asintió – eres mi novio y sé que vas a venir muchas veces y me conozco
durante 5 minutos te voy a estar odiando porque me he tenido que levantar para
abrirte – Harry se rió y yo lo mire seria cruzándome de brazos – es verdad… -
ahora reímos los dos – y punto numero dos yo también tengo miedo y si me pasase
algo – Harry se tensó – que no creo eh… - echo la cabeza para atrás –pues no me
voy a poner a abrirte - rió – Niamh también tiene una y Louis – el asintió – y
ahora una pregunta – el me miro - ¿te quedarías conmigo esta noche…? – agache
la mirada. Harry puso su mano en mi rodilla y empezó a acariciarla.
- Ni se te ocurra volver a preguntarlo – gire mi
cara hacia él y me lance encima suya dándole así un corto beso pero con
nuestras lenguas en contacto – ¿Por qué? – me pregunto mientras me colocaba
sentada encima de él poniendo mis rodillas a ambos lados de su cuerpo. Harry
poso sus manos en mi cintura y yo las mías en sus hombros.
- Me da un poco de miedo… - agache la mirada.
Harry termino de rodear mi cintura con sus brazos haciendo un poco de presión
provocando así que su cabeza se hundiese en mi estómago y yo acariciase sus
rizos con mis manos.
(narra Niamh)
|Al principio de la
mañana|
Termine de recogerlo
todo con la ayuda de Niall mientras este me metía prisas.
- ¡Niall! – grite haciendo que dejase de moverse
rápido - ¿te quieres relajar? – solté una carcajada y el me fulmino con la
mirada.
- Estoy nervioso – dijo mientras se mordía una
uña.
Me acerque a el poco
a poco apartando la mano de su boca entrelazando nuestros dedos.
- Si quieres no hace falta que vengas Niall – le
dije mientras con mi pulgar acariciaba la mejilla.
- ¡Tú estás loca! – soltó una carcajada – si estoy
nervioso no es porque no quiera ir, es porque todavía no entiendo que hacemos
aquí parados y no de camino a tu casa – no pude evitar reírme a carcajada.
Me acerque a él
depositando un corto beso en sus labios. Me gire sobre mis talones cogí la
maleta y salí de la habitación con Niall corriendo detrás mía.
No nos despedimos de
nadie porque los únicos que había en la casa eran Harry y Helen y pudimos
deducir que estaban en la ducha.
Nos montamos en el
coche y salimos de allí para llegar a casa.
- Aparca en el garaje que Helen ya no tiene el
coche ahí – le dije mientras abría el garaje.
En cuanto aparco nos
bajamos volando y entramos en la casa.
- ¡Bienvenido! – chille soltando mi maleta.
- Niamh, como si fuese la primera vez que vengo –
se rio negando con la cabeza. Me acerque a él con una sonrisa pícara en mi rostro.
- Me hacía ilusión ¡¿vale?! – le proteste cuando
estábamos a escasos centímetros. El rio a carcajada sobre mis labios.
- Vale, vale – susurro antes de unir nuestros
labios y nuestras lenguas en una batalla.
Nos separamos de
aquel beso finalizándolo con un corto beso para llevar la ropa a la habitación
y acomodarla.
En cuanto lo tuvimos
todo organizado dejamos caer nuestros cuerpos en el sofá.
- Y ahora… ¿Qué hacemos? – pregunte observando con
Niall escribía algo en el móvil.
- Dice Harry que vayamos a comer todos a casa de
Helen – dijo guardando su móvil en el bolsillo de su pantalón y mirándome a los
ojos.
- Es verdad que hoy se iba ya al piso nuevo – dije
dándome un golpe en la frente.
- También ha dicho que llevemos los bañadores –
dijo subiendo las cejas continuamente.
- Vale – me levante de un salto del sofá – ¡me voy
a cambiar! – chille mientras salía para la habitación.
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