domingo, 20 de octubre de 2013

CAPITULO 31:

Llegamos a la sala de antes y allí estaban Eleanor, Amy y Niamh llorando.

-      ¿¡Que os pasa!? – me acerque a ellas corriendo.
-      Que ha sido muy bonito… - consiguió decir Eleanor entre sollozos.
-      Vosotras sois tontas – todos nos reímos a carcajadas.

Estuvimos allí mientras los chicos terminaban de recoger y nos fuimos a comer a Nando’s por petición de Niall y mía.
Entramos y comimos entre bromas y risas.

(narra Niamh)

Después de Nando’s nos fuimos a casa de los chicos todos juntos ya que decían de ver una película.
Estuvimos viendo la película entre risas. Eleanor y Amy se quedaban a dormir en casa de los chicos ya que era tarde y nos les dejamos coger el coche.

-      Bueno, mañana me voy ya al piso que Helen ya ha recogido sus cosas y ya han arreglado la puerta y todo – le dije a Niall mientras me acomodaba en su pecho.
-      No quiero que te vayas… - dijo casi en un susurro que oí perfectamente.
-      Cielo, no me voy a quedar aquí para siempre – me incorpore un poco para mirarlo a los ojos, al momento el me correspondió la mirada.
-      Pues podrías… - me dijo en un tono entre suplica y tristeza.
-      No, además nos vamos a ver todos los días – le guiñe un ojo.
-      Pero si dentro de 5 días me voy a la gira - volvió la vista al techo.
-      Tenemos 5 días para estar juntos… - dije en un suspiro, tenía que parecer triste, me volví a tumbar en su pecho - ¿podrías… - empecé a hacer circulitos sobre su pecho con mi dedo índice.
-      ¿Qué? – pregunto el curioso.
-      ¿Podrías venirte mañana conmigo y pasábamos estos 5 días en mi casa? – levante mi vista – si quieres claro – se le dibujo una sonrisa.
-      ¿En serio? – yo asentí mientras sonreía. Niall libero su mano de mi cintura y acompañando a la otra en mis mejillas me dio un corto beso en los labios.
-      ¿Eso es un sí? – el asintió y nos volvió a unir en un corto beso.

Volví a apoyar mi cabeza en su pecho y mientras yo acariciaba su barriga y el mi brazo nos quedamos dormidos.

|A la mañana siguiente|

Niall me despertó con besos alrededor de mi cara.

-      Despierta dormilona… - me dijo mientras abría los ojos lentamente.
-      Ummmm – bostecé – buenos días… - susurré cerrando de nuevo los ojos.
-      Ah no… abre los ojos que tenemos que hacer las maletas – se levantó de mi lado, y cuando me quise dar cuenta me tenía cogida como un saco de patatas.
-      Niall tengo mi cara justamente en tu culo – me quejé.
-      No te quejes que a ti te gusta – los dos reímos.

Llegamos a las escaleras para bajar y ahí si me dejo en el suelo por nuestra seguridad.
Entramos en la cocina y allí estaban desayunando Zayn, Liam, Helen y Amy.

-      ¡Buenos días! – dijimos Niall y yo a la vez.
-      Chambeeeee – Helen vino corriendo hacia mí para darme un abrazo.
-      ¿Algún día nos explicareis el por qué de ese mote? – nos preguntaron los otros cuatro. Helen y yo nos miramos y estallamos a carcajadas recordando el por qué.
-      Veréis… - nos reímos – es que… - nos volvimos a reír.
-      Déjalo cariño – me dijo Niall riéndose y negando con la cabeza.

Nos sentamos a desayunar y Helen fue de las primeras porque según decía tenía que ir a despertar a Harry.
Liam y Amy decían que se iban a pasar el día juntos, *más monos…* salieron de la habitación entre risas y echándose miraditas de enamorados.
Zayn dijo que hoy se iba a comer con Perrie.

-      Niamh termina ya que tenemos que hacer las maletas. – me dijo Niall poniéndose a mi lado, quitándome la cuchara y dándome de comer.
-      ¡Ay Niall! – los dos reímos – tenemos todo el día.
-      Es que estoy nervioso e ilusionado – me sonrió como un niño de 5 años.
-      Anda vamos – me levante de la silla y nos fuimos a la habitación a hacer la maleta.

(narra Harry)

Me levante porque cierta persona empezó a achucharme la cara.

-      Ummmm… - refunfuñe – me gustan más los besos ¿lo sabias? – le dije divertido.
-      Pero es que con besos te entran ganas de hacer cosas pervertidas y tenemos muchas cosas que hacer.
-      ¿El qué? – me apoye sobre mis dos codos mientras Helen se acercaba al armario.
-      ¿Te recuerdo que me voy al piso ya? – me dijo girándose y mirándome.
-      Es verdad… - me di en la frente con la mano – no te voy a ayudar – me deje caer en la cama y me cruce de brazos.
-      ¿Por qué? – se acercó a la cama y se sentó en el borde de esta subiendo una de sus piernas.
-      Porque no quiero que te vayas y te quedes sola – le dije girándome para darle la espalda.
-      ¡Ui! – dijo con voz aguda – sola dice… pero si sabes que te voy a tener allí pegado al suelo con súper glue todo el día – se rio – anda… - se acercó a mí y paso su brazo por mi cintura rodeándola – no te enfades… - se acercó y deposito un pequeño beso en mi hombro. Yo me gire.
-      Si no me enfado Helen, pero eso de que estés sola no me hace mucha gracia – le dije acariciando el brazo que seguía rodeando mi cintura. Ella me miro tiernamente.
-      No me va a pasar nada, te lo prometo – se acercó a mí y rozo nuestras narices con esa sonrisa que me encantaba – y venga que tienes que desayunar – levante un poco mi cabeza para unir nuestros labios en un corto beso.

Me levante de la cama con ella en brazos, no me preguntéis como lo hicimos para acabar así porque ni yo lo sé.
Baje a la cocina.

-      Harry que yo ya he desayunado – me decía Helen entre risas.
-      Es igual me miras a mi desayunar – le dije yo sentándola en una silla.
-      Si ya, para que me entre más hambre, coma y engorde – me siguió con la mirada – y entonces tú me dejaras porque seré una foca… - puso voz dramática e hizo como si se desmallase. Yo me reí negando firmemente con la cabeza – no ¿Qué? – me pregunto ella.
-      Que no te voy a dejar – ella rio como una loca y yo lo mire serio – es verdad.
-      Si ya… anda come – me señalo el bol.


Termine de desayunar a regañadientes y subimos a la habitación a prepararnos.

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