Llegamos a la sala
de antes y allí estaban Eleanor, Amy y Niamh llorando.
- ¿¡Que os pasa!? – me acerque a ellas corriendo.
- Que ha sido muy bonito… - consiguió decir
Eleanor entre sollozos.
- Vosotras sois tontas – todos nos reímos a
carcajadas.
Estuvimos allí
mientras los chicos terminaban de recoger y nos fuimos a comer a Nando’s por
petición de Niall y mía.
Entramos y comimos
entre bromas y risas.
(narra Niamh)
Después de Nando’s
nos fuimos a casa de los chicos todos juntos ya que decían de ver una película.
Estuvimos viendo la
película entre risas. Eleanor y Amy se quedaban a dormir en casa de los chicos
ya que era tarde y nos les dejamos coger el coche.
- Bueno, mañana me voy ya al piso que Helen ya ha
recogido sus cosas y ya han arreglado la puerta y todo – le dije a Niall
mientras me acomodaba en su pecho.
- No quiero que te vayas… - dijo casi en un
susurro que oí perfectamente.
- Cielo, no me voy a quedar aquí para siempre – me
incorpore un poco para mirarlo a los ojos, al momento el me correspondió la
mirada.
- Pues podrías… - me dijo en un tono entre suplica
y tristeza.
- No, además nos vamos a ver todos los días – le
guiñe un ojo.
- Pero si dentro de 5 días me voy a la gira -
volvió la vista al techo.
- Tenemos 5 días para estar juntos… - dije en un
suspiro, tenía que parecer triste, me volví a tumbar en su pecho - ¿podrías… - empecé
a hacer circulitos sobre su pecho con mi dedo índice.
- ¿Qué? – pregunto el curioso.
- ¿Podrías venirte mañana conmigo y pasábamos
estos 5 días en mi casa? – levante mi vista – si quieres claro – se le dibujo
una sonrisa.
- ¿En serio? – yo asentí mientras sonreía. Niall
libero su mano de mi cintura y acompañando a la otra en mis mejillas me dio un
corto beso en los labios.
- ¿Eso es un sí? – el asintió y nos volvió a unir
en un corto beso.
Volví a apoyar mi
cabeza en su pecho y mientras yo acariciaba su barriga y el mi brazo nos quedamos
dormidos.
|A la mañana
siguiente|
Niall me despertó
con besos alrededor de mi cara.
- Despierta dormilona… - me dijo mientras abría
los ojos lentamente.
- Ummmm – bostecé – buenos días… - susurré
cerrando de nuevo los ojos.
- Ah no… abre los ojos que tenemos que hacer las
maletas – se levantó de mi lado, y cuando me quise dar cuenta me tenía cogida
como un saco de patatas.
- Niall tengo mi cara justamente en tu culo – me
quejé.
- No te quejes que a ti te gusta – los dos reímos.
Llegamos a las
escaleras para bajar y ahí si me dejo en el suelo por nuestra seguridad.
Entramos en la
cocina y allí estaban desayunando Zayn, Liam, Helen y Amy.
- ¡Buenos días! – dijimos Niall y yo a la vez.
- Chambeeeee – Helen vino corriendo hacia mí para
darme un abrazo.
- ¿Algún día nos explicareis el por qué de ese
mote? – nos preguntaron los otros cuatro. Helen y yo nos miramos y estallamos a
carcajadas recordando el por qué.
- Veréis… - nos reímos – es que… - nos volvimos a reír.
- Déjalo cariño – me dijo Niall riéndose y negando
con la cabeza.
Nos sentamos a
desayunar y Helen fue de las primeras porque según decía tenía que ir a
despertar a Harry.
Liam y Amy decían
que se iban a pasar el día juntos, *más monos…* salieron de la habitación entre
risas y echándose miraditas de enamorados.
Zayn dijo que hoy se
iba a comer con Perrie.
- Niamh termina ya que tenemos que hacer las
maletas. – me dijo Niall poniéndose a mi lado, quitándome la cuchara y dándome
de comer.
- ¡Ay Niall! – los dos reímos – tenemos todo el día.
- Es que estoy nervioso e ilusionado – me sonrió
como un niño de 5 años.
- Anda vamos – me levante de la silla y nos fuimos
a la habitación a hacer la maleta.
(narra Harry)
Me levante porque
cierta persona empezó a achucharme la cara.
- Ummmm… - refunfuñe – me gustan más los besos ¿lo
sabias? – le dije divertido.
- Pero es que con besos te entran ganas de hacer
cosas pervertidas y tenemos muchas cosas que hacer.
- ¿El qué? – me apoye sobre mis dos codos mientras
Helen se acercaba al armario.
- ¿Te recuerdo que me voy al piso ya? – me dijo
girándose y mirándome.
- Es verdad… - me di en la frente con la mano – no
te voy a ayudar – me deje caer en la cama y me cruce de brazos.
- ¿Por qué? – se acercó a la cama y se sentó en el
borde de esta subiendo una de sus piernas.
- Porque no quiero que te vayas y te quedes sola –
le dije girándome para darle la espalda.
- ¡Ui! – dijo con voz aguda – sola dice… pero si
sabes que te voy a tener allí pegado al suelo con súper glue todo el día – se
rio – anda… - se acercó a mí y paso su brazo por mi cintura rodeándola – no te
enfades… - se acercó y deposito un pequeño beso en mi hombro. Yo me gire.
- Si no me enfado Helen, pero eso de que estés
sola no me hace mucha gracia – le dije acariciando el brazo que seguía rodeando
mi cintura. Ella me miro tiernamente.
- No me va a pasar nada, te lo prometo – se acercó
a mí y rozo nuestras narices con esa sonrisa que me encantaba – y venga que
tienes que desayunar – levante un poco mi cabeza para unir nuestros labios en
un corto beso.
Me levante de la
cama con ella en brazos, no me preguntéis como lo hicimos para acabar así porque
ni yo lo sé.
Baje a la cocina.
- Harry que yo ya he desayunado – me decía Helen
entre risas.
- Es igual me miras a mi desayunar – le dije yo
sentándola en una silla.
- Si ya, para que me entre más hambre, coma y engorde
– me siguió con la mirada – y entonces tú me dejaras porque seré una foca… -
puso voz dramática e hizo como si se desmallase. Yo me reí negando firmemente
con la cabeza – no ¿Qué? – me pregunto ella.
- Que no te voy a dejar – ella rio como una loca y
yo lo mire serio – es verdad.
- Si ya… anda come – me señalo el bol.
Termine de desayunar
a regañadientes y subimos a la habitación a prepararnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario