miércoles, 23 de octubre de 2013

CAPITULO 32:

(narra Helen)

Me metí en la ducha dejando a Harry en la habitación. Estaba dejando que el agua mojase todo mi cuerpo cuando de repente sentí unas manos en mi cintura, abrí los ojos ya que los tenia cerrados y ahí estaba el con sus rizos mojados pegados a su frente. Sin previo hizo un poco de presión juntando nuestros cuerpos hasta tal punto en el que no nos separaba ni una mota de polvo y así junto nuestros labios en un beso que empezó siendo dulce pero que al momento paso a ser muy apasionado.
Empezamos a movernos mientras el agua caía sobre nuestros cuerpos hasta que mi espalda choco contra la pared.
Nos separamos por falta de aire.

-      Buuuuenos días a ti también – le dije mientras aun compartíamos el mismo aire. El sonrió de manera de pícara y me volvió a besar y no paso ni dos segundos cuando nuestras lenguas ya estaban jugando traviesas pero con amor.

De un impulso me enrosque en la cadera de Harry mientras él me sujetaba colocando sus manos en mi trasero.
Fueron cinco minutos los que mi espalda dejo de tocar la pared y Harry las volvió a unir. Nuestros labios se buscaban desesperadamente mientras las gotas los recorrían.
Mis manos, que se encontraban en las mejillas de Harry pasaron a rodear su cuello agarrándome fuertemente a este mientras mis dedos jugaban con alguno de sus rizos mojados.
Harry soltó una de sus manos y apoyo el dorso de esta en la pared al lado de mi cuerpo.
No tardamos ni cinco segundos más cuando Harry nos convirtió en uno.
Yo apretaba más mi agarre en las caderas de Harry mientras este respiraba entre cortado en mi cuello.
Las gotas de agua recorrían nuestros cuerpos mientras ambos disfrutábamos por completo el uno del otro.
Gire mi cabeza hacia arriba y con los ojos cerrados disfrutando del placer con cada embestida de Harry mientras soltaba leves gemidos ahogados.
Llegamos a la cumbre y notaba como mi cuerpo caía, mis piernas se aflojaron pero Harry volvió a colocar su mano en mi trasero acompañando a la otra mientras sonreía en mi cuello sosteniéndome así, usando las pocas fuerzas que le quedaban.
Al rato me bajó y me puse de pie enfrente de él.

-      ¿Estás bien? – me pregunto Harry pegando su frente con la mía. Yo asentí mientras ambos soltábamos una leve sonrisa. Uní nuestros labios en un corto beso pero con un pequeño roce de nuestras lenguas.

Terminamos de ducharnos aun sofocados por el momento que había transcurrido unos instantes atrás.
Salimos del cuarto de baño cubriendo nuestro cuerpo con toallas y fuimos a la habitación a vestirnos.
Me vestí y prepare (http://www.polyvore.com/cgi/set?id=91880320&.locale=es) y cuando me quise dar cuenta Harry ya me estaba esperando sentado en la cama.

-      Buuuuueno… - me deje caer a su lado – empecemos – el asintió.

Empezamos a recoger toda mi ropa y meterla en maletas. Acabamos después de una hora y media o más. Nos tiramos los dos en la cama.

-      No recuerdo haberme traído tanta ropa… - dije rascándome la frente. Harry empezó a reír como un loco - ¿de qué te ríes? – dije ya soltando leves escapadas de un comienzo de carcajada. Siguió riéndose.

Al final acabe riéndome a carcajada limpia con él, menuda imagen… tirados en la cama y con un ataque de risa sin saber por qué.
Al final nos relajamos y paramos. Mi vista estaba fijada en el techo mientras me retiraba con el dedo alguna que otra lagrima de la risa. Por el rabillo del ojo pude observar como Harry mantenía una mirada encima mía bastante intensa. Gire mi cara haciendo que nuestros ojos conectasen.

-      ¿En qué piensas? – Harry miro hacia abajo, diviso mi mano, la agarro y entrelazo nuestros dedos.
-      Helen… no quiero que te pase nada… por favor quédate conmigo… - intente soltar el agarre de nuestras manos pero Harry lo apretó.
-      Harry, no, no hay más – Harry cerro los ojos y trago fuertemente. Con mi mano libre acaricie su mejilla – Harry que no me va a pasar nada, además me voy a apuntar a taekwondo – soltó una leve sonrisa pero aun con los ojos cerrados – no te enfades… - me acerque a él arrastrándome en la cama acurrucándome a su lado. Suspiro y paso su brazo a mí alrededor.

Estuvimos un tiempo así, sin decir palabra, era un silencio entre incómodo y no incómodo.

-      Helen – susurro Harry acercándose a mi cabeza y depositando un pequeño beso en ella.
-      Dime – gire mi cabeza hacia arriba para mirarlo a los ojos – no me voy a quedar Harry… - dije al ver que no hablaba.
-      No, no es eso… - rió negando la cabeza y devolviéndome la mirada – tuuu… - vacilo un poco – sabes que te quiero ¿verdad? – yo asentí y a los dos se nos formó una sonrisa en nuestros labios. Me acerque un poco más a su rostro pero en mi intento quede tumbada encima de él. Puse mis manos como apoyo. Harry agarro mis manos – me gusta sentirte encima mía… - yo reí. Nuestras narices ya se rozaban.
-      Harry, espero que yo no tenga ni que preguntártelo – el negó, soltó una de mis manos y haciendo un poco de presión en mi nuca junto nuestros labios los cuales se deslizaban con delicadeza en los del otro y nuestras lenguas se saludaban amigablemente.

Después de estar un poco haciendo el tonto decidimos, bueno mejor dicho decidí, que nos teníamos que ir.
Montamos las maletas en el coche y despidiéndome de Louis y Eleanor que eran los únicos que estaban en la casa nos fuimos.
En cuanto llegamos subimos al piso y los dejamos todo.
Harry me ayudo a colocar un par de cosas y nos sentamos en el sofá.

-      Pues no está mal el piso eh… - dijo Harry mirando hacia todos lados. En ese momento me acorde y salí disparada - ¿A dónde has ido? – me pregunto Harry cuando me volví a sentar a su lado.
-      Toma – le di unas llaves del piso – punto número uno – el asintió – eres mi novio y sé que vas a venir muchas veces y me conozco durante 5 minutos te voy a estar odiando porque me he tenido que levantar para abrirte – Harry se rió y yo lo mire seria cruzándome de brazos – es verdad… - ahora reímos los dos – y punto numero dos yo también tengo miedo y si me pasase algo – Harry se tensó – que no creo eh… - echo la cabeza para atrás –pues no me voy a poner a abrirte - rió – Niamh también tiene una y Louis – el asintió – y ahora una pregunta – el me miro - ¿te quedarías conmigo esta noche…? – agache la mirada. Harry puso su mano en mi rodilla y empezó a acariciarla.
-      Ni se te ocurra volver a preguntarlo – gire mi cara hacia él y me lance encima suya dándole así un corto beso pero con nuestras lenguas en contacto – ¿Por qué? – me pregunto mientras me colocaba sentada encima de él poniendo mis rodillas a ambos lados de su cuerpo. Harry poso sus manos en mi cintura y yo las mías en sus hombros.

-      Me da un poco de miedo… - agache la mirada. Harry termino de rodear mi cintura con sus brazos haciendo un poco de presión provocando así que su cabeza se hundiese en mi estómago y yo acariciase sus rizos con mis manos.

(narra Niamh)

|Al principio de la mañana|

Termine de recogerlo todo con la ayuda de Niall mientras este me metía prisas.

-      ¡Niall! – grite haciendo que dejase de moverse rápido - ¿te quieres relajar? – solté una carcajada y el me fulmino con la mirada.
-      Estoy nervioso – dijo mientras se mordía una uña.

Me acerque a el poco a poco apartando la mano de su boca entrelazando nuestros dedos.

-      Si quieres no hace falta que vengas Niall – le dije mientras con mi pulgar acariciaba la mejilla.
-      ¡Tú estás loca! – soltó una carcajada – si estoy nervioso no es porque no quiera ir, es porque todavía no entiendo que hacemos aquí parados y no de camino a tu casa – no pude evitar reírme a carcajada.

Me acerque a él depositando un corto beso en sus labios. Me gire sobre mis talones cogí la maleta y salí de la habitación con Niall corriendo detrás mía.
No nos despedimos de nadie porque los únicos que había en la casa eran Harry y Helen y pudimos deducir que estaban en la ducha.
Nos montamos en el coche y salimos de allí para llegar a casa.

-      Aparca en el garaje que Helen ya no tiene el coche ahí – le dije mientras abría el garaje.

En cuanto aparco nos bajamos volando y entramos en la casa.

-      ¡Bienvenido! – chille soltando mi maleta.
-      Niamh, como si fuese la primera vez que vengo – se rio negando con la cabeza. Me acerque a él con una sonrisa pícara en mi rostro.
-      Me hacía ilusión ¡¿vale?! – le proteste cuando estábamos a escasos centímetros. El rio a carcajada sobre mis labios.
-      Vale, vale – susurro antes de unir nuestros labios y nuestras lenguas en una batalla.

Nos separamos de aquel beso finalizándolo con un corto beso para llevar la ropa a la habitación y acomodarla.
En cuanto lo tuvimos todo organizado dejamos caer nuestros cuerpos en el sofá.

-      Y ahora… ¿Qué hacemos? – pregunte observando con Niall escribía algo en el móvil.
-      Dice Harry que vayamos a comer todos a casa de Helen – dijo guardando su móvil en el bolsillo de su pantalón y mirándome a los ojos.
-      Es verdad que hoy se iba ya al piso nuevo – dije dándome un golpe en la frente.
-      También ha dicho que llevemos los bañadores – dijo subiendo las cejas continuamente.
-      Vale – me levante de un salto del sofá – ¡me voy a cambiar! – chille mientras salía para la habitación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario